miércoles, 22 de marzo de 2017

Más nubes curiosas

Beautiful Cloud Formations (60 pics)
Lenticulares
Beautiful Cloud Formations (60 pics)
Mammatus
Beautiful Cloud Formations (60 pics)
Volutus
Imagen relacionada
Asperita

Origen de los Atlas de nubes. Organización Metereológica Mundial

Los orígenes del Atlas Internacional de Nubes se remontan al siglo XIX. La Conferencia Meteorológica Internacional publicó, en 1896, el primer Atlas Internacional de Nubes, compuesto por 28 imágenes en color.
El Atlas de Nubes actual consta de dos Volúmenes y se publicó originalmente en 1956. El Volumen I es un detallado manual técnico de normas. El Volumen II contiene alrededor de 220 placas de fotografías de nubes y algunos otros meteoros (tales como tipos de precipitación, calima, arco iris y relámpagos).
Cada fotografía está acompañada de un texto explicativo para que puedan entenderse las imágenes del Volumen II sin necesidad de las detalladas definiciones y descripciones técnicas que figuran en el Volumen I. El Atlas se ha revisado y actualizado en varias ocasiones. En la última, que data de 1987, se añadieron nuevas fotografías.
El Equipo de expertos de la OMM encargado de la actualización del Atlas de Nubes ha recomendado que el Atlas de Nubes revisado, que figura en la web, integre los volúmenes I y II en una versión conjunta.  Ello está sujeto a la aprobación del Consejo Ejecutivo de la OMM.
Clasificación de las nubes
El sistema internacional actual de clasificación de nubes en latín se remonta a 1803, cuando el meteorólogo aficionado Luc Howard escribió el libro The Modifications of Clouds.  La OMM actualmente reconoce diez géneros de nubes (clasificaciones básicas), que describen en qué parte del cielo se forman y su apariencia aproximada:
Nubes altas: Cirrus,  Cirrocumulus, Cirrostratus;
Resultado de imagen de cirrucumulus Cirrocumulus
 Cirrostratus

Nubes medias: Altocumulus, Altostratus, Nimbostratus

Altocumulus.jpgAltocumulus
Altostratus
Nimbostratus


Stratocumulus

Stratus
Cumulus

Cumulonimbus


Estos géneros se subdividen en 14 especies (clasificaciones secundarias), que describen la forma y estructura interna, y 9 variedades (clasificaciones terciarias), que describen la transparencia y la disposición de las nubes. No todos los géneros tienen todas las especies y no todas las especies tienen todas las variedades, pero en total hay aproximadamente 100 combinaciones. Además, en los tres primeros niveles de la clasificación también se definen determinados rasgos complementarios y nubes accesorias.
El Equipo especial de expertos internacional ha estudiado la posibilidad de que haya nuevas clasificaciones de nubes y propone que se reconozca la nueva especie Volutus (del latín volutus, que significa "enrollada"). También propone algunas “nubes especiales” nuevas como Homogenitus (del latín homo, que significa "hombre" y genitus, que significa "generada" o "creada"). Una de sus denominaciones habituales es "estela" (de los aviones).
Asperitas
La propuesta que más interés ha suscitado ha sido la de la asociación Cloud Appreciation Society, con sede en el Reino Unido, con el objeto de reconocer la llamada nube asperitas (del sustantivo latín que significa "rugosidad"). El Equipo especial de expertos internacional la definió como una formación compuesta de estructuras en forma de onda bien definidas en la parte inferior de la nube, más caótica y con menos organización horizontal que la nube undulatus.  Se caracteriza por ondas localizadas en la base de la nube, ya sean lisas o moteadas con rasgos más pequeños, que a veces descienden en puntas afiladas, como si se estuviera viendo una superficie rugosa del mar desde abajo. Los distintos niveles de iluminación y de espesor de la nube pueden dar lugar a efectos visuales espectaculares.
La variedad de nube undulatus ya existe en el tercer nivel de clasificación, que se asocia generalmente con las nubes estratiformes. El Equipo de expertos ha propuesto que la nube asperitas (téngase en cuenta la ortografía: se denomina así por el sustantivo en latín que significa "rugosidad") se incluya como un nuevo rasgo complementario y ha elegido una imagen para que se incorpore en el nuevo Atlas, a partir del concurso organizado por la asociación Cloud Appreciation Society.
Todas las propuestas están sujetas a la aprobación del Consejo Ejecutivo de la OMM.
El Volumen I del Atlas de Nubes es un manual técnico de normas y, por lo tanto, toda revisión conllevará una modificación de los reglamentos técnicos de la OMM. El Congreso Meteorológico Mundial, celebrado en junio, aprobó una propuesta para que ese proceso pueda llevarse a cabo  distancia, sin necesidad de celebrar una reunión formal. También hizo hincapié en la necesidad de contar con recursos adicionales para financiar el proyecto y una publicación impresa.

Nuevos tipos de nubes. Diario El País

Naciones Unidas identifica 12 nuevos tipos de nubes


La revisión del atlas de masas nubosas incluye formaciones como las asperitas, similares a la superficie del mar

Altostratus asperitas, en el Observatorio Atmosférico de Izaña (Tenerife).
La Organización Meteorológica Mundial presentará mañana el nuevo Atlas Internacional de Nubes, una publicación de referencia que no se actualiza desde 1987. Aquella edición en papel, anterior a la era de internet, ha llegado a ser un libro de culto entre los aficionados a observar el cielo.
El atlas se publicó por primera vez en 1896, con tan solo 28 imágenes en color. La edición de este año, en formato digital, incluye cientos de fotografías e identifica 12 nuevos tipos de nubes. Como los animales, las nubes se clasifican en géneros, especies y otras categorías inferiores, con nombres en latín. Los géneros describen la apariencia aproximada de las nubes y dónde se forman, como ocurre con los altocumulus, unas formaciones que en el cielo parecen un rebaño y protagonizan el refrán “Borreguitos en el cielo, charquitos en el suelo”. El nuevo atlas no añade ningún nuevo género a los 10 ya existentes.
Una nube de tipo cavum captada con un teléfono móvil.
Una nube de tipo cavum captada con un teléfono móvil.
La versión de 2017 sí describe una nueva especie, bautizada volutus o nube enrollada. Es una masa nubosa de escasa altura, en forma de tubo que parece enrollarse en un eje horizontal, según detalla un comunicado de la Organización Meteorológica Mundial. La institución, de Naciones Unidas, también incluye una nueva nube accesoria, denominada flumen o cola de castor. Suele aparecer asociada a fuertes tormentas en rotación conocidas como supercélulas.
La entidad añade a su vez cinco nuevos rasgos complementarios: asperitas, cavum (con un agujero), cauda (o nube de cola), fluctus y murus (o nube de muro). El primero, asperitas, llega al atlas entre un clamor popular, gracias a una campaña de la asociación británica Cloud Appreciation Society, dedicada a promover la admiración de las masas nubosas. La ONG propuso su inclusión en 2008, después de que muchos de sus miembros captaran por todo el mundo fotografías de nubes que se asemejaban a la superficie ondulante del mar vista desde abajo. “Es el clásico ejemplo de ciencia ciudadana, en la que las observaciones de la población, permitidas por la tecnología de los teléfonos inteligentes e internet, han influido en un sistema de clasificación oficial”, sostiene la asociación.
Una nube de tipo fluctus.
Una nube de tipo fluctus.
El nuevo atlas también introduce cinco nubes especiales más. Cuatro de ellas están relacionadas con factores localizados que disparan la formación de las nubes: cataractagenitus, vinculadas a cataratas; flammagenitus, observadas sobre fuentes de calor intenso, como incendios forestales; silvagenitus, típicas de bosques húmedos; y homogenitus, generadas a partir de las estelas de condensación que dejan los aviones. Las homomutatus son nubes ya existentes que se modifican con el paso de aeronaves.
“Han tardado 30 años, pero han hecho una revisión bastante buena. Es una guía de referencia que ya era necesaria”, opina el especialista español Rubén del Campo, observador de nubes en la Agencia Estatal de Meteorología. El nuevo atlas incluye una imagen tomada por él de un cirrus castellanus, una nube poco frecuente con una especie de torrecillas.
Una nube homogenitus, generada a partir de la estela de un avión.
Una nube homogenitus, generada a partir de la estela de un avión.
“Si queremos predecir el tiempo, debemos entender las nubes. Si queremos modelizar el sistema climático, debemos entender las nubes. Y si queremos predecir la disponibilidad de recursos hídricos, debemos entender las nubes”, ha defendido el finlandés Petteri Taalas, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial.
El sistema internacional de clasificación de las nubes se remonta al trabajo pionero del británico Luke Howard, un meteorólogo aficionado que en 1803 publicó un ensayo sobre la modificación de las masas nubosas. En la actualidad se conocen unos 100 tipos de nubes, sumando las combinaciones entre las diferentes categorías.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Inmigración en España. Diario El País


La metamorfosis de España


Siete gráficos sobre inmigración para entender cómo ha cambiado la composición de la sociedad en las últimas dos décadas

En los últimos 20 años, España se ha convertido en el destino de millones de migrantes: en 1998, solo el 1,6% de los empadronados es extranjero, poco más de medio millón de personas. Hoy la cifra supera los cuatro millones y medio, lo que equivale a casi el 10% de población. También el origen de quienes eligen España para echar raíces cambia a lo largo de las dos pasadas décadas: los rumanos superan a los colombianos y los marroquíes siguen siendo los más numerosos, según las estadísticas del padrón. Muchos de ellos contribuyen a engrosar las filas de la Seguridad Social (de los 300.000 trabajadores afiliados en alta en 1998 a los 1,6 millones el año pasado), y muchos otros adquieren la nacionalidad española. Y confirman una tendencia que parece no tener vuelta atrás.
Población española
Tanto la población española como la extranjera crece a lo largo de los años: en 1998 hay 39,8 millones de personas empadronadas, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), pero solo el 1,6% tiene nacionalidad diferente a la española. A partir del año 2000, al calor del crecimiento económico, el número de inmigrantes que vive en España adquiere otra magnitud y en 2011 alcanza un récord histórico: el INE contabiliza 5,7 millones de extranjeros empadronados, equivalentes al 12,19% de la población y casi 10 veces más que en 1998. La fuerte crisis económica que estalla en 2008 se convierte, sin embargo, en un importante desincentivo para seguir viviendo en el país. El número de extranjeros empadronados empieza a disminuir, en buena medida (pero no exclusivamente) porque los ciudadanos expatriados comienzan a sentirse cada vez más seducidos por sus lugares patrios frente a un país de acogida ahogado en el paro y en una economía menguante. En un lustro, el padrón pierde un millón de inmigrantes: en 2016 la estadística refleja 4,6 millones de extranjeros viviendo en el país. Pero España ya no es la misma.
De dónde vienen
Con el paso del tiempo muta también el origen de los inmigrantes que eligen España como su residencia —con la excepción de la comunidad marroquí, que siempre ha estado entre las más numerosas en el país—. En 1998, entre los 10 grupos con más presencia se encuentran marroquíes, británicos, alemanes, portugueses, franceses, peruanos, argentinos, italianos, dominicanos y holandeses. Años más tarde, colombianos y ecuatorianos se convierten en los indiscutibles protagonistas de la inmigración latinoamericana, seguidos por los bolivianos. Los rumanos empiezan a ganar peso en 2001, hasta transformarse en la comunidad extranjera con más empadronados de España entre 2008 y 2015; los chinos, por su parte, empiezan subir con cada vez más fuerza en las estadísticas del INE a partir de 2009. En 2016 son la cuarta nacionalidad con más presencia en el país.
Inmigrantes con papeles
El número de inmigrantes con papeles empieza a crecer desde los años 80, cuando el Gobierno inicia una serie de "regularizaciones" de los extranjeros que están trabajando en la economía sumergida. Entre 1995 y 2005, tanto populares como socialistas impulsan cuatro sucesivas "normalizaciones" dirigidas a inmigrantes que cumplan con determinados requisitos. Las instituciones comunitarias critican el "efecto llamada" provocado por estas políticas y en 2007 establecen que toda regularización tiene que consultarse con los demás socios europeos. Ese año, el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, insiste en que el proceso de regularización puesto en marcha en 2005 fue "necesario, conveniente y positivo". Actualmente, hay 4,9 millones de extranjeros con tarjeta o certificado de residencia en vigor, según los datos del Observatorio Permanente de la Inmigración. Esta cifra es superior al número de empadronados, algo que se debe a diferencias metodológicas que no hacen fiable la comparación entre las dos series, alertan Blanca Garcés y Elena Sánchez, investigadoras del Cidob, think tank especializado en relaciones internacionales y desarrollo. "El mecanismo del INE ha cambiado y hay muchos que no renuevan el padrón cuando se mudan", aseguran.
Trabajadores inmigrantes
Así como crece el número de inmigrantes empadronados en las últimas dos décadas, también lo hace la cifra de afiliados a la Seguridad Social en alta laboral. El pico máximo se alcanza en 2007, cuando el organismo previsor cuenta con casi dos millones de cotizantes extranjeros entre sus filas. Hasta ese momento, el mercado laboral español es capaz de absorber a los trabajadores que vienen desde fuera: la economía avanza y la mano de obra inmigrante, más barata y muchas veces empleada para ocupaciones poco cualificadas, se convierte en una de las locomotoras del crecimiento que empuja el aumento de la riqueza nacional. Pero el idilio se rompe con la crisis y el pinchazo de la burbuja: España, con una tasa de paro que llega a rozar el 27% en 2013, pierde de repente todo su atractivo de cara a los inmigrantes. El número de trabajadores extranjeros en alta laboral disminuye, y solo en los últimos dos años ha vuelto a crecer (hasta los 1,6 millones en 2016), sin haber llegado todavía a recuperar los niveles precrisis.
Trabajadores inmigrantes
El número de inmigrantes en España disminuye en los últimos años no solo porque muchos vuelven a su país de origen por la difícil situación económica; la cifra empieza a reducirse también porque un número considerable de extranjeros logra el pasaporte español. Según el Observatorio Permanente de la Inmigración, entre 1995 y 2015 más de 1,2 millones de personas adquieren la nacionalidad española por residencia (el tiempo para obtenerla varía según la nacionalidad de la persona; si se ha nacido en España o se posee la condición de refugiado, entre otras cosas), la modalidad más común de nacionalización. Es más: según los datos de Eurostat, España es el tercer país de la Unión Europea que más extranjeros nacionaliza entre 2005 y 2014, superado solo por Reino Unido y Francia, y el que más pasaportes otorga a inmigrantes en 2014 y 2015.
Los nuevos españoles
Después del pico de nacionalizaciones por residencia de 2013, cuando 261.295 inmigrantes obtienen el pasaporte español, los números empiezan a desinflarse y vuelven a los niveles de 2009. Ese año, ecuatorianos y colombianos ya llevan casi un lustro siendo los extranjeros que más se nacionalizan españoles. Una década antes, era a argentinos, peruanos y dominicanos a quien el Estado español más concedía la nacionalidad. La comunidad marroquí, según los datos del Observatorio Permanente de la Inmigración, es la que tiene a más personas nacionalizadas españolas en los últimos dos años: más de 170.000, casi la misma población de Zamora.
Trabajadores inmigrantes
España no es un país particularmente generoso con las concesiones de asilo, una protección otorgada por el Estado a aquellas personas que huyen de conflictos o persecuciones que amenazan o impiden el ejercicio de sus derechos fundamentales. Las tasas de admisión entre 1995 y 2015 han sido, de media, del 20%. Pero tampoco es un país que reciba muchas solicitudes, por lo menos hasta 2015, cuando el conflicto en Siria y Ucrania causa un repunte en las peticiones y las lleva a su récord histórico, con 15.000 solicitantes de protección en España, un aumento del 70% con respecto a 2008. Esta cifra sigue sin embargo representando solo un 1% del total de solicitudes recibidas en la Unión Europea, muy lejos de las más de 440.000 registradas en Alemania durante el mismo año, según datos de Eurostat.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Por qué han quebrado radiales. El Confidencial

Por qué han quebrado radiales: un fallo del sistema sin culpables que pagarás tú

Mala planificación, sobrecostes en las expropiaciones, previsiones infladas de tráfico, carga del riesgo en el contribuyente... todo llevaba al desastre a las autopistas de peaje


Foto: Un coche circula por la autopista de peaje R-3 en Madrid. (Reuters)
Un coche circula por la autopista de peaje R-3 en Madrid. (Reuters)
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"Si tuviera que resumir lo que ha pasado, le robaría el título del libro a John Kennedy Toole: esto ha sido 'La conjura de los necios'. No hay un único culpable". José Antonio López Casas, director general de Accesos de Madrid (la R-3 y la R-5) entre 2009 y 2014, resume así el fiasco de las autopistas de peaje. Un sistema ideado a finales de los noventa que ha muerto por una mezcla de causas según los expertos consultados: las constructoras contrajeron riesgos porque contaban con el aval de la Administración, las expropiaciones se dispararon de precio sin que nadie lo previera y el tráfico es el 20% de lo anunciado. ¿El resultado? Unos 5.500 millones de pufo que de una forma u otra sumirá el Estado, como ya concede el Ministerio de Fomento después de años de negar la mayor. Estas son algunas de las claves de un proceso Marca España: sin investigación, sin responsabilidades, sin culpables y sin lecciones aprendidas.

- ¿Quién lo ideó?

La idea de duplicar las vías de acceso y salida de Madrid lleva años rondando por los despachos, como recuerda López Casas: "Con Borrell empezaron los primeros estudios para descongestionar el tráfico de acceso a Madrid". Entonces se hablaba de autovías sin peaje, la AA-22, AA-33, AA-44 y AA-55. López Casas, hoy jubilado, tiene la ventaja de que habla claro y que nunca ha negado los problemas que sufrían estas infraestructuras. Germà Bel, profesor de Economía de la Universidad de Barcelona y experto en este campo, tiene memoria y sitúa el momento clave unos años más tarde: "Si uno mira un mapa de París, ve que tiene 11 accesos. Madrid tenía seis y Aznar quiso que tuviera 11. Así se idearon las radiales". Así, a las seis autopistas radiales se unían la R-2, R-3, R-4, R-5 y la M-11 al aeropuerto.

- ¿Qué sistema se usó?

El Gobierno de Aznar quería hacer las autopistas, pero eran los tiempos de los criterios de convergencia de Maastricht y de recortes para cuadrar el déficit público. Así que se optó por un sistema mixto. El Estado era el titular de la obra, pero la construían empresas privadas. Lo mejor de los dos mundos. En el caso de Madrid, las concesionarias asumieron además la construcción de la M-50, 86 kilómetros de circunvalación que no costaron dinero al contribuyente. Todo eran ventajas.

La fórmula de construcción incluía una cláusula que entonces no pareció importante. Es la habitual en las obras públicas en España, donde el Estado es el dueño último: la responsabilidad patrimonial de la Administración (RPA). En caso de quiebra o de rescate de la concesión, el Estado se hace responsable (al fin y al cabo, son obras de titularidad estatal).
Germà Bel y Daniel Albalate, en su estudio 'Tropezando dos veces con la misma piedra: quiebra de autopistas de peaje y costes para contribuyentes y usuarios', definieron los efectos prácticos de esa cláusula: "Dada la garantía estatal que establece la RPA, esta incentiva a los inversores privados a acometer inversiones de incierta rentabilidad que serían mucho más reticentes a emprender en ausencia de la RPA". Señalan que "supone una cobertura directa del riesgo de financiación por parte de los contribuyentes".
Bel es crítico con el sistema: "Hacer obras sin sentido económico ni social se ha convertido en un modelo de negocio. La RPA es un instrumento financiero". Según este, lo que ha ocurrido era previsible y el sistema estaba diseñado para transmitir a los contribuyentes el riesgo de las obras: "Sin la RPA, no se hubieran hecho".



Entre 1998 y 2006, así se aprobaron 15 autopistas de 14 empresas concesionarias. Hubo muchas en Madrid, pero también la Cartagena-Vera, en un paisaje de costa que debía servir para urbanizar uno de los últimos grandes tramos vírgenes de la costa mediterránea, o la autopista de Las Pedrizas a Málaga. Tenían 50 años de concesión.

- ¿Quién estaba en el negocio?

Las radiales eran un negocio seguro. Había tortas por entrar. En el accionariado de las concesionarias, había constructoras (ACS, OHL, Cintra, Sacyr, Sando, Isolux...) pero también cajas de ahorros, como Caja Madrid, Unicaja, Cajamurcia o Cajamar. Lo mejor de cada casa. López Casas recuerda la fiebre: "Todos, desde el más listo de los empresarios privados, querían estar en esto: Entrecanales, Florentino Pérez, Del Rivero, Alemany..., todos estaban como locos".
Una singularidad, explica Bel, es que en muchos casos los constructores estaban en el accionariado de las concesionarias. Es decir, construyeron la autopista y cobraron, luego la concesionaria, montada con un capital que en algunos casos era el 11% de la inversión, se quedaba con el riesgo. López Casas niega que las constructoras hayan ganado sí o sí: "Han perdido el capital. Ha sido mal negocio para todos". La deuda quedó en manos de los bancos. Ahora han vendido buena parte de esa deuda con descuento a fondos buitre que exigen cobrar.

- Las inauguraciones

En febrero de 2004, solo un mes antes de las elecciones generales que acabó ganando Zapatero, Aznar inauguró la R-3 y la R-5. El entonces presidente afirmó que estos nuevos kilómetros de autopista marcarían "un antes y un después" en España, que lo convertirían en "un país muchísimo más moderno, competitivo y abierto", y destacó que los proyectos de infraestructuras del PP no eran de los que "se pintan en un papel y, por falta de recursos, no se llevan adelante, sino que se hacen realidad", según la prensa de la época.

-Las expropiaciones

En realidad, entonces ya estaban asomando los problemas que más tarde acabarían por hundir el negocio. Las expropiaciones se dispararon. Especialmente en Madrid. Accesos de Madrid (R-3 y R-5) previó 40 millones en expropiaciones para una inversión total de 675 millones. Henarsa (R-2) calculó que el terreno le costaría otros 40 millones para una inversión de 410 millones. Solo estas dos empresas tuvieron que afrontar expropiaciones por valor de 1.600 millones. En total, el coste de las expropiaciones pasó de 387 millones a unos 2.210. ¡Casi seis veces más! 
¿Qué había pasado? Que primero el jurado provincial de expropiación de Madrid y después el Tribunal Superior de Justicia y el Supremo aplicaron criterios nuevos. Una ley del suelo de 1998 incorporó el valor de mercado del suelo como referencia para las expropiaciones. Los propietarios reclamaron con éxito que sus terrenos se valorasen como urbanos, aunque en ese momento fuesen improductivos. Alegaban que la propia autopista de peaje incrementaba el valor potencial de los terrenos. La Justicia terminó asumiendo que todo lo que estaba dentro de la M-50 era equiparable a urbanizable.
En la salida de Madrid por la R-3, a la altura del barrio de San Blas, el TSJ de Madrid llegó a fijar un precio de 3.161 euros por metro cuadrado. Por una parcela de 860 metros, solo lo necesario para una rotonda, hubo que pagar 2,768 millones (el precio establecido inicialmente era de 26.456 euros). La Justicia falló también que, como la obra en el fondo era del Estado, era Fomento el responsable último de pagar si la concesionaria entraba en concurso de acreedores. Bel sí admite que las expropiaciones han sido un problema del Estado —los jueces son parte del Estado— y que las empresas no podían prever estos criterios, por lo que tienen derecho a reclamar una compensación.
Fue un formidable negocio para muchos propietarios. Algunos eran agricultores o pequeños propietarios, pero también se han beneficiado terratenientes como Juan Abelló, la familia Franco o los herederos de Serrano Suñer. Un grupo de despachos de abogados también sacó tajada. Las sentencias comenzaron a caer cuando la burbuja inmobiliaria había pinchado, pero aun así la Justicia utilizaba criterios de valoración de los años del 'boom'. Es cierto que tardaron mucho en cobrar, pero al final no fue mal negocio. Una fuente del sector resume lo ocurrido con la cita de Churchill sobre los jóvenes de la RAF en la Batalla de Inglaterra: "Nunca tantos [los españoles] pagaron tanto [1.500 millones] a tan pocos [los expropiados y sus abogados]”.

- Las obras

Como suele ser habitual, las obras también se fueron de precio. Si la construcción total estaba prevista en 3.700 millones de euros, hubo 473 millones de obras adicionales. No es que hubiera grandes imprevistos en el terreno, pero sí hubo cambios pedidos por el propio Gobierno: nuevos accesos, desvíos, cambios en la M-50... "Los constructores metieron la uña", resume una fuente del sector.

- El tráfico

Las autopistas de peaje estaban mal pensadas. En eso ya hay consenso. El tráfico cayó por la crisis, pero actualmente ronda el 30% de lo estimado inicialmente. Así que no se puede achacar a factores económicos. López Casas señala que el Estado no ayudó: "Inicialmente, a la M-50 solo se iba a acceder por las radiales. Y eso les daba mucho valor. Luego fueron añadiendo accesos por todas partes. Mejoraron las vías alternativas. Intentamos que dieran más velocidad en las radiales, pero no quisieron".
La M-50 iba a tener inicialmente cuatro entradas y acabó teniendo 12. Con cada nuevo acceso, el interés de los conductores por las radiales bajaba. Irónicamente, la M-50 tiene un 30% más de tráfico del previsto, mientras que las radiales solo un 30% del calculado en su día.
Otras autopistas simplemente no tuvieron opción. La Cartagena-Vera estaba pensada para urbanizar el último tramo virgen del Mediterráneo, especialmente Marina de Cope. El Gobierno de Murcia desprotegió por ley una zona virgen del litoral para construir miles de viviendas. Un aeropuerto privado (aún sin abrir) y la autopista harían el resto para traer a miles de turistas. El Constitucional anuló esa ley y salvó Marina de Cope. A su vez, hundió la autopista. Adjudicada en 2004, abrió al tráfico en 2007. No hubo inauguración ni champán. Ya nadie creía en ella. Tiene salidas que no dan a ningún lado porque esperaban desarrollos urbanísticos.
Fuentes del sector señalan que las estimaciones de tráfico las daba Fomento en los contratos. "Te tienes que fiar de ellos. Si no se han cumplido, el Estado tiene que responder". Así funciona el sistema.

- ¿Qué soluciones hay?

Durante años, los gobiernos de PSOE y PP dieron préstamos participativos a las empresas para ir equilibrando sus cuentas. Siempre vendían que eso no iba a costar un euro a los españoles. Cuando Ana Pastor cortó esos fondos, las empresas fueron entrando en concurso de acreedores. Uno de los jueces de lo mercantil llegó a plantear cerrar la R-3 y la R-5, pero la concesionaria le dijo que entonces cerrara su tramo de la M-50, algo inviable. El nuevo ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha asumido que las radiales pasarán a ser gestionadas por el Estado: "Las autopistas revertirán al Estado y el Estado decidirá cómo gestionarlas". Las constructoras dan por hecho que eso supone que deberá afrontar la RPA, que fuentes del sector cifran en unos 5.500 millones. López Casas señala que lo ocurrido era inevitable: "Todo el mundo sabe que el sistema de pensiones va a quebrar, pero cada ministro espera que no le toque a él. Esto era lo mismo. Tenía que acabar pasando. Yo dije una vez en un programa de televisión que nunca íbamos a devolver los préstamos y Rafael Catalá, entonces secretario de Estado de Infraestructuras, lo negó". Este defiende que el Estado tiene que pagar y que no hay que hacer demagogia: "Si se queda con unas infraestructuras, estaremos de acuerdo en que no puede ser a cambio de nada".

- ¿Ha ocurrido antes?

Nacionalizar autopistas en quiebra no es algo nuevo en España. En noviembre de 1983, el Estado compró las acciones de seis autopistas ruinosas que estaban principalmente en Galicia aunque había una en Navarra. Fundó entonces la Empresa Nacional de Autopistas, que fue privatizada en 2003, justo cuando estaban en obras las nuevas radiales. Bel cree que no será la última vez: "Pasó, pasa y pasará. Las leyes y los patrones hacen que el problema sea endémico y sistémico".

jueves, 21 de enero de 2016

Población a 1 de enero de 2015. Diario El País

Demografía

España pierde población por la caída del número de extranjeros

El número de foráneos desciende en casi 300.000 en un año

El padrón baja cerca de 150.000 personas a 1 de enero de 2015






El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas
El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. EFE






La dinámica de pérdida de población que vive España desde 2012 sigue confirmándose con cada nuevo dato. Por tercer año consecutivo el número de residentes en el país ha descendido y a 1 de enero de 2015 se contabilizaron 146.959 habitantes menos que un año atrás: en España viven 46.624.382 millones de personas según los datos del último padrón continuo publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Eso quiere decir que España perdió 402 habitantes cada día en 2014 debido a la importante caída del número de extranjeros.
Los datos del INE corrigen levemente al alza los que ya avanzó en abril. El descenso del número de extranjeros en casi 300.000 personas es el factor que explica que España pierda población. Es el cuarto año consecutivo que bajan, pero aún representan el 10,14% de la población. Tras esta reducción están la marcha de inmigrantes a su país de origen o a otros países y sobre todo las nacionalizaciones, que también han ayudado a que el número de españoles inscritos en el padrón avance un 0,35% (146.884 españoles más). Los datos provisionales del INE facilitados el pasado junio señalan que 205.870 personas adquirieron la nacionalidad española en 2014.






En España viven 4,7 millones de extranjeros. De ellos, casi 2,6 millones son de fuera de la Unión Europea —377.000 menos— y 2,1 de la UE —82.000 más—. Rumanos y marroquíes son las principales nacionalidades de los extranjeros residentes en España: Uno de cada cuatro inmigrantes que viven en España procede de estos países. Ello ha contribuido a rejuvenecer la población, dado que más de la mitad de ellos tienen menos de 40 años, lo contrario de lo que sucede con los provenientes de Reino Unido, Alemania o Francia.

Menos población en el futuro

Junto a los movimientos migratorios, la población depende de las cifras de natalidad y mortalidad. En 2014 los nacimientos en España aún superaron a las muertes en 31.678 personas, el saldo más bajo desde el año 2000, pero para el año recién concluido se prevé que por primera vez desde la Guerra Civil haya más defunciones que partos.


Mientras una primera estimación del Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntaba a que esta línea roja demográfica se rebasaría en 2017, una proyección realizada solo unos meses después la corregía adelantando el momento hasta este 2015. El año ha acabado y a la espera de datos definitivos, en el primer semestre un corazón ha dejado de latir en España cada 69 segundos mientras un niño nacía cada 86 segundos.
Ello se ha traducido en 19.268 fallecimientos más que nacimientos, en línea con las predicciones de los expertos, que anuncian el comienzo de una nueva era de más lápidas y menos cunas: el INE espera que España pierda más de un millón de habitantes en los próximos 15 años y que en 2063 los fallecidos superen a los nacidos en 330.423 personas. Al acabar ese año casi cuatro de cada diez habitantes tendrá más de 65 años y la población española será de 40,9 millones, casi seis millones menos que en la actualidad, el equivalente a perder la población de Madrid, Barcelona y Valencia juntas.
"El número de fallecidos no dejará de aumentar. Las generaciones que llegan a edades muy avanzadas son cada vez más amplias y las que llegan a edad reproductiva menos numerosas. De ellas nacerán menos hijos a no ser que aumente su fecundidad para compensar que son menos, algo altamente improbable", explica Pau Miret, investigador del Centro de Estudios Demográficos de Barcelona.
Más allá del descenso de la población, el principal reto es el envejecimiento. La edad media de la población no deja de subir debido a varios factores: los españoles dejan el hogar familiar más tarde que el resto de europeos, a los 28,9 años de media, lo que contribuye a retrasar la formación de una familia. Las madres dan a luz su primer hijo a los 31,8 años y la fecundidad es de 1,32 hijos por mujer, inferior a la media europea y muy lejos de la tasa de reemplazo generacional, fijada en 2,1 hijos.
“La tasa de dependencia —la proporción de personas mayores de 65 años respecto a las de entre 20 y 65 años— sufrirá una subida persistente por la caída de los nacimientos. Eso complicará la sostenibilidad del sistema de pensiones incluso si se reduce el paro. Todo quedará en manos de una hipotética mejora de la productividad”, sostiene José García Montalvo, catedrático de Economía en la Universidad Pompeu Fabra. El economista advierte de otras posibles consecuencias: una importante caída de la demanda de primera vivienda o que los políticos centren sus propuestas en el amplio granero de votantes de avanzada edad en detrimento de los jóvenes.




Aumentan las personas con más de 100 años


El envejecimiento de la población española, impulsado por una esperanza de vida que en España se ha situado ya por encima de 83 años, solo inferior a la de Japón, se ha traducido en un aumento del número de personas con 100 o más años. 14.487 personas habían rebasado esta barrera a comienzos de 2015, un 10% más. La gran mayoría de personas que superaron el centenar de años son mujeres (80%).

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Crecimiento vegetativo negativo. Diario El País.

El número de muertes supera por vez primera al de nacimientos en España

El dato del primer semestre no se producía desde el mismo periodo de 1999




La caída de población española avanza más rápido de lo previsto. El Instituto Nacional de Estadística acertó en sus previsiones del pasado año al estimar que sería en 2015 cuando se cruzaría la línea roja del crecimiento vegetativo negativo. Por vez primera ha sucedido en el primer semestre según los datos provisionales publicados hoy.  Ese hecho, que no se registra en ejercicios completos desde la Guerra Civil o la epidemia de la gripe española en 1918, podría no ser definitivo debido a que los primeros meses del año hay un incremento sustancial de defunciones, respecto al segundo semestre, pero lanza una señal de alarma en torno a un problema que sufre la sociedad española. En el primer semestre de 1999 se produjo también un crecimiento natural negativo que se corrigió en el segundo. "Cabe señalar que los primeros semestres de cada año se caracterizan por presentar saldos vegetativos más bajos que los registrados en el conjunto del año, al tener mayor mortalidad y menor natalidad que los segundos semestres. No obstante, un saldo negativo durante el primer semestre no implica necesariamente que se mantenga para el conjunto del año", advierte el INE.

En el primer semestre el número de nacimientos fue de 206.656 mientras que las defunciones ascendieron a 225.924, con un crecimiento negativo de 19.268, y de 23.179 respecto al mismo periodo del año pasado. El número de nacimientos de madre extranjera supuso el 17,4% del total de nacimientos, frente al17,8% del mismo semestre del año pasado, con lo que mantuvo una ligera tendencia descendente.

El mayor número de defunciones que nacimientos irrumpe no solo porque el número de muertes es elevado, sino porque, además, el de nacimientos es muy bajo. El número de nacimientos en España, en el primer semestre de 2015, ha confirmado la tendencia a la baja que experimenta ese dato desde 2008 y ha marcado un mínimo desde 2010, con 206.656 nacimientos, un 0,8% menos que en el mismo periodo del año anterior. Un dato que, de confirmarse con la estadística del segundo semestre de este año, empeoraría la ya mala situación de España en el clasificación de países con la peor situación demográfica.
El número de nacimientos
también marca un
mínimo desde 2008
España es el quinto país de la UE en esa lista negra, ya que las españolas son las europeas que más tarde tienen hijos y las terceras que menos tienen. En 2050, si nada cambia, la población en edad de jubilación habrá duplicado al número de menores de 15 años y en 2080 se habrá alcanzado uno de los escenarios más temidos por los sociólogos: la inversión de la pirámide poblacional, según los datos de un estudio presentado a finales del pasado año en el Parlamento Europeo por el Instituto de Política Familiar.
Las previsiones del INE confirman esa vía. España perderá un millón de habitantes en los próximos 15 años y 5,6 millones hasta 2064, según la proyección de población a 50 años del instituto. Y si se mantienen las tendencias demográficas actuales, la población se reducirá de los 46,5 millones (enero de 2014) a 45,8 millones en 2024 y 40,9 en 2064 (un 12%).
Si el crecimiento vegetativo o natural de la población es la diferencia entre el número de nacidos y el número de fallecidos en un lugar durante un año, la situación no es mejor cuando hablamos del crecimiento real, es decir, cuando al crecimiento vegetativo le sumamos la inmigración y le restamos la emigración.

Exprimir hasta la última gota de un río: el viaje imposible del Guadiana hacia el mar. El Diario.es

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