miércoles, 30 de julio de 2014

Demografía de Madrid. Diario El País

Madrid envejece y pierde vecinos

La capital tiene 50.000 habitantes menos que en 2013

La almendra central se despuebla en favor de los nuevos barrios

Crece el número de hogares con un solo miembro (el 30%)

 



La calle de Preciados, en las pasadas Navidades. / SAMUEL SÁNCHEZ

Madrid envejece. Y no sólo porque, fruto del incremento de la longevidad, cada vez tiene más ciudadanos mayores (el 17% de los hombres y el 23,1% de las mujeres supera los 65 años de edad). Además, cada vez tiene menos jóvenes. Así, la generación comprendida entre los 35 y 39 años de edad duplica en número a la de entre 15 a 19 años, lo que, en opinión del Ayuntamiento de Madrid, “anuncia fuertes cambios estructurales en consumo, mercado de trabajo y vivienda”.
La concejal de Hacienda, Concepción Dancausa (PP), presentó ayer el padrón municipal a fecha de 1 de enero de 2014, que radiografía una ciudad con menos habitantes y con notables diferencias sobre el Madrid previo a la crisis y el anterior a la etapa de auge económico que la precedió.
Madrid vira al este. La capital tiene 3.166.130 habitantes, que son 49.503 menos que el año pasado y 117.980 menos que en 2010, cuando alcanzó su máximo.
El nivel actual equivale al de mediados de 2004. Entre los años 2000 y 2010, Madrid creció un 13%; desde entonces, ha perdido un 4% de población. La evolución ha sido diferente por distritos. Centro lleva perdiendo habitantes prácticamente desde 2004; en ese periodo, han caído un 11%. La misma tendencia se ha registrado, aunque con menor intensidad, en Chamberí (9%), Retiro (6%) y Salamanca (5%).
Pero no se trata de un fenómeno que afecte únicamente a la almendra central: Moratalaz ha perdido desde 2004 el 11% de población; Latina y Ciudad Lineal, el 8%; Puente de Vallecas, el 5%.
En la mayoría de los casos, se trata de una tendencia continuada que no se vio frenada en los años de bonanza, más bien al revés, y que la crisis ha acelerado.
¿A dónde se está yendo la gente pues? A los nuevos barrios en desarrollo en el este de la ciudad. El distrito de Fuencarral-El Pardo, que alberga Las Tablas, ha crecido en ese periodo un 11%. Hortaleza, con Sanchinarro y parte de Valdebebas, un 13%. Barajas, con la otra parte de Valdebebas, un 10%. Vicálvaro, con El Cañaveral, un 14%. Mención aparte merece Villa de Vallecas: el Ensanche ha disparado la población un 52%, pasando de 65.162 a 98.767 personas. En estas zonas, el auge también ha sido sostenido, y apenas se ha visto afectado por la crisis.
Madrid se avejenta. La edad media de los madrileños es de 43,5 años; tomando sólo los nacidos en España, sube a 45,3; los nacidos fuera del país que han obtenido la nacionalidad tienen una media de 41,3 años, mientras que los extranjeros tienen 33,8. La media total difiere entre sexos: 41,4 los hombres, 45,3 las mujeres; en el caso de aquellas nacidas en España, asciende a 47,4 años. Por distritos, los más envejecidos son Chamberí, Retiro, Salamanca y Moratalaz, que superan los 46 años; sólo Villa de Vallecas (37,7) y Vicálvaro (38,8) bajan de 40.
La pirámide de población muestra la brecha entre generaciones: hay 277.608 madrileños con edades entre 35 y 39 años, y menos de la mitad (129.482) de 15 a 19 años. Las cifras mejoran progresivamente a partir de ahí, hasta llegar a los 152.265 habitantes de 0 a 4 años. Y lo hacen pese a que la aportación de los extranjeros (nacionalizados o no) es mínima en esa franja (2%, frente al 32% del segmento de 35 a 39).
En 2013 se registraron 29.737 altas por nacimiento, con una tasa bruta de natalidad de 9,3 (por millar de habitantes). Son 1.709 nacimientos menos que en 2012 y 4.954 menos que en 2009, año desde el que se ha producido un descenso del 14%. La tasa de natalidad alcanza sin embargo el 16,8 en Villa de Vallecas, y supera el 10 en los distritos con barrios nuevos; por contra, cae al 7,7 en Centro y el 6,7 en Moratalaz. El crecimiento vegetativo es negativo en cinco (sobre todo, Salamanca, Chamberí, Latina y Moratalaz).
Madrid se feminiza. En 2004, los hombres constituían el 46,95% de la población. En 2014 su proporción ha bajado cuatro décimas, hasta el 46,56%. Esto se debe a la mayor longevidad de las mujeres, pero no sólo. Así, en 2010, el año con mayor número de habitantes —debido principalmente de la llegada de inmigrantes—, el porcentaje de hombres creció al 47%. En tan solo cuatro años, ha vuelto a descender hasta niveles anteriores a 2003 (antes de ese año, las estadísticas públicas del Ayuntamiento flojean).
Madrid, menos diverso. En 2010, había 569.352 extranjeros en la capital (el 17,3% del total). En contraste, en 1996 los foráneos sumaban el 1,9%. El grupo más nutrido en 2010 era el de ecuatorianos (113.153, de los que 28.742 tenían la nacionalidad española), seguidos de rumanos (59.956) y peruanos (57.158, de los que 11.747 tenían la nacionalidad). A 1 de enero de 2014, había 416.094 extranjeros (el 13,14%). Los ecuatorianos siguen siendo el grupo más nutrido (95.147), pero la mayoría (59.012) tienen ya la nacionalidad. Lo mismo sucede con los peruanos (son 51.478, de los que 29.633 están nacionalizados). Los rumanos son 44.174, y al tener sólo 440 nacionalizados se han convertido en el mayor grupo de extranjeros en Madrid.
Madrid gana solitarios. Madrid tiene 1.239.089 hogares (354 menos que el año pasado). El tamaño medio es de 2,56 personas.
El 30% (371.638) tienen un solo miembro, y el 27% (337.791) cuenta con dos. La mayor proporción de hogares con un solo miembro se concentra en personas entre 30 y 39 años (64.097) y entre 75 y 84 años (64.353). En el primer grupo, la proporción entre hombres y mujeres está equilibrada (con una ligera preponderancia de varones); en el segundo, las mujeres suponen el 81%.
En contraste, a 1 de enero de 2007 había 1.195.579 hogares en Madrid (43.510 más) con una media de 2,71 personas. De ellos, 325.458 tenían un solo miembro.

La ciudad, en 2017 y 2022

¿Cómo será Madrid en el futuro? Las proyecciones municipales apuntan a que, en 2017, tendrá 3.354.743 habitantes. Es decir, no sólo se habrá revertido la tendencia a perder población (117.980 personas desde 2010), sino que habrá ganado 188.613 vecinos. La proporción de hombres será del 46,85% del total (frente al 46,56% actual).
En 2022, Madrid tendrá 3.434.996 habitantes (268.866 más que ahora), y la proporción de hombres será del 46,92%.
El segmento de población entre 0 y 4 años pasará de 152.265 personas (2014) a 173.856 (2017) y 161.647 (2022). La franja de 35 a 39 años pasará de 277.608 (2014) a 285.401 (2017) y 251.119 (2022). El 19% de la población tendrá más de 65 años en 2017; la proporción se mantendrá cinco años después. En la actualidad, es del 20,2%.
Los distritos más poblados en 2017 serán Fuencarral-El Pardo (248.917 personas) y Carabanchel (260.420). En 2022, alcanzarán respectivamente los 257.985 y 266.925 habitantes, manteniendo el primer puesto. En la actualidad tienen 232.651 y 242.780 vecinos. Centro, que ahora tiene 134.271 personas, crecerá hasta las 149.487 en 2022, las mismas que en 2004.

lunes, 2 de junio de 2014

Nueva planta solar. El Diario.es

Gemasolar: cómo funciona la tecnología punta solar
Una de las plantas de energía solar más sofisticada del mundo se encuentra al lado de Écija, en Andalucía, y es capaz de producir electricidad durante 24 horas seguidas a la máxima potencia
Los recortes a las energías renovables anunciados por el Gobierno han cambiado las condiciones para la empresa, que ha puesto una demanda ante el Banco Mundial y que podría cerrar la planta
Gemasolar combina la tecnología punta con una astuta ingeniería, que se apoya en procesos tradicionales con un planteamiento novedoso

  



El receptor solar de la planta se puede ver a 50 kilómetros de distancia
El receptor solar de la planta se puede ver a 50 kilómetros de distancia

La planta de Gemasolar se puso oficialmente en marcha en mayo de 2011, después de dos años de construcción y unos meses de pruebas. A lo largo de todo este tiempo le han llovido premios de todos los colores, en Europa, Estados Unidos y a nivel nacional.

Sin embargo, sobre esta planta planean riesgos de impago tras la demanda de Masdar Solar, firma de inversión estatal de Abu Dabi y una de las propietarias de la planta. Los recortes anunciados por el Gobierno a las renovables cambian las condiciones por las cuales estas inversiones vinieron al país, y ya son al menos 9 las denuncias internacionales por esta decisión del Gobierno.
La ingeniería de la planta ha sido toda una herramienta de promoción para el municipio de Fuentes de Andalucía, cerca de Écija, entre Sevilla y Córdoba, donde se encuentran las instalaciones. Su concepto ha inspirado los megaproyectos de California y Nevada, que cuentan con una inversión milmillonaria.
Pero, ¿en qué se diferencia la tecnología de Gemasolar de otras plantas termosolares o fotovoltaicas? Santiago Arias, director técnico de operaciones y gestión de Torresol Energy, la compañía que opera el complejo, lo tiene claro. “Producimos cuando nosotros queremos y no cuando las condiciones meteorológicas son favorables”, destaca.

Arias alude a la capacidad de la planta para producir energía incluso por la noche. El funcionamiento es distinto al de las centrales fotovoltaicas y al de la mayoría de las termosolares. De hecho, no hay ni una placa solar en toda la instalación. Para producir electricidad se utiliza la técnica de energía solar por concentración, en este caso se usan 2.650 heliostatos desplegados de forma circular alrededor de una torre que concentra la radiación en su parte superior.
Los heliostatos son espejos de “cristal como el del cuarto de baño de tu casa”, tal y como explica Arias, recubiertos con una capa de plata por detrás y un revestimiento del polímero epoxy. Cada uno de ellos, que cuenta con 35 espejos y 110 metros cuadrados, está controlado por un software que lo hace girar para reflejar el sol y concentrar la radiación en la torre de la forma más efectiva posible. En lo alto del receptor se concentran 140 MW de energía térmica, lo que visualmente se traduce en un punto brillante, como una especie de faro que se ve a 50 kilómetros de distancia.
Un campo de espejos concentra la radiación solar sobre un punto en lo alto de la torre

Un campo de espejos concentra la radiación solar sobre un punto en lo alto de la torre
Por el receptor de la torre se pasan unas sales líquidas, que absorben la energía. Se calientan a 565 grados y se almacenan en un tanque, aisladas. La generación de electricidad depende del nivel de sales calientes que haya acumulado, no de la radiación solar. El material se envía a un intercambiador de calor, que hace hervir agua produciendo vapor a 540 grados y más de 100 bares (un bar equivale aproximadamente a una atmósfera). Este vapor se traslada a una turbina, que al rotar produce electricidad.
“La primera parte del proceso es muy compleja, la segunda es idéntica a una planta de carbón, que tuviese una pila de carbón que conviertes en electricidad haciendo vapor”, indica el director técnico de Gemasolar.

La tecnología que mueve Gemasolar

Ahora bien, cada una de las partes de la central tiene detrás una complejidad y una técnica milimétricas. Los espejos se mueven tanto vertical como horizontalmente gracias a dos motorcillos que corrigen su posición, con el fin de ponerse en un ángulo de 45 grados entre el sol y el receptor. “Cada 20 segundos hay un programa que calcula la posición que debe de tener cada uno de los heliostatos en los dos ángulos. No hay ningún aparato en Gemasolar que compruebe dónde está al sol. Está donde decían los fenicios. Es todo matemática, no hay sensores”, confiesa Arias.
Las sales que acumulan la energía son una mezcla de nitrato sódico y nitrato potásico, escogidas porque tienen el punto de fusión adecuado. Permanecen en estado líquido, para lo cual es necesaria una temperatura mínima de 280 grados. Existen sales que se solidifican a menor temperatura, pero son más caras y teniendo en cuenta que la central usa 8.700 toneladas se ha buscado la relación óptima entre el coste y la efectividad.
Esto es una constante en la planta, donde todo se ha medido al detalle desde el principio. Por supuesto también se ha examinado el desajuste entre verano e invierno. “ En los días buenos de verano tomamos más del sol de lo que podemos convertir en electricidad. Hay algunos días que nos faltaría sal, a mediodía o a las cuatro la tarde el tanque de sal caliente está lleno”, apunta el director técnico. Estas variables se calcularon en un estudio económico que concluye que no interesaba hacer la planta más grande para esos días del año porque estaría infrautilizada en el resto del año.
La planta, por tanto, produce a ritmo constante, aunque podría generar más electricidad si tuviera otra turbina u otra más grande. Sin embargo, antes de su construcción el proyecto se desplegó en un programa de simulación, como acostumbra a hacer Sener, la empresa responsable de las obras. De esta forma se pudo comprobar cuál era el impacto si se añadían recursos, así hasta optimizar desde el punto de vista económico la planta.
Las sales se cargan de energía en el receptor.  “Es un radiador pintado de negro, para que todavía absorba más el calor. Éste negro lo ves como si fuera una estrella cuando la planta está funcionando, como una máquina de soldar”, Arias señala que a través van pasando las sales, que además de calentarse contribuyen a enfriar el receptor para que no se funda.
Gemasolar


Una vez caliente la sal líquida se envía a un intercambiador de calor donde aporta su energía al agua. En una instalación de 25 tubos, con unas presiones de más de 100 bares, uno de los líquidos circula por el interior y el otro por el exterior, generándose vapor. “ Este proceso es el mismo que tienes en una planta nuclear, en una de biomasa, en una térmica, o en una normal de carbón. El vapor lo metes en una turbina y esta turbina se pone a dar vueltas. El eje de la turbina está unido a un generador, que es un alternador que produce electricidad. El vapor se enfría al expandirse por la turbina”, indica Arias. Para que vuelva a su estado líquido el vapor hay que enfriarlo aún más y esto se hace con agua fresca.

Por qué producir las 24 horas

Cuando se consume más electricidad es durante la primera hora de la noche, ta y como explica Arias. “Los grandes fabricantes industriales trabajan a 24 horas, producen en tres turnos. Es el pequeño consumidor el que marca la diferencia. La máxima demanda se produce una hora después de la puesta de sol, se iluminan las calles, se iluminan los comercios. Además, es la típica ahora que llega la gente a casa y se pone a cocinar, a encender el horno. Es el momento en que más electricidad demanda la red. Si tú no estás produciendo en ese momento, digamos que no sirves para nada”.
En todo momento la energía eléctrica que sale de la red es la misma que la que entra. Hay más capacidad de producción de la que se necesita, motivo por el que resulta más útil generar electricidad en los picos de demanda. Arias afirma que Gemasolar cumple con la misma función que una central térmica o nuclear. Tiene 20 MW de potencia, aunque su aporte a la red está limitado a 17 ó 18 MW. En comparación con una central fotovoltaica tiene una potencia considerable, pero las termosolares suelen ser de 50 MW. Aun así, si éstas no cuentan con almacenamiento la planta de Fuentes de Andalucía genera más electricidad porque produce unas 6.000 horas anuales, mientras que la media de las otras está entre 1.800 a 2.000 horas al año.
Las instalaciones se nutren con la propia energía que generan, sólo en los días con menos sol pierden a veces esta autonomía. “En invierno, no somos capaces de producir las 24 horas, por la noche a veces nos paramos unas horas. El consumo que tienen la planta, que es muy poco, lo importamos”, señala Arias.
En lo que respecta a la modernización de la planta, Torresol Energy cuenta con programas de colaboración con universidades de la zona para incrementar aún más la precisión con que se predice la radiación solar. La información derivada se transmitirá a los 2.650 PLCs (controladores programables) que controlan los motorcillos de los heliostatos. Arias hace hincapié en la combinación de una parte más convencional con tecnología punta. “Aquí hay mucho hormigón, mucho hierro, mucho acero, pero la parte de lógica, de control, es de lo más desarrollado del mundo. Hay más señales de control en Gemasolar que en una planta química”.

La rentabilidad económica

La energía que genera Gemasolar, según las cifras que aporta Torresol Energy en su web, reduce en 30.000 toneladas al año las emisiones de CO2, suministrando electricidad a unos 25.000 hogares. Pero los costes asociados a un proyecto de estas características son grandes. Arias señala que el contrato EPC, mediante el que se les entrega la central fue de alrededor de 200 millones de euros.
La rentabilidad de la planta, en cambio, se alcanza a largo plazo. “Estas plantas no están hechas para durar cuatro ni 20 años. Con un mantenimiento y una reinversión adecuada seguirán produciendo dentro de 100 años”, Arias pone la atención sobre el precio de la energía, que dentro de unas décadas espera que haya subido considerablemente respecto al de hoy, como ha venido ocurriendo en los últimos 20 ó 30 años.
La rentabilidad a largo plazo y, por tanto, la necesidad de subvención en plantas de energía renovable ha generado una polémica que ya dura varios años. El debate se avivó en febrero, cuando el Gobierno reformó la ley sobre renovables con carácter retroactivo, reduciendo las primas. Masdar, una compañía detrás de la cuál está el Gobierno de Abu Dhabi y que posee el 40% de Torresol Energy (el otro 60% lo tiene la constructora, Sener), ha demandado a España a causa de estos recortes. No ha sido la única, el país acumula al menos otras ocho, de diferentes empresas propietarias de las centrales afectadas.
Desde Torresol Energy sostienen que en el futuro no serán necesarias las primas. “En los próximos 70 años vamos a dejar de importar gas de Argelia porque producimos la electricidad con el sol. El efecto sobre la economía española es brutal. Ojalá hiciesen 200 plantas de éstas todos los años”, Arias alude también a cómo la inversión repercute en la economía local, pues los materiales y parte de las obras se encargan a empresas del lugar.
Desde el punto de vista tecnológico, en palabras del director técnico de Gemasolar, el sector termosolar tiene un futuro brillantísimo. En España hay cerca de 60 plantas termosolares y en el resto del mundo sólo 40, de las cuales la mitad están construidas por empresas españolas. “No hay un sector donde tengamos un dominio tan brutal como en éste”, afirma el ingeniero. Resulta inevitable, sin embargo, cuestionarse si los recortes en renovables permitirán mantener una posición de liderazgo en el futuro.

domingo, 25 de mayo de 2014

Agresiones a espacios protegidos. Diario El País

Espacios naturales protegidos en vano

Casi el 30% del territorio español está clasificado como Red Natura 2000

Muchos dislates urbanísticos en estas zonas no se paran a tiempo o no se ejecutan las sentencias




Vista de la urbanización Marina de Valdecañas (Cáceres). / fotoarea

La macrourbanización Marina Isla de Valdecañas, en un pantano del noroeste de la provincia de Cáceres, es ilegal. Sus 180 villas turísticas, su hotel, su campo de golf y sus atraques para barcos nunca debieron construirse. Lo acaba de decir el Tribunal Supremo, igual que en 2011 lo dijo el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. Las organizaciones ecologistas llevaban avisando desde 2007, pero las obras siguieron adelante. Ahora que el Supremo ordena demolerlas, la Junta de Extremadura alega que es tarde, que devolver la zona a su estado natural sería incluso más perjudicial para el medio ambiente. El mayor complejo turístico y de ocio de Extremadura se levantan en terrenos incluidos en Natura 2000, la red europea de protección ambiental. Lo que no impidió que se edificara, y quizá tampoco pueda evitar que siga donde está.
El Supremo también declaró ilegal en 2011 la carretera M-501, entre Madrid y Ávila, que atraviesa el parque regional del curso medio del río Guadarrama. Para entonces, ya estaba construida. Cuando los tribunales pararon el proyecto de la Ciudad del Golf en un pinar protegido de Ávila, ya se habían talado 3.000 pinos. Estar situados en terrenos de la Red Natura 2000, cuyo día europeo se ha celebrado esta semana, no ha evitado que estos y otros proyectos de infraestructuras o de urbanización acabaran afectando a los hábitats que se intentaba proteger. El 27% del territorio de España es Natura 2000. Pero, como recuerdan las organizaciones ecologistas, la facilidad con la que se declaran los lugares de interés comunitario (LIC) y las zonas de especial protección de las aves (ZEPA) no se corresponde después con la protección que se les presupone. Son los propios Estados los que designan estas zonas y los que deben gestionarlas.


Fuente: Ministerio de Medio Ambiente y elaboración propia. / EL PAÍS
La normativa europea prohíbe construir en estas áreas si los proyectos suponen un “impacto significativo” al hábitat en cuestión. Solo hay una excepción, como subrayó la semana pasada una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE: cuando existen “razones imperiosas de interés público” y no hay soluciones alternativas. De darse esas condiciones, el Estado tiene que tomar medidas para compensar el daño creado. Las comunidades han abusado de la definición de esas excepciones, señalan tanto ecologistas como consultores medioambientales, principalmente aprobando declaraciones de interés público para proyectos que no lo merecían.
“No es que se abuse, es que a menudo se ignora la Red Natura 2000”, afirma Paco Segura, de Ecologistas en Acción. Pone el ejemplo del plan de infraestructuras gubernamental 2005-2020, conocido por sus siglas PEIT. “Pretendía construir 9.000 kilómetros de líneas de alta velocidad ferroviaria y 6.000 de autovías, a pesar de que atravesaban un total de 327 espacios incluidos de la Red Natura 2000... ¡Y no se evaluó su impacto sobre la Red Natura 2000! Pusimos una queja en Europa que fue admitida a trámite”. En ocasiones, las evaluaciones no se hacen, o se hacen mal. Otras veces, todo acaba siendo de interés público. “A menudo no se justifica, simplemente se declara. Se dice que tal aeropuerto es de interés general y se construye con todo tipo de facilidades, aunque luego no llegue a un número mínimo de pasajeros y sea una ruina económica”. Luis Suárez, de WWF, coincide: “Se ha abusado; cualquier gran infraestructura se ha convertido en interés general. Nunca se buscan alternativas, y en las declaraciones de impacto se incluyen todo tipo de medidas que no sirven para compensar. El aeropuerto de Ciudad Real se construyó sobre una ZEPA. La medida compensatoria era crear otra en unos terrenos al lado. ¿Quién te garantiza que los pájaros vayan a irse allí? Es un ejemplo de medida absurda”.
No son pocos los casos de proyectos en Red Natura 2000 que ya han causado daño. El hotel de la playa del Algarrobico (Almería), que como recuerda Greenpeace acumula 17 pronunciamientos judiciales en su contra, es uno de ellos. La mole se levanta a apenas 20 metros del agua. Para cuando el Constitucional anuló la Ciudad del Medio Ambiente de Soria, en diciembre pasado, 52 millones de dinero público ya se habían gastado en construir edificios en terreno protegido junto al Duero. El Tribunal de Justicia de la UE condenó a España por permitir las minas de carbón a cielo abierto de Laciana (León), una comarca donde habitan osos pardos y urogallos cantábricos, entre otras especies amenazadas. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León anuló un parque eólico en El Bierzo (León) a finales del año pasado. No había tenido en cuenta en su declaración de impacto ambiental que allí habita el urogallo. Fue el cuarto proyecto eólico de la zona anulado, pero, a diferencia de los otros tres, este ya llevaba tres años funcionando.
“En medio ambiente deberían concederse de oficio las medidas cautelares”, opina Juan Carlos Atienza, de SEO/BirdLife. Su organización, asegura, gana en los tribunales más del 80% de los casos. “Hay que impedir que se produzcan los daños, porque después los fallos son muy difíciles de cumplir. El problema se presenta cuando la infraestructura está hecha”, señala. Es complicado que se ejecuten sentencias que ordenan restituir parajes a su estado natural. “Hay pocos casos —creo que no conozco ninguno— en los que los ecologistas hayan ganado una sentencia y esta se haya ejecutado”, se queja Atienza.
Y sin embargo, sí se han conseguido victorias medioambientales que han paralizado obras. El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Canarias detuvo de forma indefinida los trabajos del puerto de Granadilla (Tenerife) para preservar un alga protegida. El de Castilla y León anuló la urbanización de Las Navas del Marqués (Ávila) porque invadía una zona de cría de la cigüeña negra, especie en peligro de extinción. El oso pardo permitió vetar la estación de esquí de San Glorio, decisión a la que han seguido varios procedimientos judiciales más. En Navahondilla, Ávila, el TSJ de Castilla y León declaró nulo hace unos meses el plan para construir más de 1.100 viviendas en un municipio que apenas llega a 350 habitantes. Suponía recalificar suelo rústico a urbanizable en una zona donde se intenta recuperar la población de águila imperial.
España es el país de la UE que más superficie ha incluido en la Red Natura 2000: 27% frente al 12,5% de Francia; el 15,4% de Alemania o el 19% de Italia, según datos del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. Sin embargo, solo el 10% de esos espacios tienen un plan de gestión específico, algo a lo que obliga la normativa. España cumple con sus informes de la directiva Hábitats (la norma europea que creó la Red Natura 2000), pero estos planes de gestión “están siendo un calvario”, explica Domingo Jiménez, ex director de la Agencia Europea del Medio Ambiente. Sobre todo en regiones como Castilla y León, Galicia y Murcia, añade.
Mientras tanto, se siguen arrastrando casos como el de El Algarrobico. O el de Marina de Cope, en Murcia, donde el Constitucional anuló el plan del Gobierno regional que desprotegía 11.000 hectáreas de costa virgen para urbanizarlas. “Si no hubiera sido por la crisis, las urbanizaciones como Marina de Cope estarían construidas. ¿Y quién las tira abajo, como con El Algarrobico?”, se pregunta Jiménez. “No es extraño que en los conflictos entre espacios naturales e intereses económicos primen los segundos, y esto afecta a todo el proceso, incluso a los procedimientos judiciales. La entrada en juego de los fiscales ambientales fue un gran avance, aunque harían falta más y con más medios”, concluye.

sábado, 24 de mayo de 2014

Nuestro Instituto. Diario El País

Un colegio con cuatro Nobel

El Instituto San Isidro, el centro educativo más antiguo de Madrid, ha acogido a decenas de personajes ilustres, como Francisco Quevedo, Jacinto Benavente y el rey Juan Carlos I



Un profesor charla con los alumnos en el patio del colegio. / claudio álvarez
Antonio Machado es considerado un gran poeta, pero era un pésimo alumno. Suspendió Historia de España y Latín. En cambio, el escritor y premio Nobel Jacinto Benavente logró sobresalientes en todas las asignaturas. Igual que Camilo José Cela, José Echegaray y Vicente Aleixandre, también ganadores del Nobel de Literatura. Todos ellos tuvieron otros colegas ilustres: el poeta Pedro Salinas, los expresidentes Eduardo Dato y José Canelejas, Victor Hugo, Francisco de Quevedo, Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, Tirso de Molina, el rey Juan Carlos I, la reina Fabiola de Bélgica... La lista es inmensa.
Todas estas personalidades del mundo hispano —en el caso de Victor Hugo, francés— estudiaron en el Instituto San Isidro de Madrid, el centro educativo más antiguo de España. En el número 39 de la calle Toledo, a escasos pasos de la Plaza Mayor, la rutina poco ha cambiado en los últimos 411 años. Jóvenes de entre 12 y 16 años entran y salen con sus libros y bolsas en todo momento. La estructura, salvo algunos cambios puntuales, también sigue siendo la misma. Al entrar, uno se topa con un claustro barroco del siglo XVII, un patio cuadrado con todos sus adornos, gárgolas preservadas y una fuente en el medio.
Todo empezó en 1603, cuando la Compañía de Jesús recibió los terrenos de la calle Toledo de la Emperatriz María de Austria para instalar un centro de enseñanza. Allí, pocos años después, en 1625, el rey Felipe IV inauguró los Reales Estudios de San Isidro. El claustro barroco estuvo acabado. En 1845, el centro se convirtió en el Instituto San Isidro, un colegio público dedicado hasta hoy a la enseñanza secundaria.
Sus paredes de granito han presenciado el transcurrir de la historia. Entre 1767 y los 1836, los jesuitas fueron expulsados tres veces, reflejando distintos regímenes políticos. En 1834, el pueblo de Madrid asaltó al colegio por pensar que los frailes envenenaban el agua y provocaban epidemias de peste. Siete de ellos murieron.
En la segunda mitad del siglo XIX, ya sin la presencia definitiva de los religiosos, el instituto pasó a admitir estudiantes mujeres, convirtiéndolo en uno de los primeros colegios mixtos. Pero con la dictadura franquista, volvió a ser exclusivo para hombres. Hasta 1983. No ha habido más sobresaltos desde entonces.

El San Isidro es hoy un centro público con miras progresistas
Hoy, el pasado y el futuro se mezclan en las centenarias galerías del instituto. Los alumnos y profesores del colegio conservan en un pequeño museo gran parte de los documentos y materiales históricos del colegio. Una foto del Rey Juan Carlos I examinándose, las notas de muchos de sus alumnos ilustres, láminas de dibujo, materiales didácticos de biología de más de un siglo, animales muertos conservados en frascos... Está todo expuesto a quienes quieran mirar.
Se respira historia, pero el colegio vive el siglo XXI. En uno de los pasillos cuelga la bandera del movimiento gay LGTB, que los alumnos colocaron el pasado 17 de mayo para celebrar la lucha contra la homofobia. También se pueden ver diversos dibujos y obras de arte de los propios estudiantes, que celebran todos los años una exposición. “Hay muchas conferencias, debates, reuniones, conciertos, movimientos sociales...”, explica Rafael Martín, profesor de Biología y jefe de estudios del colegio. “La interacción entre los profesores y los alumnos es muy buena. Es una institución muy dinámica”, cuenta Diego, un alumno de 17 años. “Cuando llegué, estaba impresionado con el colegio y toda su estructura. Pero ya me acostumbré. Ahora, me siento en casa”, finaliza.
El colegio también tuvo que modernizar su estructura para recibir cada vez más alumnos. A finales de los años setenta, construyeron un nuevo edificio, pegado al antiguo. Allí, las aulas tienen ordenadores para todos los estudiantes. “Se trata de un proyecto experimental. La mitad de clases son en las aulas más modernas”, explica Martín. En la biblioteca, que todavía conserva los antiguos portales de madera, largas mesas de lectura con lámparas se mezclan con antiguas estanterías y publicaciones centenarias.
Al ser preguntado sobre el éxito del colegio, Martín lo tiene muy claro: “Podríamos estar en cualquier otro sitio. El colegio es lo que es por sus profesores y alumnos”.

martes, 1 de abril de 2014

Cambio climático. Diario El País

Los científicos urgen a España a reforzar su defensa frente al mar

La ONU alerta del efecto del calentamiento en el sur de Europa para 2050

Cifra en 17.000 millones anuales el daño en la UE si no se actúa



Temporal marítimo en la costa cántabra. / Esteban Cobo (EFE)

Adaptación. Es la palabra que define el cometido de los científicos del Grupo II del IPCC (panel de expertos de cambio climático de la ONU), que ayer presentaron en Japón la segunda de las tres partes del mayor informe de revisión sobre la ciencia del calentamiento. Su trabajo consiste en explicar cómo adaptarse al cambio climático. Ayer, en rueda de prensa en Yokohama, urgieron a los líderes mundiales a que también hagan suya esa palabra. El mundo tiene que adaptarse, y debe hacerlo cuanto antes, puesto que sus impactos ya se están notando en todos los continentes y en los océanos. Europa no se salva de las malas noticias que enumera el informe de la ONU. Los expertos predicen más sequías y más incendios en el sur y más inundaciones en el centro y el norte. Las zonas costeras, afectadas por la subida del nivel del mar y la mayor frecuencia de las tormentas, están en peligro. Y si algo tiene España son kilómetros de costa. La recomendación del IPCC es clara: va a necesitar fortalecer sus defensas costeras.

La predicción no es a largo plazo: “El incremento del riesgo ocurrirá en la segunda mitad de este siglo”, señala el texto. Las poblaciones de la costa noroccidental de Europa serán las más afectadas, mientras varios países como Holanda, Alemania, Francia, Bélgica, Dinamarca, España e Italia tendrán que fortalecer sus defensas costeras, señala. La combinación de mayores defensas y la erosión del litoral “pueden derivar en zonas costeras más estrechas” en el Mar del Norte, la Península Ibérica y el Golfo de Vizcaya. También habrá que adaptar viviendas y edificios comerciales frente a inundaciones ocasiones, añade el texto.

Íñigo Losada, profesor de la Universidad de Cantabria y autor principal del capítulo de costas del informe del IPCC recuerda que las proyecciones globales —más estudiadas que las regionales— sobre el aumento del nivel del mar, “ya hablan de que, para el caso más desfavorable, a final de este siglo el nivel medio global subirá en torno a un metro”. “Pero no hace falta llegar a un metro; en el caso más favorable hablamos de una proyección de 43 centímetros de subida, y con eso ya tendríamos problemas importantes”, añade. “Tenemos que empezar ahora con medidas de mitigación”, subraya.


Fuente: Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC). / EL PAÍS
Losada explica que el informe actual contiene mucha más evidencia científica que el anterior, de 2007, sobre los riesgos derivados del aumento del nivel del mar. “La peligrosidad está garantizada”, asegura. Se prevé que sea mayor en la costa atlántica que en la mediterránea. Pero en todas serán necesarias las defensas costeras que el texto recomienda a España. Se trata de distintos tipos de actuaciones que deberían reducir la exposición y la vulnerabilidad. “No se trata solo de construir más obras de ingeniería. Hay otras opciones como la regeneración de playas, conservar o restaurar ecosistemas que dan protección —humedales, marismas, praderas de posidonia, dunas...— e introducir aspectos legales o herramientas de tipo financiero o seguros”, señala Losada.
Las playas son el principal mecanismo de defensa de la costa: generan disipación del oleaje y protegen de las inundaciones, recuerda el científico. Que estén en buen estado es básico para evitar los temporales dañinos como los que ha vivido este invierno la costa del norte de España pues favorece la recuperación del sistema antes eventos extremos. “¿Por qué los últimos temporales han sido más destructivos? Porque habíamos perdido capacidad de defensa; las playas ya estaban muy erosionadas”, ejemplifica. Proteger la costa consiste, por tanto, en una combinación de soluciones.

El impacto será mayor en el Atlántico que en el Mediterráneo
La recientemente aprobada Ley de Costas del Gobierno español recoge parámetros vinculados al cambio climático. Sin embargo, ni organizaciones ecologistas ni expertos en dinámicas del litoral consideran que sean suficientes ni que tengan base científica.
El informe del IPCC, el quinto de su historia, se detiene en el coste que supondría para las arcas europeas que se produjeran inundaciones costeras tanto en ciudades como en puertos y otras infraestructuras. Sin adaptación, señala el texto, estas inundaciones afectarían en la década de 2080 a entre 775.000 y 5,5 (según el mejor y el peor escenario) millones de personas al año en la Europa de los 27. Las regiones más afectadas: las atlánticas, del norte y del sur de Europa. En términos monetarios, “los costes directos del aumento del nivel del mar en la Europa de los 27 sin adaptación podrían alcanzar los 17.000 millones de euros al año en 2100”, recoge el informe. Algunos estudios han calculado incluso costes indirectos para países sin acceso al mar. Sin embargo, son Holanda, Alemania, Francia, Bélgica, Dinamarca y España los que tendrán que hacer frente a los mayores costes directos. A menos que mejoren sus sistemas de defensa de la costa.

Los expertos hablan de ingeniería y de regenerar las playas y los ecosistemas
El litoral no es la única fuente de preocupación para los científicos del IPCC. Europa se enfrenta a otros muchos impactos, que afectarán de manera desigual al sur y al norte. España y sus países vecinos tendrán que lidiar con la mayor restricción de agua debido a la “significativa reducción de la extracción de los ríos y de acuíferos subterráneos”, señala el texto. A esa pérdida se sumará la mayor evaporación natural. Una vez más el sur de Europa se enfrentará a un aumento de las olas de calor, que afectarán de forma negativa a “la salud, la agricultura, los bosques, la producción y el uso de energía, el transporte, el turismo, la productividad y el medio ambiente”, precisa el informe.
Asociado a este último peligro, la enumeración del IPCC se detiene en los incendios: “En el sur de Europa, la frecuencia y la extensión de los fuegos se incrementaron de forma significativa después de la década de los setenta en comparación con décadas anteriores por acumulación de combustible, el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos”.
España tendrá que prepararse para adaptarse a impactos muy diversos. “Está previsto que después de 2050 la actividad turística descenderá en el sur de Europa”, señala por ejemplo el informe. Los cambios se verán en la agricultura y la ganadería. Mientras las cosechas de cereal aumentarán en el norte, se reducirán en el sur. La producción de lácteos podría verse afectada en el sur “debido al estrés del calor en vacas lactantes”. Algunos de esos cambios ya se están produciendo: en el noreste de España, las cosechas de uva han disminuido por déficit de agua desde los años sesenta del pasado siglo.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Violencia contra las mujeres en Europa. Diario El País

Un 22% de las europeas ha sufrido violencia machista de su pareja

En los países más igualitarios salen a relucir más agresiones contra mujeres

Bruselas 4 MAR 2014 - 22:54 CET1431           


Las organizaciones feministas europeas se felicitaban ayer porque, al fin, existen datos comparables sobre violencia contra la mujer en todos los países de la UE, lo que va a facilitar que se pongan en marcha mejores y más específicas campañas de prevención y de actuación. Sin embargo, los resultados de una macroencuesta con 42.000 mujeres (1.500 por cada país de la UE) disiparon cualquier otra interpretación positiva.
Una de cada tres mujeres europeas ha experimentado violencia física y/o sexual, según desveló ayer la Agencia de los Derechos Fundamentales de la UE (FRA, en sus siglas en inglés) durante la presentación del trabajo. Se trata, si se extrapolan los datos, de 62 millones de mujeres. Y algo más de una de cada cinco (22%) respondió a los entrevistadores que había sufrido esa violencia física y/o sexual por parte de una pareja o expareja.
Los resultados del trabajo, presentado ayer en el Parlamento Europeo, demuestran, según la portavoz de la FRA, Blanca Tapia, que “las mujeres no están seguras ni en casa ni en el trabajo”. La encuesta pregunta sobre experiencias de violencia física, sexual y psicológica, además del acecho o acoso sexual. Entre otras cosas, concluye que un 5% de las encuestadas dijo haber sido violada. Un 43% relató algún tipo de violencia psicológica por parte de su pareja actual o una anterior (humillaciones en público, prohibición de salir de casa, amenazas físicas…). Un 55%, es decir, más de la mitad, dijeron haber experimentado algún tipo de acoso sexual. Un tercio de las víctimas señalaron que el autor era un jefe, un compañero o un cliente.

“Por primera vez hablamos de datos para toda la UE y que no proceden de ONG ni de fuentes gubernamentales, sino de entrevistas. Ha sido un proceso largo. Hemos estado dos años desarrollando la encuesta y uno con el trabajo de campo”, explicó ayer Sami Nevala, de la FRA. Las entrevistas, a mujeres de 18 a 74 años escogidas según un muestreo aleatorio, se hicieron cara a cara, también por mujeres, en las casas de las encuestadas, o en lugares elegidos por ellas donde se sentían cómodas. Solo una mujer por unidad familiar. Las preguntas no eran genéricas. Por ejemplo, no debían responder a si habían sufrido violencia física. “Les hicimos preguntas específicas sobre tipos de violencia”, explicó Nevala. “¿Te han abofeteado?” es una de ellas.
En muchos resultados los mapas con los porcentajes muestran llamativas diferencias por países. Parece haber un patrón. Los países escandinavos tienen más mujeres que, por ejemplo, relatan haber sufrido violencia a manos de sus compañeros. En cambio, en países del sur y del este, como España, Portugal, Grecia o Polonia, los porcentajes son más bajos. “En el informe tratamos de explicarlo o, más bien, de señalar cosas que hay que tener en cuenta. Una es la igualdad de género. Hay una correlación. Cuanto más igualitario es un país, más se habla de los incidentes violentos contra las mujeres. A las mujeres les resulta más fácil hablar de ello”, señaló Nevala. “No se trata de que haya menos violencia en un país que en otro. De hecho, es probable que en los lugares donde las mujeres no están familiarizadas con este tipo de encuestas, donde no hablen de esta cuestión, se reporten menos casos", coincide Karima Zahi, coordinadora del Lobby Europeo de Mujeres.

Una de cada tres mujeres europeas ha experimentado violencia física y/o sexual

La encuesta, que responde a una petición del Parlamento Europeo y de la presidencia española del Consejo, que solicitaron datos sobre violencia contra las mujeres en 2010, también preguntó por la comunicación, o la ausencia de ella a la policía, o a otros servicios. El 67% de las mujeres no comunicaron a nadie el caso más grave de violencia por parte de su pareja, según el trabajo. “Los resultados son sorprendentes, sobre todo en algunos Estados que se suponen más avanzados”, aseguró la parlamentaria búlgara Antonyia Parvanova, ponente de un informe sobre violencia machista que la semana pasada se votó en el Parlamento Europeo y que exige normas de alcance europeo para combatirla.
“Se puede hacer mucho más. Hay que dar pasos efectivos, poner en marcha medidas. Las campañas deben dirigirse a todo el mundo, desde la infancia. Después de los primeros siete años es demasiado tarde para hablar de igualdad de género y educar a los jóvenes en ella”, insistió. La nueva legislación que puede salir de ese informe introduciría normas a nivel europeo sobre la formación de los funcionarios y profesionales que entren en contacto con las víctimas, campañas de sensibilización, líneas telefónicas gratuitas y centros de acogida especializados (donde no existan), además de crear la figura en los Estados miembros de los “relatores nacionales” sobre violencia contra las mujeres.Foto

lunes, 20 de enero de 2014

Desigualdad económica brutal. Diario El País

85 ricos suman tanto dinero como 3.570 millones de pobres del mundo

El 1% más pudiente de EE UU concentra el 95% del crecimiento tras la crisis, según Oxfam

El 80% de los españoles cree que la ley favorece a los poderosos


Un niño, en un basurero en Guwahati, India. / Foto: REUTERS / VÍDEO: Atlas

La masiva concentración de los recursos económicos en manos de unos pocos abre una brecha que supone una gran amenaza para los sistemas políticos y económicos inclusivos, porque favorece a unos pocos en detrimento de la mayoría. Así que para luchar contra la pobreza es básico abordar la desigualdad. Esta es la conclusión del informe Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica, que publica hoy la ONG Oxfam Intermón.
El estudio parte de datos objetivos de varias instituciones oficiales e informes internacionales que constatan la “excesiva” concentración de la riqueza mundial en pocas manos. Datos como que 85 individuos acumulan tanta riqueza como los 3.570 millones de personas que forman la mitad más pobre de la población mundial. O que la mitad de la riqueza está en manos de apenas el 1% de todo el mundo. Eso sin contar, advierte el informe, que una considerable cantidad de esta riqueza está oculta en paraísos fiscales.
El informe de la organización, que será presentado en el Foro Económico Mundial de Davos junto a un clamor para que se adopten compromisos para frenar la desigualdad, advierte de que “las élites económicas están secuestrando el poder político para manipular las reglas del juego económico, que socava la democracia”.

"Los inversores se han aprovechado de los rescates", afirma el informe
El informe va acompañado de datos que plasman con nitidez el aumento de la concentración de riqueza en pocas manos desde 1980 hasta la actualidad. O cómo la concentración y la brecha siguen aumentando pese a la gran recesión del año 2008. En Estados Unidos, por ejemplo, el 1% más rico de la población ha concentrado el 95% del crecimiento posterior a la crisis financiera. En Europa, los ingresos conjuntos de las 10 personas más ricas superan el coste total de las medidas de estímulo aplicadas en la Unión Europea entre 2008 y 2010 (217.000 millones de euros frente a 200.000).
La tibieza en la presión fiscal a los ricos, los recortes sociales o el rescate de la banca con fondos públicos son ejemplos de un fenómeno que es tan visible que crece la conciencia pública del aumento de este poder. Oxfam Intermón apoya esta afirmación en una encuesta realizada en España, Brasil, India, Suráfrica, Reino Unido y Estados Unidos, que revela que la mayor parte de la población cree que las leyes están diseñadas para favorecer a los ricos. En España, el 80% de la población cree que las leyes están hechas con este objetivo.
Sobre el caso español, el director de Oxfam Intermón, José María Vera, afirma que el país “no escapa a esta dinámica” y que la actual crisis se explica en parte por ella: “Los casos en los que los intereses de una minoría económicamente poderosa se han impuesto a los intereses de la ciudadanía de a pie son numerosos en la historia de nuestra democracia.
La crisis económica, financiera, política y social que padece España hoy tiene buena parte de su origen precisamente en esas dinámicas perniciosas donde el interés público y los procesos democráticos han sido secuestrados por los intereses de una minoría”.

La organización pide que se tomen medidas contra los paraísos fiscales
Entre las políticas diseñadas en los últimos años que favorecen a la minoría de ricos, la organización enumera la desregulación y opacidad financiera, los paraísos fiscales, la reducción de impuestos a las rentas más altas o los recortes de gasto en servicios e inversiones públicas. El informe constata cómo, en el caso de Europa, “las tremendas presiones de los mercados financieros han impulsado drásticas medidas de austeridad que han golpeado a las clases baja y media, mientras los grandes inversores se han aprovechado de los planes de rescate públicos”.
Por todo ello, Oxfam Intermón exigirá en el marco del Foro Económico Mundial de Davos a sus asistentes (sean particulares o representantes de Gobiernos) que adopten compromisos en áreas como los paraísos fiscales (que no se permita que se utilicen para evadir impuestos); que se hagan públicas las inversiones en empresas y fondos; que respalden sistemas fiscales progresivos; que exijan a sus Gobiernos que los impuestos se destinen a servicios públicos o que si lo son inviertan en atención sanitaria y en educación universales, o que las empresas que representan paguen salarios dignos a sus empleados y los países legislen en esta dirección, fortaleciendo umbrales salariales y derechos laborales.
Por si a alguien se le ocurre pensar que los planteamientos de Oxfam Intermón son utópicos, la organización recuerda que “esta peligrosa tendencia” es reversible y que existen ejemplos de ello. Fue el caso, recuerda, de Estados Unidos o Europa tras la II Guerra Mundial, cuando el crecimiento económico se compatibilizó con la reducción de la desigualdad, o el caso de América Latina, donde la brecha ha disminuido “significativamente durante la última década gracias a una fiscalidad más progresiva, los servicios públicos, la protección oficial y el empleo digno”.
El informe también contempla ejemplos de concentración en países en desarrollo y alude a la superminoritaria élite india, millonarios que en buena parte han forjado sus fortunas en sectores cuyos beneficios dependen del acceso a los servicios básicos; al poder de las élites en Pakistán y su influencia en la manipulación legal; a la desigualdad en África, pese a la abundancia de recursos, o a lo que llama “red mundial de secretos bancarios”, que no es otra que la que forman los paraísos fiscales.

Exprimir hasta la última gota de un río: el viaje imposible del Guadiana hacia el mar. El Diario.es

  Es uno de los grandes cursos de agua de la Península, y también un muestrario de muchos de los males que afectan a los cauces ibéricos: es...