miércoles, 11 de septiembre de 2013

Embalse contaminado en Colmenarejo

Un pantano tóxico, abandonado en el Parque Regional del Guadarrama

El fiscal investiga el origen de los 300.000 metros cúbicos de lodos con metales, hidrocarburos o materia orgánica, que llenarían un tercio del Bernabéu



Presa del embalse del Aulencia en el Parque Regional del Curso Medio del Guadarrama / E. Sánchez
Los 300.000 metros cúbicos de lodos contaminados con metales y materia orgánica que ocupan el 80% del vaso de la presa del río Aulencia, ubicada entre los municipios de Colmenarejo y Valdemorillo y dentro del Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama, llevan años esperando que alguien acometa su limpieza. En 2006, la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), organismo del Ministerio de Medio Ambiente y responsable de su mantenimiento, anunció que estaba estudiando el mejor sistema para deshacerse de los residuos. Siete años después, el fango tóxico (que llenaría un tercio del estadio de fútbol Santiago Bernabeú) continúa en el mismo lugar, dos kilómetros por debajo de la potabilizadora del pantano de Valmayor. En sus orillas siguen también los carteles que prohíben el baño por tratarse de aguas cenagosas.

El agua de la presa rebosa cuando se producen fuertes precipitaciones
La Fiscalía de Medio Ambiente de Madrid, encabezada por Antonio Vercher, ha abierto una investigación de oficio que trata de concretar la procedencia de los lodos y las razones por las que se produjeron. Las diligencias practicadas se dirigen a diferentes instituciones, entre las que se encuentran el Canal de Isabel II y la CHT. Fuentes de la Confederación explican que están a la espera de que la Fiscalía finalice sus indagaciones.


El embalse está prácticamente colmatado por el fango.
Un informe del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), encargado por el Patronato del Parque Regional, advirtió del estado de las aguas en 2005. En ese momento, se detectaron restos de 12 metales (como cadmio, cromo, cobre, hierro o manganeso), 74 contaminantes (derivados de jabones, hidrocarburos, disolventes y productos textiles, entre otros) y 31 compuestos en el residuo sólido, como hidrocarburos o azufre. Los residuos habían inutilizado el estanque, eliminando la fauna piscícola, además de producir malos olores.
Su naturaleza, añadía el texto, “parece corresponder” a restos procedentes de la estación potabilizadora que trata las aguas del embalse de Valmayor y de las residuales de Colmenarejo. El Canal de Isabel II niega que hayan salido lodos de la planta en ningún momento. La CHT mantiene, sin embargo, que esas son la procedencias de los contaminantes, que llegaron al embalse después de que la presa, construida en 1945 para abastecer de agua potable, se cerrase en 1975 al entrar en servicio el embalse de Valmayor.
En el último control de la calidad físico-química de las aguas del presa, que la CHT realiza periódicamente, se aprecia que el exceso de concentración de manganeso se ha ido reduciendo hasta llegar a cero en la última campaña, “posiblemente debido a la no remoción de fangos”. Al mismo tiempo, fuentes del organismo indican que la carga contaminante del embalse no se transmite por vía subterránea y que el estado ecológico del tramo fluvial del río ubicado aguas abajo de la presa es calificado como bueno o muy bueno. Tampoco existe peligro en cuanto al abastecimiento de agua potable, porque los municipios ya no se nutren del embalse, dicen.
“Teóricamente los lodos se quedan abajo, pero cuando hay lluvia fuerte o tormenta las aguas rebosan y salen aguas abajo”, mantiene Carlos González-Amezúa, concejal de Alternativa por Colmenarejo y miembro de Ecologistas en Acción. Se queja de que: “El fango sigue ahí a pesar de las denuncias que se han interpuesto a lo largo de los años". Santiago Martín Barajas, de la misma organización conservacionista, añade que si la presa se rompiera por el empuje los lodos, estos invadirían el cauce del Aulencia, afluente del Guadarrama, que desemboca en el Tajo. “Sería un desastre”, asegura. Y si alguna persona cayera al embalse, no podría salir debido a que los lodos se lo impedirían.

Los ecologistas advierten del peligro si los lodos se escaparan
La alcaldesa de Colmenarejo, Nieves Roses, del PP, aclara que han hecho todo lo posible dentro del ámbito municipal para la recuperación de la presa. Valdemorillo también se suma a la petición de rescate del embalse. Todo el mundo está de acuerdo en que hay que limpiar los lodos. Ahora queda saber quién lo hará, de qué forma y la fecha concreta.

lunes, 29 de julio de 2013

Contaminación de ozono en verano. Diario El País

El calor dispara los niveles de este contaminante peligroso para la salud

Los expertos piden a las Administraciones que adviertan a los ciudadanos


Fuente: Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y Agencia Europea de Medio Ambiente. / EL PAÍS
Son casi las seis de la tarde del 7 de julio. Suena un mensaje en el móvil: “Se ha superado el umbral de información a la población por ozono en la estación Juan Carlos I a las 17:00 con un valor de 191 microg/m3. La tendencia es a empeorar”. Si uno recibe esta información mientras está sentado en una terraza de la otra punta de Madrid, no se preocupará. Pero si ha estado corriendo por el parque Juan Carlos I, donde está la estación que mide los niveles de este contaminante, seguro que se preguntará qué sentido tiene enterarse a posteriori, cuando la actividad física le ha hecho inhalar mucho más aire sucio que en reposo.
Los expertos que conocen los efectos nocivos para la salud del ozono troposférico —también llamado ozono malo, frente al estratosférico, que hace de filtro de la radiación ultravioleta— también se preguntan por qué las Administraciones no informan mejor a los ciudadanos cuando los niveles de contaminación superan los límites de protección a la salud. El Ayuntamiento de Madrid tiene sistemas para informar: un servicio de SMS al que uno se puede suscribir y que alerta de estas situaciones, aunque con cierto retraso. En Andalucía, varias ciudades tienen paneles informativos en la calle, pero son insuficientes puesto que solo cubren algunos puntos.
“Es preocupante la desidia de las Administraciones. La información sobre la contaminación es de suma importancia puesto que salva vidas”, asegura Federico Velázquez de Castro, doctor en Ciencias Químicas en la Universidad Complutense de Madrid y autor de varios estudios sobre el ozono. Este experto participó en un trabajo que relacionaba calor y mortalidad en Sevilla en el que se apreció que las mayores concentraciones de ozono afectaban más a los hombres, que pasaban más tiempo en el exterior.
El ozono es propio del verano. Se trata de un contaminante secundario, que se forma cuando otros gases tóxicos (principalmente los óxidos de nitrógeno procedentes del tráfico) reaccionan con la radiación solar. España, como otros países mediterráneos en los que se dan altas temperaturas y muchas horas de insolación, sufre como pocos el ozono. Un informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA) con datos de 2012 constató que España fue el país de la UE que más veces rebasó los niveles saludables de este gas irritante. No es fácil advertirlo: no forma la clásica boina que adorna la capital durante los anticiclones; ni se ve, ni se huele.
El ozono, además, aparece donde nadie sospecharía: lejos de los tubos de escape que asfixian el centro de las ciudades. En parques urbanos, a las afueras o en municipios en los alrededores de las urbes. Ecologistas en Acción lleva años pidiendo a los Ayuntamientos que informen a los ciudadanos de los niveles de contaminación en tiempo real. En Madrid, por ejemplo, sugieren usar paneles, como los que se emplean para las incidencias del tráfico. “Miles de personas utilizan los parques públicos como el Retiro o la Casa de Campo para ejercitarse. Hemos llegado a proponer las zonas donde creemos que estos paneles llegarían a más personas”, explica Juan García Vicente, portavoz de la organización.

España es el país de la UE que más días supera los límites de este gas irritante
“Los pacientes con problemas respiratorios son los que más riesgos presentan y los que más alerta deberían estar a la información sobre contaminantes ambientales”, asegura el neumólogo Ramón Fernández. El ozono es la pesadilla veraniega de los asmáticos, puesto que agrava su enfermedad; además, reduce la función pulmonar, es decir, cuando hay contaminación se respira más rápido y con menos profundidad. Otros síntomas son tos, irritación de las vías respiratorias...
La legislación obliga a las autoridades a informar a la población cuando se supera un determinado umbral, que en el caso del ozono es de 180 microgramos por metro cúbico. Por encima de esa cifra se considera que hay afectación a la salud. Durante este tipo de alertas, las autonomías o las ciudades como Madrid recomiendan, generalmente en sus páginas web, que los grupos de población más sensibles a los efectos del ozono (niños, ancianos y personas con problemas respiratorios) eviten “realizar ejercicios o cualquier otro tipo de esfuerzo físico al aire libre, especialmente en las zonas próximas a las estaciones en las que se sobrepasa el umbral de información a la población”. Pero, ¿todo el mundo tiene Internet? ¿Los medios de comunicación a los que se les mandan difunden los datos en tiempo real?
“Es factible informar en tiempo real en zonas como parques donde hay ozono. Técnicamente, no es difícil alertar a la población. Además, hay modelos que dan buenas predicciones a corto plazo, estudiando si hay situación anticiclónica, la temperatura y la insolación”, explica Velázquez de Castro, que añade que la contaminación debería formar parte de la información meteorológica que se da habitualmente en los medios de comunicación. O que serían necesarias campañas de salud pública, como las que aconsejan hidratarse en verano. “Pero me consta que las Administraciones no quieren causar alarma, introducir una variable más de preocupación”, añade. La subdirectora de Calidad del Aire del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Maj-Britt Larka, asegura que las Administraciones cumplen con su deber de informar, pero reconoce que la población tiene pocos conocimientos sobre el ozono. “Con el nuevo plan de calidad del aire queremos que mejore la información en tiempo real”, añade.
España lidera las clasificaciones europeas en contaminación por ozono. En 2012, con 168 días en los que se superó el umbral de protección a la salud, quedó por delante de otros países soleados como Italia (163) o Grecia (151), según la Agencia Europea del Medio Ambiente. “La mayor parte del territorio europeo no cumplen con la norma del ozono”, asegura Xavier Querol, investigador del CSIC y miembro del comité científico de un informe reciente de la OMS sobre contaminación y salud. En él se afirma que el ozono “presenta unos claros efectos sobre la morbilidad y mortalidad de la población”. “Además, se ha demostrado que no tiene umbral de protección y que a bajos niveles también afecta a la salud humana de forma muy evidente”, añade. Él también es partidario de incluir este tipo de información en los partes del tiempo.

Los técnicos reclaman que se facilite información en tiempo real
Para reducir los niveles de ozono es necesario disminuir las emisiones de gases precursores: óxidos de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles, benceno... Básicamente, “hay que reducir el tráfico”, señala Querol. La UE calcula que en el periodo 2001-2010, entre el 15% y el 61% de la población urbana en Europa estuvo expuesta a niveles de ozono por encima de lo recomendado. Con las directrices más estrictas de la OMS, casi todos los residentes respiraron niveles excesivos. Muchos ciudadanos siguen respirando aire sucio sin saberlo.

Un gas que viaja kilómetros

El ozono (O3) no entiende de fronteras. Es un gas que viaja kilómetros arrastrado por el viento y dispara las mediciones en zonas alejadas de donde se originó. La revista Environmental Science and Pollution Research publicó hace unos días un trabajo que lo ejemplifica: los investigadores comprobaron que el ozono del norte de Portugal viaja hasta Galicia. Quisieron saber cuánta de la contaminación que detecta la red de calidad del aire gallega procedía de fuentes de emisión locales y cuánta era transfronteriza.
Para ello diseñaron un sistema de cálculo de contaminación atmosférica basado en modelos estadísticos y de predicción meteorológica. “En el norte de Portugal se detectaron episodios de ozono troposférico de mayor intensidad que en Galicia, por lo que desarrollamos una colaboración con la Universidad de Aveiro para investigar posibles sinergias entre los niveles de ozono en Galicia y norte de Portugal”, declaró a la agencia SINC José Antonio Souto González, coautor del estudio. Los investigadores concluyeron que la gestión de la calidad del aire trasciende las fronteras y deben unirse esfuerzos entre países para disminuir este tipo de polución.
La Agencia Europea del Medio Ambiente asegura en su informe sobre calidad del aire de 2012 que la discrepancia entre la caída de las emisiones de gases precursores del ozono y las concentraciones medias de este gas en Europa tiene que ver con el transporte intercontinental de O3 en el hemisferio norte, que podrían “enmascarar” el efecto de las medidas

jueves, 13 de junio de 2013

Demasiada contaminación. Diario El País

Las españolas superan seis veces la media de mercurio europea

Un estudio realizado en 17 países con 1.848 parejas de madres e hijos revela altos niveles de contaminantes ambientales

El consumo de pescado influye


La presencia de mercurio en el organismo de las mujeres españolas es más de seis veces superior a la media de 17 países europeos. Es una de las conclusiones del proyecto Democophes, que ha estudiado la exposición a cinco contaminantes ambientales en mujeres y niños: mercurio, cadmio, cotinina, ftalatos y bisfenol A. Se trata de sustancias que preocupan a los expertos por sus efectos en la salud. El mercurio, cuyos altos niveles se explican por el elevado consumo de pescados como el atún rojo y el emperador, está considerado un neurotóxico que afecta al desarrollo infrantil. El Ministerio de Sanidad recomendó en 2011 a embarazadas y menores de 3 años no consumir estas especies por ese motivo.
Un estudio preliminar hecho solamente en población española presentado en 2011 por Argelia Castaño, jefa de Toxicología Ambiental del Instituto de Salud Carlos III y coordinadora en España del proyecto Democophes, ya mostró los altos niveles de mercurio. Castaño aseguró entonces que los datos no debían ser motivo de alarma. Este nuevo análisis, financiado por la Unión Europea, se llevó a cabo entre septiembre de 2011 y febrero de 2012 y ofrece en el resumen hecho público únicamente una comparación entre países y no datos absolutos. Los límites “admisibles” de mercurio varían según las recomendaciones de diferentes organismos.
Fuente: Proyecto Democophes. / EL PAÍS

Los equipos científicos de los 17 países participantes reclutaron a 1.844 parejas de madres e hijos —niños de entre 6 y 11 años y madres menores de 45 años— y tomaron muestras de orina y pelo para después analizar la exposición a estos cinco contaminantes. Para el bisfenol A se contó con menos parejas, 621.

Años bajo sospecha

 En 2011 la organización ecologista Oceana consiguión, tras tres años de litigio, que se hiciera público un informe de 2003 del Instituto Español de Oceanografía sobre la presencia de mercurio en el pez espada, el marrajo y la tintorera. En estas tres especies la concentración era muy superior al miligramo de metal por kilogramo de animal, que es el máximo permitido. En concreto, el 62,5% de las 128 muestras de marrajo superaba el nivel máximo permitido de mercurio. El 54,2% de las muestras de pez espada estaban por encima del límite legal en mercurio y el 79% excedían el límite de cadmio. En la tintorera, el número de muestras con concentración superior a la permitida baja hasta el 50%. En atún rojo solo cuatro muestras estaban por encima del límite. Después del informe, la industria pesquera pidió una rectificación oficial por la alarma creada.
 El mercurio (y otros contaminantes) pasan a los bebés desde la madre antes y después del parto. Un estudio realizado entre mayo de 2004 y agosto de 2008 analizó 1.883 muestras de cordón umbilical en España. El grupo de investigadores concluyó que el 64% tenía niveles superiores a 5,8 microgramos de metilmercurio por litro de sangre, el nivel que se considera admisible.

Aunque la muestra no es representativa de la población europea, señalan los autores, que recomiendan ampliar su estudio, es la primera vez que se evalúa de manera armonizada la exposición de los ciudadanos a estas sustancias. Todos los países usaron “una metodología estandarizada de análisis”, explica Ferran Ballester, epidemiólogo del Centro Superior de Investigación en Salud Pública (CSISP) de la Generalitat Valenciana. Al usar el mismo protocolo, los resultados son comparables aunque los análisis se hicieran en diferentes laboratorios.
El trabajo muestra que en España la presencia de cotinina (un metabolito de la nicotina, es decir, un producto de su transformación en el organismo) también es alta. Es el quinto país, tras Rumanía, Hungría, República Checa y Polonia, donde los niveles de esta sustancia en la orina de los niños que participaron en el estudio son más elevados. Casi doblan la media. Este biomarcador permite identificar el grado de exposición al tabaco. Asimismo, los niveles de metabolitos de ftalatos, compuestos químicos presentes en productos de uso diario hechos de plástico y en cosmética, también son altos en España, según el estudio. Es el cuarto país donde los análisis dieron resultados más elevados en la orina de los niños.
Sabemos que hay muchas enfermedades vinculadas a los productos químicos”, aseguró ayer Ana Fresno, la subdirectora general adjunta de Calidad del Aire y Medio Ambiente Industrial del Ministerio de Agricultura, durante una jornada sobre contaminantes en alimentos organizada por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Fresno dedicó parte de su intervención sobre gestión del riesgo de los contaminantes en el medio ambiente a enumerar las conclusiones del estudio Democophes, que los equipos científicos de los países participantes presentaron en noviembre pasad. “Como era previsible, los niveles de mercurio en España son altos y se incrementan con la edad, algo normal puesto que el factor que más influye es el consumo de pescado”, señaló. El mercurio se acumula en el organismo.
La experta destacó que los niveles de cotinina son “superiores a la media de la UE”, igual que los de ftalatos en orina. En cambio, los de cadmio están por debajo. Fresno subrayó también que España aparece solo ligeramente por encima de la media en el caso del bisfenol A, una sustancia química que se usa para fabricar envases duros como botellas o tuppers y en los revestimientos de latas de conserva. Este compuesto se ha relacionado con enfermedades como diabetes, infertilidad, cáncer de mama y de próstata. La Unión Europea lo eliminó de los biberones infantiles en 2011.
Los cinco contaminantes que se analizan en el estudio están bajo la lupa de las organizaciones internacionales y nacionales dedicadas a velar por la salud de la población. En el caso de los ftalatos y el bisfenol A, la Organización Mundial de la Salud alertó en un informe de febrero pasado del peligro que suponen los alteradores  —también llamados disruptores— endocrinos, compuestos presentes en plásticos y cremas, capaces de simular el comportamiento de las hormonas, que suponen una “amenaza global” por sus efectos en la salud, según esta organización.
También el mercurio preocupa a los expertos. En enero pasado más de 140 países cerraron en Ginebra un pacto mundial para restringir su uso. A partir de 2020, estará prohibido en baterías, lámparas, relés y cosméticos, y se controlarán las emisiones de plantas térmicas, cementeras y químicas. Se irá abandonando progresivamente en odontología —se ha usado en las amalgamas de los empastes—, pero se seguirá empleando como conservante en vacunas y otros dispositivos para los que no hay sustitutos. El tratado se llamará Convención de Minamata, nombre de la localidad japonesa que en los años cincuenta sufrió una intoxicación masiva por vertidos de metilmercurio al mar. Fue este accidente el que desveló a los expertos los peligros que entraña esta sustancia. La población de Minamata se intoxicó al comer pescado y marisco contaminado y padeció lesiones cerebrales, parálisis, habla incoherente...
El estudio del Instituto de Salud Carlos III de 2011 mostró que las comunidades con más presencia de este metal pesado en el organismo de sus habitantes fueron Andalucía, Murcia, Valencia, Galicia, Asturias y Cantabria. La que menos, Castilla y León, una de las zonas donde menos pescado se consume. Niveles, por otro lado, semejantes a otros países que incluyen mucho pescado en su dieta, como los mediterráneos y Japón, explicó entonces la autora, y superiores entre 6 y 10 veces a los Alemania, Estados Unidos y Canadá. Este nuevo estudio europeo, que el Ministerio de Sanidad no valoró ayer, ratifica la enorme diferencia entre España y sus vecinos europeos.

lunes, 29 de abril de 2013

El fin de la humanidad según la BBC

Cómo se va a extinguir la humanidad


Domingo, 28 de abril de 2013

Escultura Crazy Horse, Dakota del Sur, EE.UU.
¿Cuáles son las más grandes amenazas globales para la humanidad? ¿Estamos al borde de nuestra propia inesperada extinción?
Un equipo internacional de científicos, matemáticos y filósofos que trabajan en el Instituto del Futuro de la Humanidad de la Universidad de Oxford está investigando cuál es el mayor peligro para la supervivencia del Hombre como especie.
En el documento "Riesgo existencial como prioridad global" argumenta que los dirigentes internacionales tienen que prestarle mucha atención a una serie de amenazas.
El director del instituto, el filósofo sueco Nick Bostrom, advierte que lo que está en juego no puede ser más importante: si nos equivocamos, éste puede ser el último siglo de la humanidad.

Las buenas noticias

¿Cuáles son los mayores peligros?
dodo
Se estima que el 99% de las especies que han existido se han extinguido, como el dodo.
Empecemos por lo alentador.
Las pandemias y los desastres naturales pueden causar colosales y catastróficas pérdidas de vida, pero Bostrom cree que no acabarían con la humanidad.
La especie humana ya sobrevivió muchos miles de años a enfermedades, hambrunas, inundaciones, depredadores, persecuciones, terremotos y cambios climáticos. Así que la probabilidad está a nuestro favor.
Por otro lado, en el marco temporal de un siglo, califica el riesgo de extinción por el impacto de un asteroide o una súper explosión volcánica como "extremadamente bajo".
Respecto a conflictos bélicos, incluso las pérdidas de vida sin precedentes autoinflingidas del siglo XX, con dos guerras mundiales, no lograron frenar el aumento de la población global.
Una guerra nuclear podría ocasionar una horrible destrucción, pero el equipo de expertos calcula que suficientes individuos podrían sobrevivir como para permitir que la especie subsista.

Si ese es el consuelo para hacernos sentir bien... ¿de qué nos tenemos que preocupar entonces?

"Éste es el primer siglo en la historia del mundo en el que el más grande riesgo viene de la humanidad" Lord Rees, astrónomo real británico
Bostrom señala que hemos entrado en una nueva clase de era tecnológica con el potencial de desafiar nuestro futuro como nunca antes. Son "amenazas sobre las que no tenemos historial de supervivencia".
Comparándolo con un arma peligrosa en manos de un niño, le dijo a la BBC que el avance en la tecnología ha rebasado nuestra capacidad de controlar las posibles consecuencias.
Experimentos en áreas como biología sintética, nanotecnología e inteligencia artificial se están precipitando hacia el territorio de lo accidental e imprevisto.

Una por una

La biología sintética, en la que la biología se encuentra con la ingeniería, promete importantes beneficios médicos. No obstante, a Bostrom le inquietan las secuelas inesperadas de la manipulación de las fronteras de la biología humana.
biología molecular
La creación de nuevos organismos puede tener efectos secundarios ecológicos desconocidos.
Seán O'Heigeartaigh, un genetista del instituto y experto en evolución molecular, desconfía de las buenas intenciones mal informadas, pues en los experimentos se hacen modificaciones genéticas, desmantelando y reconstruyendo las estructuras genéticas.
"Lo más probable es que no se propongan hacer algo dañino", apunta, pero subraya que siempre existe el peligro de que se dispare una secuencia de eventos no anticipada o de que algo se torne nocivo cuando se transfiera a otro ambiente.
"Estamos desarrollando cosas que pueden resultar profundamente mal", declara O'Heigeartaigh en entrevista con la BBC.
La nanotecnología, trabajar a nivel molecular o atómico, también podría tornarse en algo altamente destructivo si se usa para la guerra, apunta Bostrom. Por ello, escribió que los gobiernos futuros enfrentarán el gran reto de controlar y restringir su mal uso.

El poder de lo pequeño

La manera en la que la inteligencia artificial interactuará con el mundo exterior es otro de los temores del ecléctico grupo de expertos reunidos en Oxford. Esa "inteligencia" informática puede ser una herramienta poderosa para la industria, medicina, agricultura o el manejo de la economía.
Apretón de manos con robot
Se teme una explosión descontrolada de inteligencia artificial. Pero también es completamente indiferente a cualquier perjuicio fortuito. Daniel Dewey, quien se enfoca en superinteligencia artificial, habla de una "explosión de inteligencia" en la que el poder acelerado de las computadoras se vuelve menos predecible y controlable.
"La inteligencia artificial es una de las tecnologías que pone más y más poder en paquetes más y más pequeños", le dice a la BBC Dewey, quien antes trabajó en Google.
Así como con la biotecnología y la nanotecnología, "se pueden hacer cosas que resultan en reacciones en cadena, y con muy pocos recursos se pueden emprender proyectos que pueden afectar a todo el mundo".

Estos no son conceptos abstractos, asegura O'Heigeartaigh.

"Con cualquier nueva poderosa tecnología -opina O'Heigeartaigh-, debemos pensar detenidamente en qué sabemos, pero quizás es más importante en este momento estar conscientes de lo que no estamos seguros de saber".
"Éste es el primer siglo en la historia del mundo en el que el más grande riesgo viene de la humanidad", señala el astrofísico y actual astrónomo real británico Martin Rees.
"Con cualquier nueva tecnología hay ventajas pero también riesgos", observa. "Es una cuestión de escala: vivimos en un mundo más interconectado: más noticias y rumores se difunden a la velocidad de la luz. Por ello, las consecuencias de un error o terror son más desmedidas que en el pasado".
Lamenta que mientras que sí nos preocupamos por riesgos individuales más inmediatos, como los vuelos aéreos o seguridad alimentaria, tenemos más dificultad en reconocer peligros más serios.

¿Debemos angustiarnos por un apocalipsis inminente?

"Hay un cuello de botella en la historia de la humanidad. La condición humana va a cambiar" Nick Bostrom
Ésta no es una ficción distópica: la brecha entre la velocidad del avance tecnológico y nuestro conocimiento de sus implicaciones es real, recalca Bostrom.
"Estamos al nivel de los niños en términos de responsabilidad moral, pero con la capacidad tecnológica de adultos".
No obstante, la trascendencia del riesgo existencial "no ha entrado en el radar de la gente".
Listos o no, advierte, el cambio está próximo.
"Hay un cuello de botella en la historia de la humanidad. La condición humana va a cambiar. Puede ser que termine en una catástrofe o que nos transformemos tomando más control de nuestra biología", sostiene el filósofo.
"No se trata de ciencia ficción, ni de una doctrina religiosa o una conversación en un bar: no hay ninguna razón moral admisible para no tomarlo en serio".

viernes, 8 de marzo de 2013

Industria automovilística española. Diario El País

España sale de la lista de los diez mayores fabricantes de automóviles del mundo

Tailandia, Canadá y Rusia pasan por delante en el 'ranking' de producción de 2012

Las plantas españolas se mantienen en el puesto 'número dos' de la Unión Europea

El sector pide más medidas para garantizar la competitividad de las 17 plantas

Madrid7 MAR 2013 - 13:05 CET


Cadena de montaje de General Motors en Figueruelas. / EFE
La industria española del automóvil se ha caído de la lista integrada por los diez mayores fabricantes del mundo. Tailandia, Canadá y Rusia han adelantado a España en este ranking, según los datos correspondientes a 2012 publicados este jueves. Con menos de dos millones de coches producidos por primera vez desde 2000, el sector español consigue mantenerse, por la mínima, en el segundo puesto de la UE. La patronal del sector, Anfac, advierte de que, pese a que se han incrementado las inversiones en los últimos meses, hay que tomar medidas para garantizar la competitividad de las 17 plantas españolas.

‘Top 15 mundial’

  1. China
  2. Estados Unidos
  3. Japón
  4. Alemania
  5. Corea del Sur
  6. India
  7. Brasil
  8. México
  9. Tailandia
  10. Canadá
  11. Rusia
  12. España
  13. Francia
  14. Reino Unido
  15. República Checa
La producción cayó un 16,6% el año pasado, hasta las 1.979.103 unidades, nivel similar al de Francia, que se coloca por detrás de España en la lista europea por muy poco. El principal fabricante de la UE sigue siendo, con diferencia, Alemania, con más de cinco millones de coches. En el mundo, la fabricación superó los 84 millones de vehículos, un 5,3% más que en 2011. China es el primer productor, seguido de Estados Unidos, Japón, Alemania y Corea del Sur. La segunda mitad del top 10 la integran India, Brasil, México, Tailandia y Canadá. España queda relegada al puesto 12º, por detrás de Rusia, y por delante de Francia, Reino Unido y República Checa.
La crisis económica en Europa, donde se encuentran los principales mercados de la industria del automóvil instalada en España, está pasando factura al sector. En 2012, solo se vendieron 699.589 turismos, un 13,4% menos que el año anterior y una cifra muy similar a los 689.076 coches que salieron de los concesionarios españoles en 1986. Aunque más del 80% de lo que se produce en España se exporta, el descenso de las ventas en territorio nacional afecta también a la producción. "La lucha mundial por atraer inversiones productivas e industriales es constante", advierte Anfac en un comunicado. "A pesar de las nuevas inversiones anunciadas recientemente, no podemos caer en la autocomplacencia; el futuro no está asegurado", añade.
El año pasado las multinacionales del automóvil invirtieron en España entre 1.500 y 2.000 millones de euros. La última en anunciar una inversión, de 130 millones, fue la japonesa Nissan, que hace unas semanas confirmó que fabricará a partir de 2014 un nuevo turismo en España. Muchas de estas inversiones se han logrado gracias a la flexibilidad laboral que caracteriza el sector, además de que en los últimos meses ha habido en España una bajada de los costes laborales. "Es necesario tanto converger en competitividad, como la necesidad imperiosa de atraer capital productivo para volver a crecer de forma sostenida", indica Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de Anfac.
La patronal presentó en noviembre pasado un ambicioso plan para elevar la producción de coches hasta los tres millones al año. Se trata de un paquete de cien propuestas con ayudas a la compra, mejoras logísticas y la eliminación del impuesto de matriculación para incrementar la productividad y dar un impulso al negocio. Estas medidas, que requieren una inversión pública cercana a los 500 millones de euros y, que de ponerse en marcha, empezarían a dar frutos en 2015, harían crecer el producto interior bruto (PIB) un punto porcentual y crearían 73.000 empleos, según sus cálculos.
De momento, la medida tomada por el Gobierno más visible han sido los planes PIVE, que contemplan ayudas para la compra de coche, y otro plan para renovar vehículos comerciales.

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