lunes, 20 de enero de 2014

Desigualdad económica brutal. Diario El País

85 ricos suman tanto dinero como 3.570 millones de pobres del mundo

El 1% más pudiente de EE UU concentra el 95% del crecimiento tras la crisis, según Oxfam

El 80% de los españoles cree que la ley favorece a los poderosos


Un niño, en un basurero en Guwahati, India. / Foto: REUTERS / VÍDEO: Atlas

La masiva concentración de los recursos económicos en manos de unos pocos abre una brecha que supone una gran amenaza para los sistemas políticos y económicos inclusivos, porque favorece a unos pocos en detrimento de la mayoría. Así que para luchar contra la pobreza es básico abordar la desigualdad. Esta es la conclusión del informe Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica, que publica hoy la ONG Oxfam Intermón.
El estudio parte de datos objetivos de varias instituciones oficiales e informes internacionales que constatan la “excesiva” concentración de la riqueza mundial en pocas manos. Datos como que 85 individuos acumulan tanta riqueza como los 3.570 millones de personas que forman la mitad más pobre de la población mundial. O que la mitad de la riqueza está en manos de apenas el 1% de todo el mundo. Eso sin contar, advierte el informe, que una considerable cantidad de esta riqueza está oculta en paraísos fiscales.
El informe de la organización, que será presentado en el Foro Económico Mundial de Davos junto a un clamor para que se adopten compromisos para frenar la desigualdad, advierte de que “las élites económicas están secuestrando el poder político para manipular las reglas del juego económico, que socava la democracia”.

"Los inversores se han aprovechado de los rescates", afirma el informe
El informe va acompañado de datos que plasman con nitidez el aumento de la concentración de riqueza en pocas manos desde 1980 hasta la actualidad. O cómo la concentración y la brecha siguen aumentando pese a la gran recesión del año 2008. En Estados Unidos, por ejemplo, el 1% más rico de la población ha concentrado el 95% del crecimiento posterior a la crisis financiera. En Europa, los ingresos conjuntos de las 10 personas más ricas superan el coste total de las medidas de estímulo aplicadas en la Unión Europea entre 2008 y 2010 (217.000 millones de euros frente a 200.000).
La tibieza en la presión fiscal a los ricos, los recortes sociales o el rescate de la banca con fondos públicos son ejemplos de un fenómeno que es tan visible que crece la conciencia pública del aumento de este poder. Oxfam Intermón apoya esta afirmación en una encuesta realizada en España, Brasil, India, Suráfrica, Reino Unido y Estados Unidos, que revela que la mayor parte de la población cree que las leyes están diseñadas para favorecer a los ricos. En España, el 80% de la población cree que las leyes están hechas con este objetivo.
Sobre el caso español, el director de Oxfam Intermón, José María Vera, afirma que el país “no escapa a esta dinámica” y que la actual crisis se explica en parte por ella: “Los casos en los que los intereses de una minoría económicamente poderosa se han impuesto a los intereses de la ciudadanía de a pie son numerosos en la historia de nuestra democracia.
La crisis económica, financiera, política y social que padece España hoy tiene buena parte de su origen precisamente en esas dinámicas perniciosas donde el interés público y los procesos democráticos han sido secuestrados por los intereses de una minoría”.

La organización pide que se tomen medidas contra los paraísos fiscales
Entre las políticas diseñadas en los últimos años que favorecen a la minoría de ricos, la organización enumera la desregulación y opacidad financiera, los paraísos fiscales, la reducción de impuestos a las rentas más altas o los recortes de gasto en servicios e inversiones públicas. El informe constata cómo, en el caso de Europa, “las tremendas presiones de los mercados financieros han impulsado drásticas medidas de austeridad que han golpeado a las clases baja y media, mientras los grandes inversores se han aprovechado de los planes de rescate públicos”.
Por todo ello, Oxfam Intermón exigirá en el marco del Foro Económico Mundial de Davos a sus asistentes (sean particulares o representantes de Gobiernos) que adopten compromisos en áreas como los paraísos fiscales (que no se permita que se utilicen para evadir impuestos); que se hagan públicas las inversiones en empresas y fondos; que respalden sistemas fiscales progresivos; que exijan a sus Gobiernos que los impuestos se destinen a servicios públicos o que si lo son inviertan en atención sanitaria y en educación universales, o que las empresas que representan paguen salarios dignos a sus empleados y los países legislen en esta dirección, fortaleciendo umbrales salariales y derechos laborales.
Por si a alguien se le ocurre pensar que los planteamientos de Oxfam Intermón son utópicos, la organización recuerda que “esta peligrosa tendencia” es reversible y que existen ejemplos de ello. Fue el caso, recuerda, de Estados Unidos o Europa tras la II Guerra Mundial, cuando el crecimiento económico se compatibilizó con la reducción de la desigualdad, o el caso de América Latina, donde la brecha ha disminuido “significativamente durante la última década gracias a una fiscalidad más progresiva, los servicios públicos, la protección oficial y el empleo digno”.
El informe también contempla ejemplos de concentración en países en desarrollo y alude a la superminoritaria élite india, millonarios que en buena parte han forjado sus fortunas en sectores cuyos beneficios dependen del acceso a los servicios básicos; al poder de las élites en Pakistán y su influencia en la manipulación legal; a la desigualdad en África, pese a la abundancia de recursos, o a lo que llama “red mundial de secretos bancarios”, que no es otra que la que forman los paraísos fiscales.

miércoles, 15 de enero de 2014

Energía Eólica. Diario El País

España es el primer país donde la eólica se convierte en la mayor fuente de energía

El sector aporta 54.748 GWh, suficiente para cubrir el 20,9% de la demanda a lo largo de 2013

Madrid 15 ENE 2014 - 12:38 CET75           


Turbinas de viento para la producción de energía eólica. / EFE

El viento ha sido la primera fuente de electricidad de España en 2013, algo inédito hasta la fecha tanto en España como en el mundo, según ha informado este miércoles la patronal del sector. "España es el primer país del mundo en el que la energía eólica se sitúa como la tecnología que más aporta a la cobertura de la demanda en un año completo", según afirma la Asociación Empresarial Eólica (AEE). Según datos de Red Eléctrica de España (REE), que ya habían sido adelantados a finales de diciembre, la cobertura de la demanda con eólica ha sido del 20,9%, frente al 20,8% de la nuclear.
En total, las renovables cubrieron el 42,4% de la demanda eléctrica de 2013, 10,5 puntos más que el año anterior. Por tipo de tecnología, tras la eólica y la nuclear se situó la hidráulica, que duplicó su contribución a la cobertura de la demanda con el 14,4%. Frente a esto, los ciclos combinados redujeron su participación al 9,6% y los grupos de carbón al 14,6%. La energía solar fotovoltaica se quedó en el 3,1%, solo un punto más que en 2012.
La producción eólica de 2013 ha sido de 54.478 GWh —la más alta de la historia—, lo que supone un aumento del 13,2% respecto a 2012. Según los cálculos de la asociación, esta generación es suficiente para abastecer a 15,5 millones de hogares españoles, el 90% del total. La nuclear produjo 2.337 GWh más que la eólica el pasado año, pero su contribución a la cobertura de la demanda fue menor debido a que consume más electricidad para hacer funcionar sus instalaciones, y esto se descuenta a la hora de calcular la cobertura de la demanda.
La patronal también recuerda la importancia de la eólica para rebajar el coste medio del mercado mayorita. "A principios del pasado diciembre apenas sopló el viento por el anticiclón que atravesó España, y ésta fue una de las razones de la fuerte subida de los precios del mercado eléctrico, que alcanzaron máximos horarios de 112 euros/MWh. Sin embargo, con motivo de los fuertes vientos que trajo consigo la ciclogénesis explosiva de los días de Nochebuena y Navidad, el precio del pool bajó hasta 9,18 y 5,42 euros/MWh, respectivamente. Estos records han sido posibles sin apenas aumentar la potencia instalada en el año", destacan.

Rebaja de precios

"Cuando el viento sopla, los españoles se ahorran dinero", afirman en el comunicado, aunque hay que recordar que este tipo de energía también reciben primas en función de su producción, dinero público que se incorpora a la tarifa por la parte de los impuestos.
Según afirman desde la patronal, "2013 podría pasar a la historia como un gran año para la eólica, pero no será así". "Las empresas siguen sin conocer aún el impacto económico de la reforma energética", advierten antes de señalar que "si la reforma sale adelante tal y como ha sido planteada, tendrá un efecto injusto y desproporcionado para el sector".
"Las empresas empiezan 2014 sumidas en la inseguridad jurídica –la retroactividad de la normativa que contiene la reforma energética supone que las instalaciones en marcha no van a poder contar con los ingresos esperados cuando se hicieron las inversiones– y sin expectativa alguna de futuro, ya que va a ser difícil que los inversores se animen a invertir en eólica en este país", añaden.

sábado, 11 de enero de 2014

Causas de la baja natalidad en España. Diario El país

Sin igualdad no hay hermanos

Un tercio de los niños españoles son hijos únicos; la mayoría de mujeres desearía tener dos

Los natalidad merma en las épocas en que los roles de género están en transformación



En España aún son pocas las mujeres que no tienen hijos. / Alix Minde (Getty Images)

Los niños españoles cada vez están más solos. Uno de cada tres ya crece sin hermanos y los pronósticos a medio plazo son que este porcentaje aumente. El hijo único ha pasado de ser la excepción a convertirse en la norma. Sin embargo, en España aún son pocas las mujeres que no tienen hijos. De hecho, la mayoría dice que le gustaría ser madre de al menos dos criaturas. Pero, mientras en otros países desarrollados la baja tasa de fecundidad se ha ido corrigiendo, según el informe Déficit de natalidad en Europa. La singularidad del caso español, editado la Obra Social La Caixa, España está estancada en el hijo único. ¿A qué se deben estos mermados índices de fecundidad? ¿Qué impide que las mujeres españolas tengan la descendencia que desean?
Las mujeres en España tienen los hijos en un tiempo biológico tardío sin que haya grandes diferencias entre niveles sociales o educativos. La media supera los 30 años y un significativo 18% de los críos nace cuando sus madres ya han cumplido los 35. Esto, sin embargo, no es distinto de lo que ocurre en el resto de países europeos. Mientras en Francia o Suecia han recuperado parte de la tasa de fecundidad perdida hace unos años —ahora están en 1,6 hijos por mujer—, España sigue estancada en el 1,3. Es decir, las mujeres retrasan de modo general la edad a la que tiene el primer hijo, pero una vez este ha nacido muchas deciden tener otro. Las españolas, no.
Las explicaciones tradicionales para el fenómeno de la caída de la natalidad apuntan a la paulatina incorporación de la mujer al mercado laboral y a la asunción de nuevos valores. Sin embargo, según sostiene el sociólogo danés Gosta Esping-Andersen, coordinador del estudio de La Caixa del que se extraen la mayor parte de los datos de este reportaje, la fecundidad es más alta en países donde las tasas de empleabilidad de la mujer son mayores, como en Suecia. De acuerdo con su investigación, la natalidad de las mujeres merma durante el periodo de cambio histórico en el que se están iniciando en el trabajo fuera del hogar y los roles de género están en transformación. Una vez consolidados estos, el número de hijos suele remontar.

Un reciente estudio del centro de investigación Demographic Research sobre los efectos de la crisis económica en los patrones de natalidad en Europa también ha hallado una conexión entre los altos niveles de paro y el bajo índice de fertilidad de los países del sur, este y centro de Europa. Además, aquellos en los que el Estado del bienestar es más débil y la estructura familiar más tradicional, los índices de natalidad apenas se recuperan. Es el caso, por ejemplo, de los asiáticos y los europeos del este y del sur.
Según enuncian Esping-Andersen y Daniela Bellani en un capítulo del Informe sobre la natalidad en Europa, los empleos a tiempo parcial y en el sector público, con una flexibilidad laboral mayor y horarios más estables, contribuyen a reducir el conflicto entre trabajo y familia. “Muchas mujeres que tienen claro su planteamiento familiar, optan por puestos relacionados con el sector público, ya que este les da una estabilidad laboral mayor”, expone Consuelo León, directora del observatorio de Políticas Familiares del Instituto de Estudios Superiores de la Familia. La tasa de natalidad en profesiones como Magisterio, Trabajo Social o Ciencias de la Salud es más alta que en otro tipo de empleos.
De este modo, una oferta abundante de estos trabajos en un sector público fuerte —que en España está adelgazando— tendría efectos positivos sobre la fecundidad. Y teniendo en cuenta que las mujeres con un alto nivel educativo tienen por lo general lazos más sólidos con el mercado laboral, las políticas públicas de apoyo a la familia incidirían especialmente en este grupo. Sin embargo, no todas las actuaciones políticas a este respecto tienen el mismo impacto. Los permisos de maternidad, paternidad y los servicios de atención a la infancia ejercen una influencia decisiva. Las medidas que ponen dinero en los bolsillos de las madres por el hecho de serlo —como el cheque bebé del anterior Gobierno socialista o la reciente iniciativa alemana que propone un subsidio a las madres que se queden en casa— no serían, sin embargo, tan eficaces.
En lo que buena parte de los expertos coinciden es en definir la igualdad de género como condición necesaria para recuperar las tasas de natalidad. Pero el modo en que se llega a esta también la condiciona. En el capítulo que el informe dedica a la materia se sostiene que si el cambio de actitud hacia la igualdad de género lo impulsan solo o sobre todo las mujeres, esto podría provocar fuertes tensiones entre sexos que desembocarían en una disminución de la tasa de natalidad. La implicación del hombre es, pues, esencial.
La regla dice además que a mayor educación, hay más conciencia de igualdad de género y aquí las mujeres españolas se hallan también en dificultades. La tasa de universitarias está por encima de la de los hombres e incluso por encima de la media de las europeas (44% frente al 39,5%). Esto crea un desequilibrio que influye en que las mujeres tengan menos hijos. A estas mujeres les cuesta encontrar un compañero con un nivel educativo similar, y como la mayoría de los hijos nacen en parejas, el resultado es una caída de la natalidad.
Entre quienes lo encuentran parece apuntarse una leve tendencia al alza en la natalidad. “En Escandinavia, las mujeres con mayor nivel educativo parecen ser más propensas a tener un segundo hijo y tener menos probabilidades de permanecer sin hijos que las de menor nivel”, expone la investigadora Bellani.
La variante educativa también ayuda a explicar la caída de la natalidad en los sectores con una posición económica más bajo. “Los hombres menos cualificados experimentan más riesgo de desempleo y salarios menguantes, una situación menos atractiva para formar una familia”, argumenta Esping-Andersen.
Las estructuras de pareja influyen también en la natalidad, que es más baja cuando la pareja es más inestable. Y los divorcios son más altos cuando la igualdad de género y la implicación del hombre en las tareas familiares y del hogar son menores. Eso ayudaría a explicar, por ejemplo, el crecimiento en el número de divorcios en España a medida que el papel de la mujer iba aumentado social y laboralmente. Esa inestabilidad en la pareja implicaría, sin embargo, que la mujer, sola y con una precariedad laboral mayor, decidiría tener menos descendencia.
Además de aumentar los divorcios, en España ha bajado el número de matrimonios y la cohabitación, tradicionalmente más inestable, se ha disparado. El 40% de las parejas ya viven juntas sin estar casadas y al contrario que cuando este fenómeno se inició, el porcentaje no varía mucho en función de su nivel de estudios. Estas uniones duran varias décadas y la mayoría no se plantea la cohabitación como una mera fase previa al matrimonio. El resultado es que más del 30% de los niños nacen en parejas que no están casadas.


Aunque el modo español presenta de nuevo peculiaridades respecto al resto de Europa. En general, las mujeres que cohabitan tienen menos probabilidad de tener hijos que las casadas. Pero en España esta distancia no es tan acusada porque estas uniones son muy estables. Al final del quinto año de convivencia, casi el 40% de las mujeres han sido madres, un 10% más que, por ejemplo, en Alemania. Sin embargo, muy pocas tienen un segundo retoño, con independencia de que estén o no casadas.
Una creencia extendida sostiene que los inmigrantes han paliado la caída de la tasa de fecundidad. Sin embargo, y aunque esta aumentó ligeramente en un momento inicial, lo cierto es que el patrón de natalidad de las extranjeras que se han asentado en España se ha asimilado al de las nacionales. “Los inmigrantes que han llegado proceden principalmente de Europa del Este, donde la tasa de natalidad es muy baja, y de Latinoamérica, donde no llega a los dos hijos por mujer”, explica la investigadora del CSIC Teresa Castro.
Una vez en España, su alta integración social y laboral respecto a, por ejemplo, aquellos que llegan a las sociedades anglosajonas, hace que su natalidad merme. “En el modelo anglosajón son los inmigrantes y los más desfavorecidos quienes sostienen la natalidad a costa de la desigualdad social. En el modelo nórdico, se apuesta por un diseño igualitario de las políticas para que el incentivo de la natalidad llegue a todos los estratos”, añade.
La cifra global en España arroja que un 87% de las mujeres tiene descendencia y pese a que la mayoría se planta en el primer niño, nueve de cada 10 —también las universitarias— aseguran que les gustaría tener al menos dos hijos. Esta diferencia entre los hijos que uno efectivamente trae al mundo y los que realmente le gustaría criar es lo que se ha acuñado como déficit de bienestar. Un término en el que caben cada vez más mujeres españolas.

Pelea por la bayeta

  •  La participación masculina en las tareas domésticas ha aumentado en los últimos años, pero sigue habiendo mucha diferencia entre hombres y mujeres. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre empleo del tiempo en España, en 2010 los hombres dedicaban 2,32 horas al día a realizar labores del hogar, frente a las 4,29 de las mujeres.
  • Un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de 2010 concluyó que el 71,9% de los españoles afirma que su familia ideal es la que está formada por una pareja en la que ambos tienen un trabajo remunerado con parecida dedicación y se reparten las tareas del hogar y el cuidado de los hijos, si los hay. Según el mismo informe, en caso de que uno de los miembros de la pareja tenga que trabajar menos de forma remunerada para ocuparse del hogar y los hijos, el 2,7% piensa que debe ser el hombre, el 36,1% opina que debe ser la mujer y el 57,1% considera que puede ser cualquiera de ellos, dependiendo de otros factores como el salario o las condiciones laborales).
  • Más de la mitad de las parejas españolas discuten por el reparto de las tareas domésticas (52%), cinco puntos por encima de la media europea, según un estudio de Ipsos de 2009. No obstante, el 69% de los hombres reconocen que deberían colaborar más.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Contaminación atmosférica. Diario El País

La contaminación mata incluso en concentraciones legales en Europa

Un estudio publicado hoy en 'The Lancet' asegura que el aumento de 5 microgramos por metro cúbico de exposición anual a las PM2,5 eleva el riesgo de muerte un 7%



Barcelona ha reactivado el protocolo por contaminación. / Carles Ribas
Varios estudios han medido hasta la fecha el efecto en la salud a corto plazo de las partículas PM2,5, de diámetro menor a 2,5 micras y procedentes en gran medida de los vehículos con motores diésel. Sobre su efecto a largo plazo, sin embargo, apenas había investigaciones. Hoy la revista The Lancet publica un trabajo con datos de 22 grupos de estudio de toda Europa que incluyen a 367.251 personas a las que los investigadores han seguido durante cerca de 14 años. Sus conclusiones son preocupantes para quienes viven en áreas con alta contaminación: por cada incremento de 5 microgramos por metro cúbico (mg/m3) en la exposición anual a las PM2,5 el riesgo de morir por causas naturales aumenta un 7%.
Las también llamadas partículas finas son el contaminante que más preocupa actualmente a los expertos. Son peligrosas porque, debido a su pequeño tamaño, penetran fácilmente en las vías respiratorias y provocan inflamación. La legislación europea ha fijado un límite anual máximo de concentración de PM2,5: 25 microgramos por metro cúbico. Sin embargo, cada vez más expertos en salud y calidad del aire cuestionan este límite por ser excesivamente permisivo. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que hay afectación para la salud a partir de 10 microgramos por metro cúbico de media anual. El estudio de The Lancet afirma, efectivamente, que la contaminación mata incluso por debajo de los límites europeos.
"Una diferencia de 5 microgramos por metro cúbico se puede dar entre una ajetreada carretera urbana y un lugar sin tráfico", explica el director del estudio, el doctor Rob Beelen, de la Universidad de Utrech, en Holanda. "Nuestros resultados confirman las evaluaciones del impacto sobre la salud de las partículas finas en Europa, que se han basado casi en su totalidad en estudios estadounidenses", añade.
Los investigadores usaron datos del European Study of Cohorts for Air Pollution Effects (ESCAPE), el Estudio europeo de los efectos de la contaminación ambiental en grupos de población. Emplearon datos de 22 grupos de estudio repartidos por 13 países europeos, a los que siguieron de media durante 13,9 años. Situaron el lugar donde vivían estas personas y obtuvieron las concentraciones de partículas 2,5 y otros contaminantes como el dióxido de nitrógeno en esas zonas. Además, estudiaron la intensidad del tráfico en esas áreas (vehículos por día en la carretera más cercana y tráfico total en todas las vías en 100 metros a la redonda) y ajustaron al análisis estadístico cuestiones como la hipertensión, la actividad física, la diabetes o el colesterol de los participantes. 
De los 367.251 individuos participantes, 29.076 murieron por causas naturales durante los 14 años de seguimiento. El estudio concluye que hay una asociación clara entre la mayor concentración del PM2,5 y el riesgo de muerte por causas naturales. También señala que esa asociación es muy evidente en los hombres, y no tanto en las mujeres, aunque no explica a qué puede deberse.
Un grupo español del Instituto de Salud Carlos III también ha estudiado el efecto de las partículas 2,5 en la salud, pero a corto plazo, en concreto, en las hospitalizaciones. Según sus trabajos, las PM2,5 resultaron ser el único contaminante primario "estadísticamente significativo en todos los modelos", es decir, el que siempre se asociaba a problemas de salud. El estudio comprobó que cada incremento de 10 microgramos por metro cúbico de contaminación suponía un 3,8% más de ingresos hospitalarios

lunes, 2 de diciembre de 2013

Cambio climático. Diario El País

La huella empresarial en el clima

Casi dos tercios de las emisiones históricas se pueden atribuir a 90 entidades

En España, diez firmas concentran el 65% del C02 industrial y energético

Explosión ocurrida en una refinería de Texaco en Wilmington (EE UU) el pasado noviembre. / Sam Mircovich (Reuters) (EL PAÍS)

Si de verdad se quiere evitar que las temperaturas suban dos grados antes de fin de siglo, dos tercios de las reservas de combustibles fósiles (gas, petróleo, carbón) se deben de quedar donde están, bajo tierra y sin utilizar. El dato, de la Agencia Internacional de la Energía, implica que hasta 2050 no se pueda explotar más de un tercio de las reservas y para ello hay que contar con el apoyo de las grandes multinacionales, dueñas de estos combustibles y no siempre receptivas a las políticas de cambio climático.
Un estudio reciente, elaborado por el científico estadounidense Richard Heede, del Instituto de Responsabilidad Climática, concluye que casi dos tercios (un 63%) de las emisiones de dióxido de carbono y metano mundiales se pueden atribuir a 90 empresas. En España, una docena de firmas concentró el 65% de las emisiones de C02 del sector industrial y energético en 2009, según cálculos realizados por el ecólogo Fernando Prieto, fundador del extinto Observatorio de Sostenibilidad.
El experto estadounidense considera clave que se conozcan quiénes son los principales emisores para que la sociedad les exija responsabilidades sociales, con pleitos o reclamaciones, igual que ocurrió en la lucha para que las empresas tabaqueras reconocieran los efectos sobre la salud de sus productos. “Identificar quiénes son y han sido históricamente los principales proveedores de emisiones puede proporcionar una información útil para la futura presión social y global”, concluye el autor.
El trabajo de Heede, publicado en la revista Climatic Change, analiza las emisiones acumuladas entre 1854 y 2010 (914 gigatoneladas de CO2). El listado está liderado por empresas estatales, como la rusa Former Soviet Union, con un 8,94% de las emisiones globales, seguido de China (8,56%) y las compañías estadounidenses Chevron Texaco (3,52%) y ExxonMobil (3,21%). La única presencia española aparece en el puesto 45, que ocupa Repsol con un 0,23% de las emisiones globales.
“Identificar quiénes son ayuda a ejercer presión social”, dice el científico Heede
Las emisiones de un país dependen de sectores fijos (instalaciones industriales, energéticas, cementeras, siderúrgicas, refineras...) y sectores difusos (el resto de emisiones, entre las que se encuentra, por ejemplo el transporte o el residencial). Los porcentajes varían según el año. En 2011, por ejemplo, un 35% de las emisiones totales de España se atribuyó a sectores fijos y un 65% a los difusos.
Fernando Prieto calcula que tan solo 10 empresas españolas, principalmente del sector energético, acumulan el 65% de las emisiones españolas de carácter fijo (aquellas que dependen de instalaciones industriales y energéticas). En los primeros puestos están las eléctricas Endesa y Gas Natural Fenosa, con un 22% y un 9% del total de emisiones por sectores fijos. Continúa Repsol con un 9%, e Hidrocantábrico, Iberdrola o E.ON, con un 6% cada una. En su trabajo ha tomado como referencia el año 2009, por ser el año medio en toda la serie histórica disponible, entre 1990 y 2012. En ese año se emitieron 334 millones de toneladas. La media del periodo es de 331 millones de toneladas. Los datos están verificados por el registro nacional de emisiones y publicados en el BOE.
“Aunque los ciudadanos emitimos CO2 en nuestro consumo energético diario, como transporte o estilo de vida, es evidente que no tenemos la misma responsabilidad que las empresas que emiten miles de toneladas de C02”, opina Prieto. Si se calculan las emisiones por sectores a la energía le correspondería el 51%, seguido de las cementeras, (9%), refineras y petroleras (11%), siderurgia (8%) y el resto de sectores otro 11%.
Algunas empresas, como Endesa, Gas Natural Fenosa o Iberdrola llevan años con proyectos para reducir su huella en el clima. En Endesa aseguran que han bajado las emisiones un 46% con respecto a 1990 y que en 2012 más del 48% de su producción global era libre de emisiones (bien por generación a través de fuentes renovables, hidráulica o nuclear). En Gas Natural Fenosa han contabilizado una bajada de emisiones de un 12% entre 2010 y 2012 e Iberdrola se ha propuesto “alcanzar una reducción del 30% para 2020 con respecto a 2007”.
Endesa participa en uno de los 12 proyectos europeos de captura y almacenamiento de carbono (CCS) hasta 2015 y apuesta por el vehículo eléctrico para contribuir a un modelo de desarrollo sostenible. Gas Natural Fenosa por el uso del gas natural, un combustible con menos emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y su uso como alternativa a los derivados del petróleo. En Iberdrola están impulsando energías completamente limpias, con proyectos de eólica marina, de energía de las olas o de las corrientes. “Con el cierre de todas las plantas de fuel en España y algunas de carbón hemos reducido de forma significativa las emisiones”, precisa un portavoz de esta compañía.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Industria automovilística en España. Diario El País

El gran superviviente calienta motores

La industria automovilística española, lista para espolear la recuperación



Instalaciones de la factoría de Ford en Almussafes (Valencia). / Carles Francesc
De un tiempo a esta parte es rara la semana que no se organiza algún evento relacionado con la industria del automóvil en España. O varios. Una industria empeñada en convertirse en ejemplo a seguir por el resto de las principales actividades económicas que podrían contribuir de manera notable a sacar el país de la profunda recesión económica que atraviesa. Y lo cierto es que se trata de los pocos sectores que ha sabido no solo capear el temporal, sino aprovechar las dificultades para fortalecerse.
A juzgar por las palabras del presidente de Ford España, José Manuel Machado, pronunciadas la semana pasada en el encuentro que organiza anualmente el IESE en Barcelona, no solo hemos iniciado ya el camino de la recuperación, sino que ya en 2017 España habrá recuperado unas ventas de un millón y medio de automóviles en el mercado nacional, lo que supondría duplicar las previstas para este año, de unas 715.000 unidades. Y aunque las afirmaciones de Machado han sido matizadas posteriormente por la mayor parte de sus colegas, con un menor grado de optimismo, sí que reconocen el crecimiento paulatino a partir de este ejercicio que podría llegar a unas ventas de 800.000 automóviles en 2014 y acercarse a la velocidad de crucero de 1,2 millones, más en consonancia con el resto de los grandes indicadores económicos en una situación normalizada.
De cualquier manera, parece evidente que nos encontramos ante un cambio claro de tendencia. Al aumento del 28% de las ventas en el mes de septiembre le ha seguido un 34,4% en octubre, lo que supone un crecimiento acumulado del 1,1% durante los 10 primeros meses del año. Una evolución positiva desconocida en el último trienio y basada en gran parte en los sucesivos planes de ayuda a la compra (Pive), que ya van por su cuarta edición. Y que según el Ministro de Industria se mantendrán mientras sean rentables, afirmación semejante a la del presidente del Gobierno, para quien lo importante es que sean compatibles con los Presupuestos Generales del Estado.

Más del 90% de la producción española se destina a la exportación
Los representantes de la Administración se han declarado últimamente fieles defensores del carácter ejemplar de una industria que ha sido capaz de atraer unas inversiones de 3.500 millones de euros en apenas un año y espera concretar otros 1.500 durante los próximos meses, para la renovación de los modelos actuales, con lo que se asegura la vida de las plantas afectadas al menos durante el próximo lustro.
Este año se fabricarán en España 2,2 millones de automóviles, una cifra que se incrementará hasta 2,4 millones en 2014, de los que se destinarán a la exportación cerca de 2,2 millones, según los cálculos de la patronal Anfac. Su presidente, Mario Armero, no se cansa de repetir: “El país que saldrá de la crisis será muy distinto al del año 2007”, por lo que es el momento de poner los cimientos a una “economía de crecimiento inteligente, ya que el final de la esperada recuperación económica no nos devolverá a donde estuvimos, sino a un nuevo modelo productivo”.
Un modelo en el que no deberían ser importantes los planes de ayuda, pero que, como reclama el director general de Opel en España, Enrico de Lorenzi, sí requiere un plan estructural en el que se aborden temas como los costes energéticos, el endurecimiento de las inspecciones técnicas (ITV), unos impuestos más en consonancia con los niveles de contaminación…
Según Armero, la automoción ha demostrado una capacidad extraordinaria para adaptarse a la economía globalizada en la que vivimos. “Nuestros productos están preparados para aprovechar la inercia de crecimiento del comercio mundial, 2.5% según la OMC, pero 5% de aumento en el comercio mundial de automóviles”.
Más del 90% de la producción española de automóviles se destina a la exportación, aunque son constantes también los requerimientos continuos de los responsables de las plantas instaladas en España de la necesidad de un mercado nacional fuerte para consolidar el denominado efecto sede, importante a la hora de decidir nuevas inversiones. “En igualdad de condiciones, las decisiones se toman con el corazón y no tenemos muchos corazones fuera”, recordaba Jaime Revilla, presidente de Iveco España, en el encuentro organizado por el IESE y la consultora KPMG.

Hay que cambiar el modelo de negocio, la crisis ya se ha llevado 50.000 empleos directos
Un encuentro en el que bastó que el presidente de la patronal de los concesionarios, Faconauto, recordara su frustración con la Ley de Distribución, para que le llovieran los tirones de orejas durante los días siguientes, previos a la celebración de su congreso anual, en el que recordó su convencimiento de que han de ir “todos de la mano”. En sus declaraciones anteriores, Jaume Roura señalaba, “sin ánimo de crítica”, porque, entre otras cosas, “se necesitan gallinas para poner huevos”, que la actividad de los concesionarios triplica en número de empleos a la de los fabricantes y que el mantenimiento de la ley “en la nevera” les había dejado sin seguridad jurídica.
El presidente de Faconauto está convencido de que no se entendió la ley en su momento. “No queríamos devolver los coches, solo llegar a un acuerdo con la facturación de los no pedidos”, lo mismo que con el descuento de las campañas de promoción que no habían promovido. La primera reacción, instantes después, fue del presidente de Anfac, Rafael Prieto, asistente al encuentro, mostrando su extrañeza por esas declaraciones de una entidad que ha manifestado su disposición a solucionar sus diferencias en el Comité de Diálogo, creado con este propósito. Aunque a decir verdad, desde la sustitución del anterior presidente de esta institución hace unos meses, su ineficacia resulta más que evidente.
Según Roura, hay que cambiar el modelo de negocio, la crisis ya se ha llevado 50.000 empleos directos y los concesionarios, pymes en su mayoría, no pueden “permanecer en pérdidas constantes”.
Unas pérdidas que se habían visto agravadas en los últimos tiempos por el desvío a los talleres independientes de gran parte de la facturación del negocio postventa, en el que se habían refugiado por las pérdidas en las ventas de automóviles nuevos.
Pero la situación parece que también ha tocado fondo en el ámbito de la distribución a juzgar por las declaraciones de los seis directores o consejeros delegados de grandes marcas participantes en el congreso de Faconauto —Renault, Peugeot, Volkswagen, Seat, Volvo y Toyota—, algunos de los cuales señalaron que su red registraba ya resultados positivos y el resto los alcanzaría en el próximo ejercicio.

Prestige y residuos nucleares frente a España. Diario El País

Seis años sin visitas al ‘Prestige’

El pecio, aún con fuel, solo lo vigila una agencia europea a través de satélite

Santiago de Compostela 16 NOV 2013 - 17:58 CET15

A 250 kilómetros de la costa gallega y 3.500 metros de profundidad reposan desde noviembre de 2002 los restos del Prestige, partido en dos. En su interior aún queda una cantidad no bien determinada de fuel, 700 toneladas según el Gobierno, 30 veces más según algunos investigadores. O eso se supone. Porque nadie ha vuelto a ver el pecio desde hace seis años ni navegado sobre él en tiempo indeterminado. El Gobierno solo sabría de un nuevo vertido allí, un lugar alejado de rutas marítimas y caladeros, si se lo comunica la Agencia Europea de Seguridad Marítima, que fotografía la zona por satélite dos o tres veces por semana.
Pero el caso del Prestige no es el único en que el Gobierno deja en manos de organismos internacionales la vigilancia de la posible contaminación frente a la costa española. Tampoco controla las miles de toneladas de residuos radiactivos vertidas hasta 1982 por varios países en bidones de metal y hormigón. Los científicos alertan de que en cualquier momento podría haber fugas tanto del Prestige como de los bidones, aunque discrepan de su gravedad.
El último descenso al pecio data de septiembre de 2007. Un año y medio antes se había detectado fuel en la superficie, por lo que el Gobierno encargó a Repsol que enviase un submarino a inspeccionar los restos y sellar posibles fugas. Costó siete millones de euros y desde entonces nadie ha vuelto por allí.
El Instituto Español de Oceanografía (IEO) confirma que hace años que no está “haciendo absolutamente nada” para vigilar el Prestige ya que no ha recibido “ninguna alarma”. Tampoco ha vuelto por la zona el Instituto Hidrográfico de Portugal, que durante la catástrofe ofreció información más fiable sobre las manchas que el Gobierno español. Y la Marina lusa asegura que no le consta “ningún registro relacionado con el Prestige”.
El pasado enero el Gobierno respondía a una pregunta parlamentaria de UPyD explicando que en la inspección de 2007 se comprobó que las grietas y posibles salidas de fuel estaban “en perfecto estado” y que el pecio “contiene únicamente pequeños embolsamientos de fuel cuya extracción resulta imposible y no existe riesgo de que pueda producirse un vertido”. Y argumentaba que no ha recibido “ninguna notificación” sobre manchas de fuel “a pesar de la intensa vigilancia efectuada sobre la zona del hundimiento”.
El Ministerio de Fomento reconoce que esa “intensa vigilancia” es la que realizan los satélites de la Agencia Europea de Seguridad Marítima. Detalla que efectuaron “en los años 2011 y 2012 un total de 165 fotografías” y que “en ninguna de ellas se ha detectado contaminación en un radio de 15 millas en torno a la posición del hundimiento”. Este año las fotografías satelitales de la zona, también sin resultados, son “aproximadamente 120”.
José Luis de Pablos, del Centro de Investigaciones Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat, del Ministerio de Economía), investigó en su momento la corrosión del Prestige. No quiere valorar cómo podría estar ahora porque no tiene datos actualizados. Pero recuerda el estudio que publicó en 2004 con otros miembros del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el que se adelantaba de 2025 a 2006 la estimación del Gobierno para las primeras grietas. Y fue justo en 2006 cuando efectivamente se detectaron las fugas que motivaron la última expedición de 2007 a la zona.
El biólogo y catedrático Victoriano Urgorri, director de una estación de investigación científica en Ferrol, es de los que considera que no es tan peligroso el Prestige (“las bacterias habrán contribuido a descomponer el fuel que quede”, dice) como los bidones radiactivos, por el desconocimiento de su estado. “Si alguien los hubiese investigado en los últimos años, se habría publicado”, dice, “pero no se sabe nada de ellos”.
Fiz Fernández, del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC en Vigo, fue de los primeros que bajó en 2002 en un submarino a inspeccionar el Prestige y cree que habría que volver a hacerlo, al igual que los bidones. “Pero no tienes que mandar a una persona, hay submarinos no tripulados”. Y en el caso de los bidones considera que, ya que son aguas internacionales, “no tiene por qué vigilarlos España, que lo hagan organismos internacionales, pero de vez en cuando no estaría mal revisarlos”.

Exprimir hasta la última gota de un río: el viaje imposible del Guadiana hacia el mar. El Diario.es

  Es uno de los grandes cursos de agua de la Península, y también un muestrario de muchos de los males que afectan a los cauces ibéricos: es...