martes, 3 de noviembre de 2020

Poder destructivo de las tormentas eléctricas. El País

 

Cómo la ciencia está desentrañando el misterio de los rayos y las tormentas eléctricas

Diferentes grupos de investigadores están estudiando el poder destructivo de truenos y rayos, que cada vez son más frecuentes

Los rayos no avanzan de manera continua, sino a saltos.
Los rayos no avanzan de manera continua, sino a saltos.BERNARDO DE MENEZES PETRUCCI.

Imagínese que está tumbado un hermoso día en una verde colina viendo las nubes pasar. Seguramente esté pensando en nubes de tipo cúmulo, esas que parecen suaves bolas de algodón. Su aspecto es de lo más inocente. Sin embargo, pueden convertirse en los más formidables cumulonimbos. De esos monstruos salen los rayos y los truenos. Son poderosos, destructivos, e intensamente misteriosos. También hay indicios de que cada vez son más frecuentes. Por ello, entender su funcionamiento ‒y su efecto en el mundo de los seres humanos, incluido cómo construimos los edificios y los tendidos eléctricos‒ es más importante que nunca.

Muchas nubes se forman cuando el aire caliente asciende a grandes alturas, donde se enfría y se condensa en gotitas de agua. Las tormentas se producen cuando una nube que se está formando por este proceso crece y se agranda muy rápidamente, absorbiendo cada vez más vapor de agua. A ello le suelen seguir precipitaciones y fuertes ráfagas de viento. Y, por supuesto, los rayos. Aunque aparentemente son un fenómeno bastante escaso, ha tenido lugar unas 700 veces ‒en la Tierra caen unos 100 rayos por segundo‒ en algún lugar del planeta en el tiempo que usted ha tardado en leer esta frase.

Al parecer, los rayos y las tormentas son cada vez más habituales, y hay indicios de que la tendencia continuará como consecuencia del calentamiento global. En 2014, David Romps, catedrático de la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos), elaboró un modelo atmosférico que predecía que los rayos aumentarían un 12% por cada grado de aumento de la temperatura de la Tierra. Diversas señales indican que esto podría estar sucediendo ya. En Holanda, varios investigadores han observado el número de incendios en los bosques de Alaska y Canadá originados por un rayo y han descubierto que ha aumentado entre un 2% y un 4% anual a lo largo de los últimos 40 años.

Los rayos son algo que no acabamos de entender. Si, por ejemplo, filmásemos la caída uno de ellos y la proyectásemos a cámara superlenta, veríamos que avanza a saltos. Según Alejandro Luque, del Instituto de Astrofísica de Andalucía en Granada, se detiene un instante a intervalos antes de seguir avanzando. Ignoramos por qué ocurre esto. Luque comenta que hay unos cuantos artículos sobre el tema, pero, en realidad, ninguna teoría aceptada.

Los espectros rojos

No obstante, el investigador cree que puede tener algunas de las claves del problema gracias a sus estudios sobre un fenómeno eléctrico todavía más increíble pero que se conoce mejor: los espectros rojos.

Los espectros rojos son inmensos chorros de luz coloreada que se forman a entre 50 y 90 kilómetros de altura sobre la superficie de la tierra, mucho más arriba que las tormentas. Durante años se dudó de su existencia, ya que son difíciles de ver desde el suelo. Luque los ha estudiado principalmente observando fotografías tomadas por aviones de investigación.

Los rayos y las tormentas son cada vez más habituales, y hay indicios de que la tendencia continuará como consecuencia del calentamiento global

Aunque son menos conocidos que los rayos, la física de los espectros rojos es más fácil de estudiar porque a tales alturas hay poco aire, de manera que las descargas eléctricas se producen más lentamente y a temperaturas más bajas. Los rayos originan temperaturas superiores a las de la superficie del Sol. En cambio, los canales de descarga de los espectros rojos tienen “más o menos la misma temperatura que el aire que los rodea”, afirma el investigador.

Los canales de los espectros rojos están formados por filamentos diminutos llamados “serpentinas”. En la propagación de estas, algunos de sus puntos resplandecen con más brillo y persistencia. Luque explica que, en estos fenómenos eléctricos, el intenso resplandor se debe al comportamiento de los electrones. En algunas zonas de la serpentina, los electrones se adhieren a moléculas de aire, lo cual incrementa la fuerza del campo eléctrico produciendo una luz más intensa.

Los saltos

Esta explicación no admite discusión, asegura Luque, pero lo que no sabemos es si un proceso análogo podría explicar ‒como sospecha el astrofísico‒ por qué los rayos avanzan a saltos. En el contexto de estos últimos, a alturas inferiores hay más moléculas de aire, y es posible que la incorporación de los electrones a ellas se produzca de una manera algo diferente, dando como resultado el patrón “a saltos”. Luque quiere verificarlo con su proyecto eLightning.

Luque y su alumno Alejandro Malagón-Romero formularon la hipótesis en 2019. Ahora su equipo trabaja en el desarrollo de un modelo computacional de los rayos para comprobar si el proceso que predicen puede explicar el comportamiento discontinuo.

Saber por qué los rayos avanzan a saltos no va a ayudarnos a conseguir que sean menos peligrosos, pero Luque opina que entender mejor el fenómeno quizá sea útil en muchos otros campos. Por ejemplo, las descargas pueden formarse alrededor de los tendidos eléctricos. En consecuencia, hay que diseñarlos para reducir el riesgo al mínimo. Estas descargas también se utilizan en la industria, por ejemplo, en el tratamiento de los gases residuales e incluso en las fotocopias. Entender mejor cómo funcionan podría tener como resultado una mejora de los diseños.

Puede parecer que los rayos son el arma más peligrosa del arsenal de una tormenta eléctrica, pero estas tempestades también pueden desatar vientos extraordinariamente fuertes.

El tiempo atmosférico de Europa está dominado por sistemas meteorológicos conocidos como ciclones extratropicales. Se trata de corrientes de aire en espiral que traen consigo viento y lluvia cuando atraviesan una zona. En una ciudad europea se producen por término medio entre 70 y 90 al año, y los científicos conocen bien su funcionamiento. Estas tormentas pueden ser fuertes, pero no siempre lo son.

Cada vez que se construye un edifico en Europa, los arquitectos tienen que asegurarse de que es capaz de soportar vientos fuertes, y el modelo que utilizan para ello se basa en los ciclones extratropicales. El problema es que no tienen en cuenta los vientos considerados poco frecuentes, como los que acompañan a las tormentas eléctricas.

Las tormentas eléctricas

Para entender por qué esto es importante hay que conocer la diferencia entre ciclones y tormentas. En primer lugar, las tormentas son más intensas que los ciclones. Mientras que un ciclón puede durar tres días, una tormenta puede haber pasado en 20 minutos. Por eso, en vez de con un viento moderado y continuo, nos encontramos con una tanda de ráfagas muy poderosas. En segundo lugar, más importante aún es que la fuerza del viento varía dependiendo de la altura. Los ciclones son más fuertes cuanto mayor es la altura. Las tormentas, por su parte, suelen originar vientos que arrancan a unos 100 metros de altura y soplan hacia abajo con más fuerza a medida que descienden. “Un viento normal sopla en paralelo a la superficie de la tierra, mientras que una tormenta sopla hacia abajo. Es totalmente distinto”, explica Giovanni Solari, profesor de la Universidad de Génova, en Italia.

Tomando estas consideraciones en conjunto, prosigue Solari, el resultado es que la ingeniería se esfuerza excesivamente en los edificios más altos, principalmente los rascacielos, y demasiado poco en las construcciones y estructuras de menor altura, como las grúas de los astilleros. Los 200 metros superiores de un rascacielos de 300 metros probablemente no reciban el empuje de una tormenta, pero los diseñamos como si fuesen a recibirlo porque nuestro modelo da por sentado que, a más altura, más fuerte es el viento. “Estamos construyendo edificios demasiado seguros”, concluye. Por otro lado, una tormenta puede volcar una grúa, ya que produce el viento más fuerte a nivel del suelo.

“Antes se pensaba que las tormentas eléctricas eran poco frecuentes. ... La razón era que no podíamos verlas”

El objetivo de Solari con su proyecto THUNDERR es corregir esta tendencia desarrollando un modelo de viento de tormenta que se pueda utilizar para ayudar a diseñar edificios. De este modo, aumentaría la eficacia de las construcciones y se reducirían sus costes. El primer paso fue basarse en una tormenta artificial creada en uno de los túneles de viento más avanzados del mundo en la Universidad de Ontario, en Canadá, y elaborar un modelo de la misma. Según Solari, esa fase ya ha concluido, y su modelo logró reflejar con verosimilitud cómo funcionan las tormentas artificiales. Pero eso era la parte fácil.

Actualmente, el ingeniero ha pasado a modelizar tormentas reales, que varían enormemente entre sí. Como apoyo, él y su equipo han construido una red de 45 torres meteorológicas alrededor de la costa mediterránea, diseñadas para recopilar datos de los vientos producidos por las tormentas.

“Antes se pensaba que las tormentas eléctricas eran poco frecuentes”, observa Solari. “La razón era que no podíamos verlas. La red ha generado una base de datos con 250 registros de tormentas. Ahora el plan es ajustar el modelo inicial para que tenga en cuenta todas esas tormentas diferentes y sea verdaderamente representativo”.

Este artículo ha sido originalmente publicado en inglés en Horizon, la revista de investigación e innovación de la UE. La investigación de este artículo fue financiada por la UE.

Traducción de NewsClips.


sábado, 19 de septiembre de 2020

Extinciones de la vida en la Tierra. BBC

La desconocida extinción masiva que cambió la Tierra y permitió que los dinosaurios dominaran nuestro planeta

Erupción volcánicaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEste episodio desencadenó la "era de los dinosaurios", que duró 165 millones de años más.

Enormes erupciones volcánicas que ocurrieron hace 233 millones de años bombearon dióxido de carbono, metano y vapor de agua a la atmósfera.

Esta serie de violentas explosiones, en lo que ahora conocemos como la costa oeste de Canadá, provocaron un calentamiento global masivo.

Nuestra nueva investigación ha revelado que este fue un evento de extinción en masa que cambió el planeta y que mató a muchos de los tetrápodos dominantes, anunciando el amanecer de los dinosaurios.

La extinción masiva más conocida ocurrió al final del período Cretácico, hace 66 millones de años. Fue entonces cuando los dinosaurios, pterosaurios, reptiles marinos y amonitas se extinguieron.

Este evento fue causado principalmente por el impacto de un asteroide gigante que apagó la luz del sol y causó oscuridad y congelación, seguido de otras perturbaciones masivas de los océanos y la atmósfera.

Los geólogos y paleontólogos están de acuerdo en que existieron cinco de esos eventos, de los cuales la extinción masiva del Cretácico final fue la última. Por ello, nuestro descubrimiento de una extinción masiva que no se conocía podría parecer inesperado.

Y, sin embargo, este evento, denominado Episodio Pluvial Carniano, parece haber matado a tantas especies como lo hizo el asteroide gigante. Los ecosistemas terrestres y marinos cambiaron profundamente a medida que el planeta se calentaba y se secaba.

En la tierra, esto provocó cambios profundos en plantas y herbívoros. A su vez, con el declive de los dominantes tetrápodos herbívoros, como los rincosaurios y los dicinodontes, los dinosaurios tuvieron su oportunidad.

Los dinosaurios se habían originado unos 15 millones de años antes y nuestro nuevo estudio muestra que, como resultado del Episodio Pluvial Carniano, se expandieron rápidamente entre los siguientes 10 a 15 millones de años, convirtiéndose en la especie dominante en los ecosistemas terrestres.

Este episodio desencadenó la "era de los dinosaurios" que duró 165 millones de años más.

No fueron solo los dinosaurios los que encontraron así un nuevo punto de apoyo. Muchos grupos de tetrápodos modernos, como tortugas, lagartos, cocodrilos y mamíferos, se remontan a este tiempo de revolución recién descubierto.

Siguiendo las pistas

Este evento se identificó por primera vez de forma independiente en la década de 1980. Pero se pensó que estaba restringido a Europa.

AsteroideDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEste evento parece haber matado a tantas especies como lo hizo el asteroide gigante.

Primero, geólogos de Alemania, Suiza e Italia reconocieron un cambio importante entre las faunas marinas ocurrido hace unos 232 millones de años, denominado evento de Rheingraben.

Luego, en 1986, yo identifiqué esto de forma independiente como un recambio a escala global entre tetrápodos y amonitas. Pero en ese momento, las técnicas de datación eran mucho más débiles que ahora y era imposible estar seguro de si ambos eran el mismo evento.

Las piezas del rompecabezas empezaron a encajar cuando los geólogos Mike Simms y Alastair Ruffell reconocieron en todo el Reino Unido y partes de Europa un episodio de aproximadamente un millón de años de climas húmedos.

Luego, el geólogo Jacopo dal Corso detectó una coincidencia en el tiempo entre el Episodio Pluvial Carniano y el pico de erupciones de los basaltos de Wrangellia.

Wrangellia es un término que los geólogos le dan a una placa tectónica estrecha que está unida a la costa oeste del continente norteamericano, al norte de Vancouver y Seattle.

Finalmente, en una revisión de la evidencia de rocas del Triásico, se detectó la huella del Episodio Pluvial Carniano, no solo en Europa, sino también en América del Sur, América del Norte, Australia y Asia.

British ColumbiaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionWrangellia es una placa tectónica unida a la costa oeste del continente norteamericano.

Estuvo lejos de ser un evento exclusivo de Europa. Fue global.

Erupciones volcánicas

Las erupciones masivas de Wrangellia bombearon dióxido de carbono, metano y vapor de agua a la atmósfera, lo que provocó el calentamiento global y un aumento de las precipitaciones en todo el mundo.

Hubo hasta cinco erupciones asociadas con picos de calentamiento de hace 233 millones de años.

Las erupciones provocaron lluvia ácida cuando los gases volcánicos se mezclaron con el agua de lluvia, bañando la Tierra en ácido diluido. Los océanos poco profundos también se acidificaron.

El fuerte calentamiento expulsó a las plantas y los animales de los trópicos y la lluvia ácida mató las plantas en la tierra, mientras que la acidificación del océano atacó a todos los organismos marinos con esqueletos de carbonato.

Esto removió las superficies de los océanos y la tierra. La vida pudo haber comenzado a recuperarse, pero cuando cesaron las erupciones, las temperaturas se mantuvieron altas, mientras que pararon las lluvias tropicales.

Esto es lo que provocó el posterior secado de la tierra en el que florecieron los dinosaurios.

Lo más extraordinario fue la transformación de la "fábrica" de carbonato marino. Este es el mecanismo global por el cual el carbonato de calcio forma grandes espesores de piedra caliza y proporciona material para que organismos como corales y moluscos construyan sus conchas.

DinosauriosDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos dinosaurios se extinguieron hace 66 millones de años.

El Episodio Pluvial Carniano marcó el surgimiento de los arrecifes de coral modernos, así como de muchos de los grupos modernos de plancton, lo que sugiere cambios profundos en la química del océano.

Antes del Episodio Pluvial Carniano, la principal fuente de carbonato en los océanos provenía de ecosistemas microbianos, como montículos de lodo en los que preponderaba la piedra caliza, en las plataformas continentales.

Pero después del mismo, pasaron a serlo los arrecifes de coral y el plancton, apareciendo y floreciendo nuevos grupos de microorganismos, como los dinoflagelados.

Este profundo cambio en los ciclos químicos fundamentales de los océanos marcó el comienzo de los ecosistemas marinos modernos.

Habrá lecciones importantes sobre cómo ayudamos a nuestro planeta a recuperarse del cambio climático.

CoralDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos arrecifes de coral y el plancton se convirtieron en la principal fuente de carbonato en los océanos.

Los geólogos deben investigar los detalles de la actividad volcánica de Wrangellia y comprender cómo estas repetidas erupciones impulsaron el clima y cambiaron los ecosistemas de la Tierra.

Ha habido una serie de extinciones masivas inducidas por volcanes en la historia de la Tierra y las perturbaciones físicas que produjeron, como el calentamiento global, la lluvia ácida y la acidificación de los océanos, se encuentran entre los desafíos que vemos hoy.

Los paleontólogos deberán trabajar más de cerca con los datos de los registros fósiles marinos y continentales.

Esto nos ayudará a comprender cómo se desarrolló la crisis en términos de pérdida de biodiversidad, pero también a explorar cómo se recuperó el planeta.

*Michael J. Benton es profesor de Paleontología de Vertebrados de la Universidad de Bristol, Reino Unido.

Su artículo fue publicado originalmente en The Conversation y está reproducido bajo la licencia de Creative Commons. Haga clic aquí para leer el artículo original.

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miércoles, 16 de septiembre de 2020

El Cultivo de cáñamo en España. El País

¿Saben los ladrones de cáñamo que lo que roban no es marihuana?

Los habituales robos en cultivos en la comarca andaluza de Las Alpujarras suscitan las dudas entre propietarios y policías acerca del verdadero objetivo de los saqueadores

Cultivo de cáñamo industrial en la comarca de las Alpujarras (Granada).
Cultivo de cáñamo industrial en la comarca de las Alpujarras (Granada). FERNANDO MONTERO

A las tres de la madrugada del seis de septiembre, cinco presuntos delincuentes, distribuidos en dos equipos se acercaron a una plantación agrícola bajo plástico de Albuñol (Granada). Dos personas debían encargarse de entrar en el invernadero y cortar lo que a cualquier persona poco entrenada le parecería marihuana. Además, aunque quizá con menos intensidad, la plantación olía a maría. Tres personas, a cierta distancia, esperaban en un vehículo. Un guardia rural se percató de la cosecha nocturna e ilegal, y advirtió a la Guardia Civil. Media hora después, el desenlace de la operación fue de cinco personas detenidas y dos sacos con 38 kilos de cáñamo industrial confiscado.

Los cinco detenidos está acusados ahora de un delito de robo con fuerza, pero queda por dilucidar la cuestión de si los ladrones sabían realmente qué estaban robando. El cáñamo industrial es una planta en uso desde hace milenios en la agricultura y contiene menos de un 0,02% de tetrahidrocannabinol o THC, el principio psicoactivo del cannabis, el componente con tirón para los fumadores de marihuana. Con ese porcentaje, como explica un agricultor, "hay que fumar mucho, pero que mucho cáñamo, para conseguir algún efecto… y no se conseguirá". Las fuerzas de seguridad barajan dos alternativas: o desconocían lo que era realmente y pensaban que era marihuana o lo sabían y pretendían mezclar lo robado con la maría para sacar más rendimiento económico.

Desde hace tiempo, los productores de cáñamo industrial de la zona se quejan de los robos que sufren. Y siempre sobrevuela la duda de si los ladrones saben o no lo que roban. Fernando Montero cultiva cáñamo industrial desde hace algo más de cinco años en la comarca de la Alpujarra granadina. Con varias zonas de cultivo en la sierra, dice que le han robado el 80% de una de ellas en los tres últimos años. “Lo que no sé si a sabiendas de lo que es o no, pero los robos son una constante en nuestros cultivos”, señala. Montero explica que la razón para ello puede ser variada. “Traficantes que la mezclan con la marihuana y consiguen más cantidad de producto o, también, por el valor propio que tiene la mercancía, el cáñamo industrial, para venderlo al mercado negro”.

Todavía cabe una tercera razón: el aprovechamiento de la flor. “Hay un boom en su venta como producto aromático”, comenta el agricultor. En realidad, aunque se etiqueta como aromática porque no se puede vender para fumar, explica Montero, mucha gente se la fuma porque, a pesar de no tener principios psicoactivos, a quienes han probado la marihuana se la recuerda.

El cáñamo industrial es un producto muy versátil y se utiliza para infinidad de propósitos. Francisco Corpas Iglesias, ingeniero granadino y especialista en desarrollo de nuevos materiales de la Universidad de Jaén, explica que él lo ha usado para el desarrollo de hormigón con cáñamo con un resultado interesante como aislante. Ahora, además, se está empezando a sustituir fibra de vidrio (que requiere temperaturas de más de 1.400 grados para su fabricación) por fibra de cáñamo. Además, también se utiliza para hacer papel de calidad, medicamentos contra las naúseas tras la quimioterapia, cañamones para pienso de pájaros o aceites. Y a veces el producto no es barato: algunas variedades de aceite de cáñamo concretas alcanzan en plataformas de venta online los 179 euros por solo 10 mililitros, esto es, 17.900 euros el litro.

El cultivo del cáñamo es uno de los más antiguos que existen en la historia de la agricultura. Corpas cuenta que Cristóbal Colón utilizó fibra de cáñamo para las velas de sus carabelas por sus cualidades como aislante. Y los usos se han multiplicado. El cáñamo industrial, del que existen hasta 60 variedades de semillas reconocidas en Europa, es como el cerdo, todo se aprovecha de él. Desde las semillas, con las que se hace aceite o harina, pasando el tallo y la cañamiza, como biopolímero sustituto de otras fibras industriales, hasta la flor, de la que se extrae el cannabidiol o CBD , el componente de uso farmacológico. CBD y THC son dos grandes fortalezas del cáñamo. En el primer caso, lo es para la salud; en el segundo, hay que traaladarse ya al ámbito lúdico-recreativo.

Fernando Montero recuerda que el crecimiento del cultivo del cáñamo en España ha ocurrido en la última década y que es ahora cuando se está profesionalizando. En el mundo, hace tiempo que es una industria pujante. En Granada, por ejemplo, estima la superficie cultivada de cáñamo industrial en 300 hectáreas o algo más. “En Andalucía, la plantación requiere de un permiso de la Consejería de Agricultura y también lo notificamos a la Guardia Civil, aunque la vigilancia la tenemos que pagar los agricultores”, dice Montero.

El cáñamo industrial se cultiva en exterior o en invernadero. En el primer caso, se consigue una cosecha anual o, utilizando ciertas variedades de semillas, dos. Bajo plástico, el rendimiento es de tres y hasta cuatro cosechas anuales, ya que se pueden conseguir ciclos de cultivo de 90 días. Quienes cultivan o han estudiado este producto lo ven como un producto total. “El cáñamo se puede utilizar en bioconstrucción, para hacer tejidos, alimentos y medicinas. Es decir, nos proporciona casa, nos viste, nos da de comer y nos cura. Es un producto 100% aprovechable. Además, una hectárea de cáñamo purifica más que 15 de árboles”, narra Fernando Montero. Y concluye, “casi todo lo que se puede hacer con petróleo, se puede hacer con cáñamo”.

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