martes, 1 de abril de 2014

Cambio climático. Diario El País

Los científicos urgen a España a reforzar su defensa frente al mar

La ONU alerta del efecto del calentamiento en el sur de Europa para 2050

Cifra en 17.000 millones anuales el daño en la UE si no se actúa



Temporal marítimo en la costa cántabra. / Esteban Cobo (EFE)

Adaptación. Es la palabra que define el cometido de los científicos del Grupo II del IPCC (panel de expertos de cambio climático de la ONU), que ayer presentaron en Japón la segunda de las tres partes del mayor informe de revisión sobre la ciencia del calentamiento. Su trabajo consiste en explicar cómo adaptarse al cambio climático. Ayer, en rueda de prensa en Yokohama, urgieron a los líderes mundiales a que también hagan suya esa palabra. El mundo tiene que adaptarse, y debe hacerlo cuanto antes, puesto que sus impactos ya se están notando en todos los continentes y en los océanos. Europa no se salva de las malas noticias que enumera el informe de la ONU. Los expertos predicen más sequías y más incendios en el sur y más inundaciones en el centro y el norte. Las zonas costeras, afectadas por la subida del nivel del mar y la mayor frecuencia de las tormentas, están en peligro. Y si algo tiene España son kilómetros de costa. La recomendación del IPCC es clara: va a necesitar fortalecer sus defensas costeras.

La predicción no es a largo plazo: “El incremento del riesgo ocurrirá en la segunda mitad de este siglo”, señala el texto. Las poblaciones de la costa noroccidental de Europa serán las más afectadas, mientras varios países como Holanda, Alemania, Francia, Bélgica, Dinamarca, España e Italia tendrán que fortalecer sus defensas costeras, señala. La combinación de mayores defensas y la erosión del litoral “pueden derivar en zonas costeras más estrechas” en el Mar del Norte, la Península Ibérica y el Golfo de Vizcaya. También habrá que adaptar viviendas y edificios comerciales frente a inundaciones ocasiones, añade el texto.

Íñigo Losada, profesor de la Universidad de Cantabria y autor principal del capítulo de costas del informe del IPCC recuerda que las proyecciones globales —más estudiadas que las regionales— sobre el aumento del nivel del mar, “ya hablan de que, para el caso más desfavorable, a final de este siglo el nivel medio global subirá en torno a un metro”. “Pero no hace falta llegar a un metro; en el caso más favorable hablamos de una proyección de 43 centímetros de subida, y con eso ya tendríamos problemas importantes”, añade. “Tenemos que empezar ahora con medidas de mitigación”, subraya.


Fuente: Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC). / EL PAÍS
Losada explica que el informe actual contiene mucha más evidencia científica que el anterior, de 2007, sobre los riesgos derivados del aumento del nivel del mar. “La peligrosidad está garantizada”, asegura. Se prevé que sea mayor en la costa atlántica que en la mediterránea. Pero en todas serán necesarias las defensas costeras que el texto recomienda a España. Se trata de distintos tipos de actuaciones que deberían reducir la exposición y la vulnerabilidad. “No se trata solo de construir más obras de ingeniería. Hay otras opciones como la regeneración de playas, conservar o restaurar ecosistemas que dan protección —humedales, marismas, praderas de posidonia, dunas...— e introducir aspectos legales o herramientas de tipo financiero o seguros”, señala Losada.
Las playas son el principal mecanismo de defensa de la costa: generan disipación del oleaje y protegen de las inundaciones, recuerda el científico. Que estén en buen estado es básico para evitar los temporales dañinos como los que ha vivido este invierno la costa del norte de España pues favorece la recuperación del sistema antes eventos extremos. “¿Por qué los últimos temporales han sido más destructivos? Porque habíamos perdido capacidad de defensa; las playas ya estaban muy erosionadas”, ejemplifica. Proteger la costa consiste, por tanto, en una combinación de soluciones.

El impacto será mayor en el Atlántico que en el Mediterráneo
La recientemente aprobada Ley de Costas del Gobierno español recoge parámetros vinculados al cambio climático. Sin embargo, ni organizaciones ecologistas ni expertos en dinámicas del litoral consideran que sean suficientes ni que tengan base científica.
El informe del IPCC, el quinto de su historia, se detiene en el coste que supondría para las arcas europeas que se produjeran inundaciones costeras tanto en ciudades como en puertos y otras infraestructuras. Sin adaptación, señala el texto, estas inundaciones afectarían en la década de 2080 a entre 775.000 y 5,5 (según el mejor y el peor escenario) millones de personas al año en la Europa de los 27. Las regiones más afectadas: las atlánticas, del norte y del sur de Europa. En términos monetarios, “los costes directos del aumento del nivel del mar en la Europa de los 27 sin adaptación podrían alcanzar los 17.000 millones de euros al año en 2100”, recoge el informe. Algunos estudios han calculado incluso costes indirectos para países sin acceso al mar. Sin embargo, son Holanda, Alemania, Francia, Bélgica, Dinamarca y España los que tendrán que hacer frente a los mayores costes directos. A menos que mejoren sus sistemas de defensa de la costa.

Los expertos hablan de ingeniería y de regenerar las playas y los ecosistemas
El litoral no es la única fuente de preocupación para los científicos del IPCC. Europa se enfrenta a otros muchos impactos, que afectarán de manera desigual al sur y al norte. España y sus países vecinos tendrán que lidiar con la mayor restricción de agua debido a la “significativa reducción de la extracción de los ríos y de acuíferos subterráneos”, señala el texto. A esa pérdida se sumará la mayor evaporación natural. Una vez más el sur de Europa se enfrentará a un aumento de las olas de calor, que afectarán de forma negativa a “la salud, la agricultura, los bosques, la producción y el uso de energía, el transporte, el turismo, la productividad y el medio ambiente”, precisa el informe.
Asociado a este último peligro, la enumeración del IPCC se detiene en los incendios: “En el sur de Europa, la frecuencia y la extensión de los fuegos se incrementaron de forma significativa después de la década de los setenta en comparación con décadas anteriores por acumulación de combustible, el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos”.
España tendrá que prepararse para adaptarse a impactos muy diversos. “Está previsto que después de 2050 la actividad turística descenderá en el sur de Europa”, señala por ejemplo el informe. Los cambios se verán en la agricultura y la ganadería. Mientras las cosechas de cereal aumentarán en el norte, se reducirán en el sur. La producción de lácteos podría verse afectada en el sur “debido al estrés del calor en vacas lactantes”. Algunos de esos cambios ya se están produciendo: en el noreste de España, las cosechas de uva han disminuido por déficit de agua desde los años sesenta del pasado siglo.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Violencia contra las mujeres en Europa. Diario El País

Un 22% de las europeas ha sufrido violencia machista de su pareja

En los países más igualitarios salen a relucir más agresiones contra mujeres

Bruselas 4 MAR 2014 - 22:54 CET1431           


Las organizaciones feministas europeas se felicitaban ayer porque, al fin, existen datos comparables sobre violencia contra la mujer en todos los países de la UE, lo que va a facilitar que se pongan en marcha mejores y más específicas campañas de prevención y de actuación. Sin embargo, los resultados de una macroencuesta con 42.000 mujeres (1.500 por cada país de la UE) disiparon cualquier otra interpretación positiva.
Una de cada tres mujeres europeas ha experimentado violencia física y/o sexual, según desveló ayer la Agencia de los Derechos Fundamentales de la UE (FRA, en sus siglas en inglés) durante la presentación del trabajo. Se trata, si se extrapolan los datos, de 62 millones de mujeres. Y algo más de una de cada cinco (22%) respondió a los entrevistadores que había sufrido esa violencia física y/o sexual por parte de una pareja o expareja.
Los resultados del trabajo, presentado ayer en el Parlamento Europeo, demuestran, según la portavoz de la FRA, Blanca Tapia, que “las mujeres no están seguras ni en casa ni en el trabajo”. La encuesta pregunta sobre experiencias de violencia física, sexual y psicológica, además del acecho o acoso sexual. Entre otras cosas, concluye que un 5% de las encuestadas dijo haber sido violada. Un 43% relató algún tipo de violencia psicológica por parte de su pareja actual o una anterior (humillaciones en público, prohibición de salir de casa, amenazas físicas…). Un 55%, es decir, más de la mitad, dijeron haber experimentado algún tipo de acoso sexual. Un tercio de las víctimas señalaron que el autor era un jefe, un compañero o un cliente.

“Por primera vez hablamos de datos para toda la UE y que no proceden de ONG ni de fuentes gubernamentales, sino de entrevistas. Ha sido un proceso largo. Hemos estado dos años desarrollando la encuesta y uno con el trabajo de campo”, explicó ayer Sami Nevala, de la FRA. Las entrevistas, a mujeres de 18 a 74 años escogidas según un muestreo aleatorio, se hicieron cara a cara, también por mujeres, en las casas de las encuestadas, o en lugares elegidos por ellas donde se sentían cómodas. Solo una mujer por unidad familiar. Las preguntas no eran genéricas. Por ejemplo, no debían responder a si habían sufrido violencia física. “Les hicimos preguntas específicas sobre tipos de violencia”, explicó Nevala. “¿Te han abofeteado?” es una de ellas.
En muchos resultados los mapas con los porcentajes muestran llamativas diferencias por países. Parece haber un patrón. Los países escandinavos tienen más mujeres que, por ejemplo, relatan haber sufrido violencia a manos de sus compañeros. En cambio, en países del sur y del este, como España, Portugal, Grecia o Polonia, los porcentajes son más bajos. “En el informe tratamos de explicarlo o, más bien, de señalar cosas que hay que tener en cuenta. Una es la igualdad de género. Hay una correlación. Cuanto más igualitario es un país, más se habla de los incidentes violentos contra las mujeres. A las mujeres les resulta más fácil hablar de ello”, señaló Nevala. “No se trata de que haya menos violencia en un país que en otro. De hecho, es probable que en los lugares donde las mujeres no están familiarizadas con este tipo de encuestas, donde no hablen de esta cuestión, se reporten menos casos", coincide Karima Zahi, coordinadora del Lobby Europeo de Mujeres.

Una de cada tres mujeres europeas ha experimentado violencia física y/o sexual

La encuesta, que responde a una petición del Parlamento Europeo y de la presidencia española del Consejo, que solicitaron datos sobre violencia contra las mujeres en 2010, también preguntó por la comunicación, o la ausencia de ella a la policía, o a otros servicios. El 67% de las mujeres no comunicaron a nadie el caso más grave de violencia por parte de su pareja, según el trabajo. “Los resultados son sorprendentes, sobre todo en algunos Estados que se suponen más avanzados”, aseguró la parlamentaria búlgara Antonyia Parvanova, ponente de un informe sobre violencia machista que la semana pasada se votó en el Parlamento Europeo y que exige normas de alcance europeo para combatirla.
“Se puede hacer mucho más. Hay que dar pasos efectivos, poner en marcha medidas. Las campañas deben dirigirse a todo el mundo, desde la infancia. Después de los primeros siete años es demasiado tarde para hablar de igualdad de género y educar a los jóvenes en ella”, insistió. La nueva legislación que puede salir de ese informe introduciría normas a nivel europeo sobre la formación de los funcionarios y profesionales que entren en contacto con las víctimas, campañas de sensibilización, líneas telefónicas gratuitas y centros de acogida especializados (donde no existan), además de crear la figura en los Estados miembros de los “relatores nacionales” sobre violencia contra las mujeres.Foto

lunes, 20 de enero de 2014

Desigualdad económica brutal. Diario El País

85 ricos suman tanto dinero como 3.570 millones de pobres del mundo

El 1% más pudiente de EE UU concentra el 95% del crecimiento tras la crisis, según Oxfam

El 80% de los españoles cree que la ley favorece a los poderosos


Un niño, en un basurero en Guwahati, India. / Foto: REUTERS / VÍDEO: Atlas

La masiva concentración de los recursos económicos en manos de unos pocos abre una brecha que supone una gran amenaza para los sistemas políticos y económicos inclusivos, porque favorece a unos pocos en detrimento de la mayoría. Así que para luchar contra la pobreza es básico abordar la desigualdad. Esta es la conclusión del informe Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica, que publica hoy la ONG Oxfam Intermón.
El estudio parte de datos objetivos de varias instituciones oficiales e informes internacionales que constatan la “excesiva” concentración de la riqueza mundial en pocas manos. Datos como que 85 individuos acumulan tanta riqueza como los 3.570 millones de personas que forman la mitad más pobre de la población mundial. O que la mitad de la riqueza está en manos de apenas el 1% de todo el mundo. Eso sin contar, advierte el informe, que una considerable cantidad de esta riqueza está oculta en paraísos fiscales.
El informe de la organización, que será presentado en el Foro Económico Mundial de Davos junto a un clamor para que se adopten compromisos para frenar la desigualdad, advierte de que “las élites económicas están secuestrando el poder político para manipular las reglas del juego económico, que socava la democracia”.

"Los inversores se han aprovechado de los rescates", afirma el informe
El informe va acompañado de datos que plasman con nitidez el aumento de la concentración de riqueza en pocas manos desde 1980 hasta la actualidad. O cómo la concentración y la brecha siguen aumentando pese a la gran recesión del año 2008. En Estados Unidos, por ejemplo, el 1% más rico de la población ha concentrado el 95% del crecimiento posterior a la crisis financiera. En Europa, los ingresos conjuntos de las 10 personas más ricas superan el coste total de las medidas de estímulo aplicadas en la Unión Europea entre 2008 y 2010 (217.000 millones de euros frente a 200.000).
La tibieza en la presión fiscal a los ricos, los recortes sociales o el rescate de la banca con fondos públicos son ejemplos de un fenómeno que es tan visible que crece la conciencia pública del aumento de este poder. Oxfam Intermón apoya esta afirmación en una encuesta realizada en España, Brasil, India, Suráfrica, Reino Unido y Estados Unidos, que revela que la mayor parte de la población cree que las leyes están diseñadas para favorecer a los ricos. En España, el 80% de la población cree que las leyes están hechas con este objetivo.
Sobre el caso español, el director de Oxfam Intermón, José María Vera, afirma que el país “no escapa a esta dinámica” y que la actual crisis se explica en parte por ella: “Los casos en los que los intereses de una minoría económicamente poderosa se han impuesto a los intereses de la ciudadanía de a pie son numerosos en la historia de nuestra democracia.
La crisis económica, financiera, política y social que padece España hoy tiene buena parte de su origen precisamente en esas dinámicas perniciosas donde el interés público y los procesos democráticos han sido secuestrados por los intereses de una minoría”.

La organización pide que se tomen medidas contra los paraísos fiscales
Entre las políticas diseñadas en los últimos años que favorecen a la minoría de ricos, la organización enumera la desregulación y opacidad financiera, los paraísos fiscales, la reducción de impuestos a las rentas más altas o los recortes de gasto en servicios e inversiones públicas. El informe constata cómo, en el caso de Europa, “las tremendas presiones de los mercados financieros han impulsado drásticas medidas de austeridad que han golpeado a las clases baja y media, mientras los grandes inversores se han aprovechado de los planes de rescate públicos”.
Por todo ello, Oxfam Intermón exigirá en el marco del Foro Económico Mundial de Davos a sus asistentes (sean particulares o representantes de Gobiernos) que adopten compromisos en áreas como los paraísos fiscales (que no se permita que se utilicen para evadir impuestos); que se hagan públicas las inversiones en empresas y fondos; que respalden sistemas fiscales progresivos; que exijan a sus Gobiernos que los impuestos se destinen a servicios públicos o que si lo son inviertan en atención sanitaria y en educación universales, o que las empresas que representan paguen salarios dignos a sus empleados y los países legislen en esta dirección, fortaleciendo umbrales salariales y derechos laborales.
Por si a alguien se le ocurre pensar que los planteamientos de Oxfam Intermón son utópicos, la organización recuerda que “esta peligrosa tendencia” es reversible y que existen ejemplos de ello. Fue el caso, recuerda, de Estados Unidos o Europa tras la II Guerra Mundial, cuando el crecimiento económico se compatibilizó con la reducción de la desigualdad, o el caso de América Latina, donde la brecha ha disminuido “significativamente durante la última década gracias a una fiscalidad más progresiva, los servicios públicos, la protección oficial y el empleo digno”.
El informe también contempla ejemplos de concentración en países en desarrollo y alude a la superminoritaria élite india, millonarios que en buena parte han forjado sus fortunas en sectores cuyos beneficios dependen del acceso a los servicios básicos; al poder de las élites en Pakistán y su influencia en la manipulación legal; a la desigualdad en África, pese a la abundancia de recursos, o a lo que llama “red mundial de secretos bancarios”, que no es otra que la que forman los paraísos fiscales.

miércoles, 15 de enero de 2014

Energía Eólica. Diario El País

España es el primer país donde la eólica se convierte en la mayor fuente de energía

El sector aporta 54.748 GWh, suficiente para cubrir el 20,9% de la demanda a lo largo de 2013

Madrid 15 ENE 2014 - 12:38 CET75           


Turbinas de viento para la producción de energía eólica. / EFE

El viento ha sido la primera fuente de electricidad de España en 2013, algo inédito hasta la fecha tanto en España como en el mundo, según ha informado este miércoles la patronal del sector. "España es el primer país del mundo en el que la energía eólica se sitúa como la tecnología que más aporta a la cobertura de la demanda en un año completo", según afirma la Asociación Empresarial Eólica (AEE). Según datos de Red Eléctrica de España (REE), que ya habían sido adelantados a finales de diciembre, la cobertura de la demanda con eólica ha sido del 20,9%, frente al 20,8% de la nuclear.
En total, las renovables cubrieron el 42,4% de la demanda eléctrica de 2013, 10,5 puntos más que el año anterior. Por tipo de tecnología, tras la eólica y la nuclear se situó la hidráulica, que duplicó su contribución a la cobertura de la demanda con el 14,4%. Frente a esto, los ciclos combinados redujeron su participación al 9,6% y los grupos de carbón al 14,6%. La energía solar fotovoltaica se quedó en el 3,1%, solo un punto más que en 2012.
La producción eólica de 2013 ha sido de 54.478 GWh —la más alta de la historia—, lo que supone un aumento del 13,2% respecto a 2012. Según los cálculos de la asociación, esta generación es suficiente para abastecer a 15,5 millones de hogares españoles, el 90% del total. La nuclear produjo 2.337 GWh más que la eólica el pasado año, pero su contribución a la cobertura de la demanda fue menor debido a que consume más electricidad para hacer funcionar sus instalaciones, y esto se descuenta a la hora de calcular la cobertura de la demanda.
La patronal también recuerda la importancia de la eólica para rebajar el coste medio del mercado mayorita. "A principios del pasado diciembre apenas sopló el viento por el anticiclón que atravesó España, y ésta fue una de las razones de la fuerte subida de los precios del mercado eléctrico, que alcanzaron máximos horarios de 112 euros/MWh. Sin embargo, con motivo de los fuertes vientos que trajo consigo la ciclogénesis explosiva de los días de Nochebuena y Navidad, el precio del pool bajó hasta 9,18 y 5,42 euros/MWh, respectivamente. Estos records han sido posibles sin apenas aumentar la potencia instalada en el año", destacan.

Rebaja de precios

"Cuando el viento sopla, los españoles se ahorran dinero", afirman en el comunicado, aunque hay que recordar que este tipo de energía también reciben primas en función de su producción, dinero público que se incorpora a la tarifa por la parte de los impuestos.
Según afirman desde la patronal, "2013 podría pasar a la historia como un gran año para la eólica, pero no será así". "Las empresas siguen sin conocer aún el impacto económico de la reforma energética", advierten antes de señalar que "si la reforma sale adelante tal y como ha sido planteada, tendrá un efecto injusto y desproporcionado para el sector".
"Las empresas empiezan 2014 sumidas en la inseguridad jurídica –la retroactividad de la normativa que contiene la reforma energética supone que las instalaciones en marcha no van a poder contar con los ingresos esperados cuando se hicieron las inversiones– y sin expectativa alguna de futuro, ya que va a ser difícil que los inversores se animen a invertir en eólica en este país", añaden.

sábado, 11 de enero de 2014

Causas de la baja natalidad en España. Diario El país

Sin igualdad no hay hermanos

Un tercio de los niños españoles son hijos únicos; la mayoría de mujeres desearía tener dos

Los natalidad merma en las épocas en que los roles de género están en transformación



En España aún son pocas las mujeres que no tienen hijos. / Alix Minde (Getty Images)

Los niños españoles cada vez están más solos. Uno de cada tres ya crece sin hermanos y los pronósticos a medio plazo son que este porcentaje aumente. El hijo único ha pasado de ser la excepción a convertirse en la norma. Sin embargo, en España aún son pocas las mujeres que no tienen hijos. De hecho, la mayoría dice que le gustaría ser madre de al menos dos criaturas. Pero, mientras en otros países desarrollados la baja tasa de fecundidad se ha ido corrigiendo, según el informe Déficit de natalidad en Europa. La singularidad del caso español, editado la Obra Social La Caixa, España está estancada en el hijo único. ¿A qué se deben estos mermados índices de fecundidad? ¿Qué impide que las mujeres españolas tengan la descendencia que desean?
Las mujeres en España tienen los hijos en un tiempo biológico tardío sin que haya grandes diferencias entre niveles sociales o educativos. La media supera los 30 años y un significativo 18% de los críos nace cuando sus madres ya han cumplido los 35. Esto, sin embargo, no es distinto de lo que ocurre en el resto de países europeos. Mientras en Francia o Suecia han recuperado parte de la tasa de fecundidad perdida hace unos años —ahora están en 1,6 hijos por mujer—, España sigue estancada en el 1,3. Es decir, las mujeres retrasan de modo general la edad a la que tiene el primer hijo, pero una vez este ha nacido muchas deciden tener otro. Las españolas, no.
Las explicaciones tradicionales para el fenómeno de la caída de la natalidad apuntan a la paulatina incorporación de la mujer al mercado laboral y a la asunción de nuevos valores. Sin embargo, según sostiene el sociólogo danés Gosta Esping-Andersen, coordinador del estudio de La Caixa del que se extraen la mayor parte de los datos de este reportaje, la fecundidad es más alta en países donde las tasas de empleabilidad de la mujer son mayores, como en Suecia. De acuerdo con su investigación, la natalidad de las mujeres merma durante el periodo de cambio histórico en el que se están iniciando en el trabajo fuera del hogar y los roles de género están en transformación. Una vez consolidados estos, el número de hijos suele remontar.

Un reciente estudio del centro de investigación Demographic Research sobre los efectos de la crisis económica en los patrones de natalidad en Europa también ha hallado una conexión entre los altos niveles de paro y el bajo índice de fertilidad de los países del sur, este y centro de Europa. Además, aquellos en los que el Estado del bienestar es más débil y la estructura familiar más tradicional, los índices de natalidad apenas se recuperan. Es el caso, por ejemplo, de los asiáticos y los europeos del este y del sur.
Según enuncian Esping-Andersen y Daniela Bellani en un capítulo del Informe sobre la natalidad en Europa, los empleos a tiempo parcial y en el sector público, con una flexibilidad laboral mayor y horarios más estables, contribuyen a reducir el conflicto entre trabajo y familia. “Muchas mujeres que tienen claro su planteamiento familiar, optan por puestos relacionados con el sector público, ya que este les da una estabilidad laboral mayor”, expone Consuelo León, directora del observatorio de Políticas Familiares del Instituto de Estudios Superiores de la Familia. La tasa de natalidad en profesiones como Magisterio, Trabajo Social o Ciencias de la Salud es más alta que en otro tipo de empleos.
De este modo, una oferta abundante de estos trabajos en un sector público fuerte —que en España está adelgazando— tendría efectos positivos sobre la fecundidad. Y teniendo en cuenta que las mujeres con un alto nivel educativo tienen por lo general lazos más sólidos con el mercado laboral, las políticas públicas de apoyo a la familia incidirían especialmente en este grupo. Sin embargo, no todas las actuaciones políticas a este respecto tienen el mismo impacto. Los permisos de maternidad, paternidad y los servicios de atención a la infancia ejercen una influencia decisiva. Las medidas que ponen dinero en los bolsillos de las madres por el hecho de serlo —como el cheque bebé del anterior Gobierno socialista o la reciente iniciativa alemana que propone un subsidio a las madres que se queden en casa— no serían, sin embargo, tan eficaces.
En lo que buena parte de los expertos coinciden es en definir la igualdad de género como condición necesaria para recuperar las tasas de natalidad. Pero el modo en que se llega a esta también la condiciona. En el capítulo que el informe dedica a la materia se sostiene que si el cambio de actitud hacia la igualdad de género lo impulsan solo o sobre todo las mujeres, esto podría provocar fuertes tensiones entre sexos que desembocarían en una disminución de la tasa de natalidad. La implicación del hombre es, pues, esencial.
La regla dice además que a mayor educación, hay más conciencia de igualdad de género y aquí las mujeres españolas se hallan también en dificultades. La tasa de universitarias está por encima de la de los hombres e incluso por encima de la media de las europeas (44% frente al 39,5%). Esto crea un desequilibrio que influye en que las mujeres tengan menos hijos. A estas mujeres les cuesta encontrar un compañero con un nivel educativo similar, y como la mayoría de los hijos nacen en parejas, el resultado es una caída de la natalidad.
Entre quienes lo encuentran parece apuntarse una leve tendencia al alza en la natalidad. “En Escandinavia, las mujeres con mayor nivel educativo parecen ser más propensas a tener un segundo hijo y tener menos probabilidades de permanecer sin hijos que las de menor nivel”, expone la investigadora Bellani.
La variante educativa también ayuda a explicar la caída de la natalidad en los sectores con una posición económica más bajo. “Los hombres menos cualificados experimentan más riesgo de desempleo y salarios menguantes, una situación menos atractiva para formar una familia”, argumenta Esping-Andersen.
Las estructuras de pareja influyen también en la natalidad, que es más baja cuando la pareja es más inestable. Y los divorcios son más altos cuando la igualdad de género y la implicación del hombre en las tareas familiares y del hogar son menores. Eso ayudaría a explicar, por ejemplo, el crecimiento en el número de divorcios en España a medida que el papel de la mujer iba aumentado social y laboralmente. Esa inestabilidad en la pareja implicaría, sin embargo, que la mujer, sola y con una precariedad laboral mayor, decidiría tener menos descendencia.
Además de aumentar los divorcios, en España ha bajado el número de matrimonios y la cohabitación, tradicionalmente más inestable, se ha disparado. El 40% de las parejas ya viven juntas sin estar casadas y al contrario que cuando este fenómeno se inició, el porcentaje no varía mucho en función de su nivel de estudios. Estas uniones duran varias décadas y la mayoría no se plantea la cohabitación como una mera fase previa al matrimonio. El resultado es que más del 30% de los niños nacen en parejas que no están casadas.


Aunque el modo español presenta de nuevo peculiaridades respecto al resto de Europa. En general, las mujeres que cohabitan tienen menos probabilidad de tener hijos que las casadas. Pero en España esta distancia no es tan acusada porque estas uniones son muy estables. Al final del quinto año de convivencia, casi el 40% de las mujeres han sido madres, un 10% más que, por ejemplo, en Alemania. Sin embargo, muy pocas tienen un segundo retoño, con independencia de que estén o no casadas.
Una creencia extendida sostiene que los inmigrantes han paliado la caída de la tasa de fecundidad. Sin embargo, y aunque esta aumentó ligeramente en un momento inicial, lo cierto es que el patrón de natalidad de las extranjeras que se han asentado en España se ha asimilado al de las nacionales. “Los inmigrantes que han llegado proceden principalmente de Europa del Este, donde la tasa de natalidad es muy baja, y de Latinoamérica, donde no llega a los dos hijos por mujer”, explica la investigadora del CSIC Teresa Castro.
Una vez en España, su alta integración social y laboral respecto a, por ejemplo, aquellos que llegan a las sociedades anglosajonas, hace que su natalidad merme. “En el modelo anglosajón son los inmigrantes y los más desfavorecidos quienes sostienen la natalidad a costa de la desigualdad social. En el modelo nórdico, se apuesta por un diseño igualitario de las políticas para que el incentivo de la natalidad llegue a todos los estratos”, añade.
La cifra global en España arroja que un 87% de las mujeres tiene descendencia y pese a que la mayoría se planta en el primer niño, nueve de cada 10 —también las universitarias— aseguran que les gustaría tener al menos dos hijos. Esta diferencia entre los hijos que uno efectivamente trae al mundo y los que realmente le gustaría criar es lo que se ha acuñado como déficit de bienestar. Un término en el que caben cada vez más mujeres españolas.

Pelea por la bayeta

  •  La participación masculina en las tareas domésticas ha aumentado en los últimos años, pero sigue habiendo mucha diferencia entre hombres y mujeres. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre empleo del tiempo en España, en 2010 los hombres dedicaban 2,32 horas al día a realizar labores del hogar, frente a las 4,29 de las mujeres.
  • Un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de 2010 concluyó que el 71,9% de los españoles afirma que su familia ideal es la que está formada por una pareja en la que ambos tienen un trabajo remunerado con parecida dedicación y se reparten las tareas del hogar y el cuidado de los hijos, si los hay. Según el mismo informe, en caso de que uno de los miembros de la pareja tenga que trabajar menos de forma remunerada para ocuparse del hogar y los hijos, el 2,7% piensa que debe ser el hombre, el 36,1% opina que debe ser la mujer y el 57,1% considera que puede ser cualquiera de ellos, dependiendo de otros factores como el salario o las condiciones laborales).
  • Más de la mitad de las parejas españolas discuten por el reparto de las tareas domésticas (52%), cinco puntos por encima de la media europea, según un estudio de Ipsos de 2009. No obstante, el 69% de los hombres reconocen que deberían colaborar más.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Contaminación atmosférica. Diario El País

La contaminación mata incluso en concentraciones legales en Europa

Un estudio publicado hoy en 'The Lancet' asegura que el aumento de 5 microgramos por metro cúbico de exposición anual a las PM2,5 eleva el riesgo de muerte un 7%



Barcelona ha reactivado el protocolo por contaminación. / Carles Ribas
Varios estudios han medido hasta la fecha el efecto en la salud a corto plazo de las partículas PM2,5, de diámetro menor a 2,5 micras y procedentes en gran medida de los vehículos con motores diésel. Sobre su efecto a largo plazo, sin embargo, apenas había investigaciones. Hoy la revista The Lancet publica un trabajo con datos de 22 grupos de estudio de toda Europa que incluyen a 367.251 personas a las que los investigadores han seguido durante cerca de 14 años. Sus conclusiones son preocupantes para quienes viven en áreas con alta contaminación: por cada incremento de 5 microgramos por metro cúbico (mg/m3) en la exposición anual a las PM2,5 el riesgo de morir por causas naturales aumenta un 7%.
Las también llamadas partículas finas son el contaminante que más preocupa actualmente a los expertos. Son peligrosas porque, debido a su pequeño tamaño, penetran fácilmente en las vías respiratorias y provocan inflamación. La legislación europea ha fijado un límite anual máximo de concentración de PM2,5: 25 microgramos por metro cúbico. Sin embargo, cada vez más expertos en salud y calidad del aire cuestionan este límite por ser excesivamente permisivo. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que hay afectación para la salud a partir de 10 microgramos por metro cúbico de media anual. El estudio de The Lancet afirma, efectivamente, que la contaminación mata incluso por debajo de los límites europeos.
"Una diferencia de 5 microgramos por metro cúbico se puede dar entre una ajetreada carretera urbana y un lugar sin tráfico", explica el director del estudio, el doctor Rob Beelen, de la Universidad de Utrech, en Holanda. "Nuestros resultados confirman las evaluaciones del impacto sobre la salud de las partículas finas en Europa, que se han basado casi en su totalidad en estudios estadounidenses", añade.
Los investigadores usaron datos del European Study of Cohorts for Air Pollution Effects (ESCAPE), el Estudio europeo de los efectos de la contaminación ambiental en grupos de población. Emplearon datos de 22 grupos de estudio repartidos por 13 países europeos, a los que siguieron de media durante 13,9 años. Situaron el lugar donde vivían estas personas y obtuvieron las concentraciones de partículas 2,5 y otros contaminantes como el dióxido de nitrógeno en esas zonas. Además, estudiaron la intensidad del tráfico en esas áreas (vehículos por día en la carretera más cercana y tráfico total en todas las vías en 100 metros a la redonda) y ajustaron al análisis estadístico cuestiones como la hipertensión, la actividad física, la diabetes o el colesterol de los participantes. 
De los 367.251 individuos participantes, 29.076 murieron por causas naturales durante los 14 años de seguimiento. El estudio concluye que hay una asociación clara entre la mayor concentración del PM2,5 y el riesgo de muerte por causas naturales. También señala que esa asociación es muy evidente en los hombres, y no tanto en las mujeres, aunque no explica a qué puede deberse.
Un grupo español del Instituto de Salud Carlos III también ha estudiado el efecto de las partículas 2,5 en la salud, pero a corto plazo, en concreto, en las hospitalizaciones. Según sus trabajos, las PM2,5 resultaron ser el único contaminante primario "estadísticamente significativo en todos los modelos", es decir, el que siempre se asociaba a problemas de salud. El estudio comprobó que cada incremento de 10 microgramos por metro cúbico de contaminación suponía un 3,8% más de ingresos hospitalarios

lunes, 2 de diciembre de 2013

Cambio climático. Diario El País

La huella empresarial en el clima

Casi dos tercios de las emisiones históricas se pueden atribuir a 90 entidades

En España, diez firmas concentran el 65% del C02 industrial y energético

Explosión ocurrida en una refinería de Texaco en Wilmington (EE UU) el pasado noviembre. / Sam Mircovich (Reuters) (EL PAÍS)

Si de verdad se quiere evitar que las temperaturas suban dos grados antes de fin de siglo, dos tercios de las reservas de combustibles fósiles (gas, petróleo, carbón) se deben de quedar donde están, bajo tierra y sin utilizar. El dato, de la Agencia Internacional de la Energía, implica que hasta 2050 no se pueda explotar más de un tercio de las reservas y para ello hay que contar con el apoyo de las grandes multinacionales, dueñas de estos combustibles y no siempre receptivas a las políticas de cambio climático.
Un estudio reciente, elaborado por el científico estadounidense Richard Heede, del Instituto de Responsabilidad Climática, concluye que casi dos tercios (un 63%) de las emisiones de dióxido de carbono y metano mundiales se pueden atribuir a 90 empresas. En España, una docena de firmas concentró el 65% de las emisiones de C02 del sector industrial y energético en 2009, según cálculos realizados por el ecólogo Fernando Prieto, fundador del extinto Observatorio de Sostenibilidad.
El experto estadounidense considera clave que se conozcan quiénes son los principales emisores para que la sociedad les exija responsabilidades sociales, con pleitos o reclamaciones, igual que ocurrió en la lucha para que las empresas tabaqueras reconocieran los efectos sobre la salud de sus productos. “Identificar quiénes son y han sido históricamente los principales proveedores de emisiones puede proporcionar una información útil para la futura presión social y global”, concluye el autor.
El trabajo de Heede, publicado en la revista Climatic Change, analiza las emisiones acumuladas entre 1854 y 2010 (914 gigatoneladas de CO2). El listado está liderado por empresas estatales, como la rusa Former Soviet Union, con un 8,94% de las emisiones globales, seguido de China (8,56%) y las compañías estadounidenses Chevron Texaco (3,52%) y ExxonMobil (3,21%). La única presencia española aparece en el puesto 45, que ocupa Repsol con un 0,23% de las emisiones globales.
“Identificar quiénes son ayuda a ejercer presión social”, dice el científico Heede
Las emisiones de un país dependen de sectores fijos (instalaciones industriales, energéticas, cementeras, siderúrgicas, refineras...) y sectores difusos (el resto de emisiones, entre las que se encuentra, por ejemplo el transporte o el residencial). Los porcentajes varían según el año. En 2011, por ejemplo, un 35% de las emisiones totales de España se atribuyó a sectores fijos y un 65% a los difusos.
Fernando Prieto calcula que tan solo 10 empresas españolas, principalmente del sector energético, acumulan el 65% de las emisiones españolas de carácter fijo (aquellas que dependen de instalaciones industriales y energéticas). En los primeros puestos están las eléctricas Endesa y Gas Natural Fenosa, con un 22% y un 9% del total de emisiones por sectores fijos. Continúa Repsol con un 9%, e Hidrocantábrico, Iberdrola o E.ON, con un 6% cada una. En su trabajo ha tomado como referencia el año 2009, por ser el año medio en toda la serie histórica disponible, entre 1990 y 2012. En ese año se emitieron 334 millones de toneladas. La media del periodo es de 331 millones de toneladas. Los datos están verificados por el registro nacional de emisiones y publicados en el BOE.
“Aunque los ciudadanos emitimos CO2 en nuestro consumo energético diario, como transporte o estilo de vida, es evidente que no tenemos la misma responsabilidad que las empresas que emiten miles de toneladas de C02”, opina Prieto. Si se calculan las emisiones por sectores a la energía le correspondería el 51%, seguido de las cementeras, (9%), refineras y petroleras (11%), siderurgia (8%) y el resto de sectores otro 11%.
Algunas empresas, como Endesa, Gas Natural Fenosa o Iberdrola llevan años con proyectos para reducir su huella en el clima. En Endesa aseguran que han bajado las emisiones un 46% con respecto a 1990 y que en 2012 más del 48% de su producción global era libre de emisiones (bien por generación a través de fuentes renovables, hidráulica o nuclear). En Gas Natural Fenosa han contabilizado una bajada de emisiones de un 12% entre 2010 y 2012 e Iberdrola se ha propuesto “alcanzar una reducción del 30% para 2020 con respecto a 2007”.
Endesa participa en uno de los 12 proyectos europeos de captura y almacenamiento de carbono (CCS) hasta 2015 y apuesta por el vehículo eléctrico para contribuir a un modelo de desarrollo sostenible. Gas Natural Fenosa por el uso del gas natural, un combustible con menos emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y su uso como alternativa a los derivados del petróleo. En Iberdrola están impulsando energías completamente limpias, con proyectos de eólica marina, de energía de las olas o de las corrientes. “Con el cierre de todas las plantas de fuel en España y algunas de carbón hemos reducido de forma significativa las emisiones”, precisa un portavoz de esta compañía.

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